El blog de Paula Mercado

Después del 'día D' del BCE

El pasado jueves día 5 de junio, coincidiendo con el comienzo en Normandía de la celebración del 70 aniversario de la invasión del Día D -que supuso el comienzo del fin de la Segunda Guerra Mundial y eventualmente la creación de la Unión Europea- comenzaba también la reunión mensual del BCE que, presidido por Mario Draghi, anunciaría medidas históricas. 

El mercado esperaba su actuación, dirigida especialmente a acercarse a su objetivo de inflación del 2% (el dato de mayo se situaba en el 5%) y a presionar a la baja la cotización del euro. La mayor parte de las medidas tomadas van encaminadas a fomentar el crédito: el precio del dinero baja a mínimos históricos, el tipo de depósito se sitúa en terreno negativo y nuevas inyecciones de liquidez a la banca, condicionadas a una mayor fluidez del crédito, fueron algunas de las más notables de las decisiones tomadas por el BCE que dejó, además, la puerta abierta a otras más ambiciosas, como la compra directa de valores respaldados por activos (ABS). 

Medidas que penalizan el estancamiento del dinero y que tratan de estimular e impulsar el crédito bancario al sector privado. Los grandes perdedores serán por tanto los depósitos bancarios, mientras que crédito y renta variable se verán beneficiados, según se ha observado ya en la cotización de los principales índices bursátiles de la eurozona. Las emisiones de deuda soberana han visto reducir notablemente su coste de financiación, lo que ha llevado  a la prima de riesgo española por debajo de los 130 puntos básicos. 

Dentro de la renta variable de la eurozona habría que identificar, por tanto, los sectores más sesgados hacia un incremento del consumo, como bancos, todo lo relacionado con ocio, viajes, transportes, infraestructuras, telecomunicaciones o automóviles. Como alternativa a los depósitos, los fondos de inversión permiten invertir en una variedad de sectores, con una mayor diversificación y seguridad y una fiscalidad que evita las retenciones hasta el momento de efectuar el reembolso. Hasta ese momento, pueden efectuarse traspasos de uno a otro fondo según varíe el mercado o nuestra aversión por el riesgo. 

De la categoría VDOS de Renta Variable Euro, OKAVANGO DELTA se mantiene como el mejor fondo cinco estrellas del año, con una rentabilidad de 9,09% desde enero y un 43,75% a tres años. Un fondo que incluye entre sus sectores con mayor ponderación bancos, consumo cíclico, medios y aseguradoras. Con una volatilidad muy controlada en el último año (9,10%) RADAR INVERSION gana un 9,01% en el año por rentabilidad y un 43,19% a tres años. Sus mayores posiciones corresponden a empresas del sector sanitario, industrial y de consumo defensivo. 

Si apostamos por una depreciación del euro, efecto también esperado de las recientes decisiones tomadas por el BCE, la inversión en un fondo denominado en dólares es una opción a considerar. En renta fija, considerando los niveles de tipos, la inversión en emisiones emergentes denominadas en dólares, aunque con un nivel de riesgo elevado, puede aportar una rentabilidad notable. De los fondos con calificación cinco estrellas de VDOS, PIONEER FUNDS-EMERGING MARKETS BOND es uno de los de menor volatilidad a un año (7,12%) en su clase A de capitalización en euros. Un fondo que en el año se revaloriza un 7,53% y un 28,97% a tres años. 

Habrá que esperar aún algunos meses para que la nueva política monetaria del BCE comience a hacerse notar, pero es momento de posicionarse ya en activos que, como la renta variable, pueden pasar por un corto periodo de realización de beneficios en las próximas semanas para remontar en la segunda mitad del año. En cuanto a la evolución del euro, no es aconsejable dejarlo para el último momento, cuando un gran número de inversores hayan tomado posiciones. 


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