El Blog de J. de Mendizábal

¡¡No podrán probarlo!!

Hace más de 30 años que terminé la Carrera de Derecho y no he ejercido la abogacía, excepto para opinar con cierto fundamento en temas que afectaban a mis empresas o a las empresas para las que he trabajado. Desgraciadamente, no han sido pocas las veces. Desgraciadamente, digo, porque el funcionamiento de la Justicia en España es desesperante. Por su injusta lentitud, su sistema informático inexistente, su burocracia exasperante, sus sentencias -a veces- inexplicables y -también a veces- corregidas por tribunales superiores muchos años después (o no, que diría aquél), por sus aberrantes indultos, por su funcionamiento en general. Una falta de medios escandalosa en pleno siglo XXI, al margen de otros temas como la profesionalidad, la parcialidad... que ya es dejar al margen.

Dicho lo anterior, que es para salir huyendo directamente, recuerdo algunas bases de lo estudiado en muchas noches de los 70/80. En concreto, aquellas que hacían referencia a los fundamentos de las sentencias. Fundamentos de Hecho. Fundamentos de Derecho. Trasladado esto a la vida diaria que nos ocupa -el Derecho no hace más que regular nuestra vida en Sociedad; la posterior a la selva, quiero decir- podríamos estar de acuerdo en que una cosa es que se pueda probar algo y que se pueda encuadrar una conducta en un supuesto delictivo y, otra, que los hechos no sean éticamente, moralmente, políticamente reprobables.

En el sentido antedicho, es muy posible, muy probable incluso, que nada o casi nada de lo que se está sustentando judicialmente por media España pueda dar lugar a sentencias condenatorias, pero ello no es óbice para que sean conductas éticamente reprobables, inmorales, política y socialmente inaceptables. Éste es el punto que parecen no haber entendido muchos, indudablemente no todos, los políticos que "dirigen" nuestro país, comunidades y ayuntamientos. El asunto no va de "no podrán probarlo", "pongo la mano en el fuego", "déjeme en paz, que estoy trabajando por España", "y tu más". El asunto va de que no es posible creerles o, como mínimo, se hace francamente difícil, militancias aparte. Y ello nos va a llevar a un caos similar al greco italiano, si es que no estamos ya en él.

El asunto va de que es simplemente increíble que, por ejemplo, el Sr.Griñán no conociese, no intuyese, no sospechase, o incluso no hubiese colaborado activamente, en las tramas de Invercaria, Mercasevilla y los ERES. O su antecesor, el Sr. Chaves, ó Toxo y Méndez, los líderes del sindicato unificado UGTCCOO. O la dirección del PSOE en Ferraz. Cientos, quizá miles, de millones de euros "desviados" a compañeros y simpatizantes de la cosa ¿No sabían nada, pueda probarse o no? ¿Puede creerles alguien al margen de los afiliados?

El asunto es que, también por ejemplo, muchos españoles tenemos casas o pisos en la costa, hipotecados o no. ¿Cuántos conocen que hayan hecho su alquiler o compra vía Delaware? ¿Es condenable alguien sólo por eso? Seguro que no. Pero es definitivo desde el punto de vista de la credibilidad.

El asunto va de que es absolutamente imposible que el ahora independentista Mas no supiese que su padre tenía cuentas en Lichtenstein o Suiza, que alguno de sus colaboradores más cercanos se lo estuviesen llevando crudo vía Palau o en las ITV o la fortuna alucinante de los demás Pujol. Es inconcebible, y, por lo tanto, falso. ¿Sentenciable? Ya veremos, pero es inadmisible por toda la ciudadanía que no esté envuelta en la estelada o, resumiendo, vea algo diferente a TV3. Como también es socialmente inadmisible el caso de Unió y Pallerols... mientras Durán iLleida, por las mañanas independentista, por las tardes estadista, se acuesta y duerme a pierna suelta en una suite del Palace de Madrid, pagada por toda la ciudadanía española y, de paso, represente en el exterior al Congreso de los Diputados Español (el colmo).

El asunto va de que Valderas, el nuevo líder mix bolivariano/andaluz, el azote de la Banca, el promotor de los escraches, las ocupaciones de fincas y supermercados, el jefe del comando Gordillo (el otro farsante sin dientes), ha expropiado prácticamente a su vecino, posiblemente aprovechando su conocimiento de la situación por su cargo en la Caja de turno. Un crack. El subastero comunista, como bien le describía el ABC de Sevilla. ¿Es esto votable? ¿Es éste individuo creíble? A lo peor sigue siéndolo para sus camaradas comunistas y Canal Sur. Para el resto debería estar considerado como un ser despreciable.

Todo ello son fundamentos de hecho, no de derecho, porque hemos de suponer que todos los líderes citados han actuado dentro de la legalidad vigente. Más que nada por aquello del in dubio pro reo. Pero ¿sus conductas son moralmente aceptables? ¿Dan alguna confianza en el futuro de nuestro país? ¿Podría alguien votarles que no sea miembro de la cosa?

Cabrían miles de ejemplos más, en concreto más de mil seiscientos, que son los casos judiciales abiertos por corrupción en toda España. Pero, yendo al tema del momento: ¿es Rajoy culpable de lo que ha hecho el super-presunto Bárcenas? Pues, jurídicamente, casi seguro que no. Pero los hechos son que el señor en cuestión, el malo de la película, fue ratificado en su cargo y ascendido luego por el Sr. Presidente del Gobierno, tiene 40 o más millones de euros en el extranjero, casa en Madrid, Baqueira, Guadalmina y no sabemos dónde más. Mucho más allá de los sobresueldos, caso de haberlos habido, que me parecen irrelevantes, el asunto es la responsabilidad de haberlo nombrado, consentido, ratificado, ascendido e, incluso, mantenido cobrando a hasta el 30 de Enero ¡de este mismo año! Es muy probable que no sea condenable el Sr. Rajoy o, antes, el Sr. Aznar y, menos, por hipotéticos sobresueldos, pero, como decíamos al principio, los hechos son social y políticamente inaceptables. Desde el punto de vista empresarial, es como si los Bankia, Díaz Ferrán, Pescanovas y tantos etcéteras, echasen la culpa al contable. No es creíble. En general, uno se da cuenta si su Director Financiero tiene un Bentley descapotable y su mujer empieza a tener las comidas de amigas en Zalacaín. En general, quiero decir.

Es urgente una nueva generación de políticos intachables, out of the box, que diría mi amigo @delacalle. Tal vez, incluso, against the box. A ser posible, liberales.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba