El Precio de la Civilización

Espejismo fiscal antes de las elecciones

A todos nos gustaría que los recortes del gasto público y también las subidas de impuestos hubiesen quedado atrás. Sin embargo, cuando se leen los últimos informes, por ejemplo del FMI, o también la propuesta de reforma fiscal de Funcas, que propone nada menos que una subida fiscal en el IRPF del 45%, es decir unos 30.000 millones de euros, a cualquier ciudadano le entra un enorme desasosiego: la crisis fiscal no parece haber terminado. Incluso, los expertos nombrados por Montoro proponían compensar la rebaja del IRPF con una “reclasificación de productos en el IVA”, es decir, como ya hemos comentado aquí, con una importante subida del IVA.

Bien, aquí parece que el único optimista es el Gobierno. El apoyo fundamental del optimismo del Gobierno son los buenos datos de recaudación de los dos primeros meses del año. La recaudación del IRPF ha crecido a un 10,4% y la del IVA, a un ritmo del 12,5%, con unos 1.400 millones en cada impuesto. Si esto se mantiene así, por primera vez desde 2007 se superará el objetivo de recaudación de la Agencia Tributaria, unos 180.000 millones de euros, lo que dará margen para bajar impuestos.

Un análisis serio de los datos nos muestra que la recaudación de los dos primeros meses revela que estamos ante un espejismo. En primer lugar, el calendario de devoluciones de 2014 no está siendo el de 2013. Como el lector quizás recuerde, a finales de 2012 apenas se realizaron devoluciones, que finalmente se devolvieron en enero y febrero de 2013. Eurostat obligó a España a contabilizar estas devoluciones cuando se solicitaban, como explicamos aquí, con lo que en 2013 no se repitió esta mecánica. Esto supuso que en enero y febrero de 2014 se devolvió menos que en los dos primeros meses de 2013. La diferencia fue devolver 300 millones menos en el IRPF y 750 millones en IVA. Esto no es que la economía esté despegando ni que la recaudación vaya mejor, es simplemente un cambio en el calendario de devoluciones.

En segundo término, en diciembre de 2013, las administraciones públicas pagaron la extra a sus funcionarios, cosa que no hicieron en 2012. Esto supone, en primer término, una mayor recaudación por retenciones del IRPF, que se ingresa el 20 de enero. ¿Cuánto dinero? La Agencia Tributaria calcula este efecto en 676 millones de euros. Por supuesto, estos ingresos son reales como la vida misma, pero este efecto no se volverá a producir.

La recaudación del IRPF ha crecido a un 10,4% y la del IVA, a un ritmo del 12,5%

Por otra parte, inyectar 4.500 millones de euros más en las nóminas de los empleados en diciembre supone que una buena parte de ese dinero se gaste en diciembre, incrementando la recaudación de IVA (y también la de los impuestos especiales). Una aproximación pueden ser que, de los 3.800 millones de euros que recibimos los funcionarios públicos, aproximadamente el 80% (en línea con una tasa de ahorro del 18% según el Banco de España) se gaste en consumo, lo que podrían ser unos 3.000 millones de euros. Si este consumo adicional paga de media un 15% en IVA (una parte se destina a productos que pagan IVA reducido y no el general del 21%), esto supone unos 450 millones de euros adicionales. De nuevo, estos ingresos fiscales son reales, pero este efecto estadístico no se volverá a producir.

Entre ambos efectos, los ingresos recurrentes por IVA e IRPF se han incrementado en 400 millones de euros en el IRPF (1.400-300-676) y unos 200 millones en el IVA (1.400-750-450). Esto supone que el ritmo real al que está creciendo la recaudación es un 2,85% en el IRPF y un 1,72% en el IVA. Esto es coherente con que el cuarto trimestre de 2012 la economía española estuviese cayendo a una tasa del 0,8% intertrimestral, mientras que en el mismo periodo de 2013 la economía estuviese creciendo al 0,2% intertrimestral (lo que viene a ser un 0,8% anualizado). A lo largo del año, aunque el crecimiento se incremente muy ligeramente, lo que es probable, la recaudación debería incrementarse como mucho en un 3% o un 4%, por debajo del 6% necesario para cumplir los objetivos recaudatorios.

Evidentemente, los datos de enero y febrero son mejores que los del pasado 2013. Por esa razón, al presentar juntos todos estos datos el 31 de marzo pasado, se ha hecho mucho más hincapié en los últimos datos de recaudación que en cualquier otra cosa. A partir de ahora, el calendario electoral lo irá condicionando todo. Aún así, eso no debería llevarnos a tomar decisiones equivocadas y a gastarnos un margen fiscal que simplemente no tenemos. Las peores mentiras son siempre las que nos contamos a nosotros mismos.

El ritmo real al que está creciendo la recaudación es un 2,85% en el IRPF y un 1,72% en el IVA

En resumen, claramente hemos tocado fondo y algo hemos comenzado a mejorar. Sin embargo, como indica el sentido común y confirman los datos, no estamos en un crecimiento de doble dígito. Esto quiere decir que cualquier eventual reducción de impuestos sólo será compatible con la reducción del déficit si hay un recorte importante del gasto público, o bien si la lucha contra el fraude empieza a dar resultados espectaculares a corto plazo. Como esto no es precisamente lo que ha venido pasando, sino más bien todo lo contrario, convendría estudiar con más detenimiento estas 'pesimistas' propuestas de los expertos y organismos internacionales; aunque sólo sea porque por desagradables, e incluso equivocadas, que nos parezcan sus recetas, podrían estar más cerca de la realidad de lo que parece.


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