El blog de Josep Prats

Primeros resultados

En Estados Unidos son ya bastantes las compañías que han publicado resultados, entre ellas las líderes globales en capitalización bursátil de los sectores tecnológico (Apple), bancario (Wells Fargo) y de consumo (Coca Cola). En Europa todavía son pocas las grandes empresas que nos han dado a conocer su resultado semestral, aunque algunas de ellas, como Daimler, Danone o Philips, sean también muy representativas de la evolución de la economía global.

No hay sorpresas. Crecimientos de dígito medio a tipo de cambio constante que se traducen en crecimientos de doble dígito si los contamos en euros, o de dígito bajo si los contamos en dólares. Aumentos de ventas de entre el 2% y el 4% en los mercados europeo y norteamericano, y de entre el 5% y el 7% en los mercados emergentes. Crecimientos mejores de  lo esperado en el sur de Europa, y clara ralentización en algunos mercados emergentes, notoriamente en Brasil y Rusia, donde hay que hablar de clara crisis.

Aunque el gran mercado emergente, el que cuenta más que todos los demás juntos, China sigue por lo general mostrando fuertes crecimientos. Más allá de que en algún sector, como el automovilístico, y concretamente en el último mes, el de junio, hayamos visto por vez primera retrocesos que estimamos coyunturales.  Parece que el minicrash exprés de la bolsa China, ha pasado factura a algunos de los noventa millones de jugadores mileuristas de intradía que no han podido completar la paga y señal de su primer utilitario.

En fin, nada anormal, nada que no pudiéramos esperar, nada que nos haga cambiar nuestra expectativa de crecimiento moderado de beneficios en dólares y notable en euros. Siempre, claro está, que la tan anunciada depreciación del euro, que llevó a muchos a dar por sentada la paridad, no se revierta de forma espectacular y terminemos el año con un tipo de cambio superior a 1,20 dólares por euro. Si, realmente, Estados Unidos empieza a subir tipos antes de final de año, se nos antoja difícil que esto suceda.

En vacaciones los volúmenes suelen bajar, y las malas noticias, si las hay, pueden magnificarse. No parece que vayamos a tener malas noticias empresariales, los resultados que ya conocemos nos dan claras indicaciones de normalidad. Pero para los pesimistas cualquier dato de coyuntura en cualquier país, cualquier caída bursátil en cualquier mercado (por inmaduro y desorganizado que sea, como es el caso del chino), cualquier protesta en Grecia, tiro en Ucrania o bomba en Oriente Medio, es motivo de alarma. Y, normalmente, oportunidad de compra.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba