El Precio de la Civilización

Los neobrotólogos, el consenso y la realidad

El equipo de los neobrotólogos, que ya ven brotes verdes y la salida de la crisis, está saliendo al contraataque. Últimamente, empieza a haber un “consenso” de que “lo peor de la crisis ya ha pasado”. Sin embargo, en una situación como ésta, conviene hacer un test de realidad. Como señalaba Philip K. Dick, el legendario autor de ciencia ficción, “La realidad es eso que sigue estando aún cuando yo ya he dejado de creer en ella”. ¿Qué queda de la recuperación económica si dejamos de creer en el “consenso”?

En primer lugar, volvemos a tener una prima de riesgo por encima de los 300 puntos básicos. Naturalmente, son fundamentalmente factores exógenos, ajenos a España, los que han hecho aumentar la prima de riesgo, tan exógenos como los que la hicieron bajar. Ahora mismo, ya estamos en los niveles previstos en los presupuestos: pagar unos intereses a 10 años del 4,8%. Lo cierto es que eran unos presupuestos terriblemente deprimentes, especialmente tras la revisión del mes de abril. Lo que era una de las pocas mejoras tangibles, una financiación más barata de lo previsto para el Estado se está volatilizando.

Por otra parte, tenemos, oficialmente, el peor dato de déficit público del Estado hasta abril. Profundizando un poco más, los datos de recaudación “homogéneos” son planos. Esto quiere decir, que más o menos, estamos recaudando lo mismo en el primer cuatrimestre de 2013 que en el de 2012. Mejor dicho, que estaríamos recaudando lo mismo, si no hubiese 5.000 millones de euros más pendientes de devolver que el año pasado. Como además, hay que devolver 2.800 millones de euros más que el año pasado por los pagos a cuenta del impuesto de sociedades de 2012, tenemos un problema. Es cierto, que al igual que en 2012, este importe se recaudará de las grandes empresas, pero el año pasado, que era el primero, no había que devolverlo y este año sí.

Además, como este año no hay amnistía fiscal, esperemos, no obtendremos 1.200 millones de euros que sí ingresamos el año pasado. Por último, en octubre de 2012 se empezó a ingresar la subida del IVA. Esto quiere decir que, salvo que el consumo crezca con fuerza, a partir de octubre se notará una caída recaudatoria. Por último, como hasta el mes pasado, los datos de empleo fueron mucho peores de lo previsto, el déficit de seguridad social está siendo mayor del previsto. A esto contribuye que la reforma laboral, que ahora el FMI pide endurecer, ha contribuido a reducir los salarios. Esto puede ser bueno para exportar, pero es malo para recaudar tanto IRPF como cotizaciones sociales, que son los principales ingresos públicos.

Todo esto se podría compensar si existiese una mayor disciplina en el gasto público. Si hay Comunidades como Cataluña que ni siquiera tienen aprobado el presupuesto, y no parece haber recortes importantes, y mucho menos reformas, no parece que vayamos a tener un gasto público menor. Aunque parezca una perogrullada, si ingresamos menos y seguimos gastando lo mismo, no vamos a tener menos déficit, sino más.

España tiene graves problemas estructurales que Europa nos está exigiendo que abordemos. No parece que las reformas sean suficientes, lo que es un drama para muchas de las víctimas de la crisis a las que no se le ofrecen expectativas. Sin embargo, lo mínimo es mantener una imagen mínima de solvencia antes nuestros acreedores.

En este sentido, el descrédito que está sufriendo la Agencia Tributaria en los últimos días es una pésima noticia. La capacidad recaudatoria del Estado depende de que los ciudadanos cumplan voluntariamente con el Fisco. Por un lado, los escándalos de gasto, la amnistía fiscal... están socavando la conciencia fiscal. Por otra parte, se está empezando a dudar de la seriedad del control fiscal. La potencia fiscal, es decir las subidas de impuestos, sin control no sirven de nada. El cóctel es explosivo, y es imprescindible una explicación pública y la asunción de responsabilidades. Ya no sólo es una cuestión de integridad, que lo es, sino simplemente del mantenimiento de la capacidad recaudatoria de la Agencia Tributaria. Una Agencia Tributaria que cuenta con muchos menos medios, humanos y materiales que cualquiera de las de nuestro entorno. Si también falla el sistema de información, ¿qué queda? Toda esta cuestión relativa al caso Nóos es tan grave como parece.

Probablemente el verano será más tranquilo que el del año pasado, pero hay cada vez más nubes en el horizonte. No hay planta que crezca sin raíces, y aunque le pese a los neobrotólogos, y a cualquier ciudadano de bien, tristemente no estamos atacando la raíz de los graves problemas estructurales en España. Eso, por supuesto, se refleja en la economía.

Cuando llegue septiembre, quizás nos demos cuenta de que la noche no quedó atrás, sino que nos volvemos a introducir en el corazón de las tinieblas, sencillamente porque no habíamos salido de él.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba