El Blog de J. de Mendizábal

La Restauración Borbónica II

En enero de 1875 entró en Barcelona (España) el deseado, el militar, el pacificador Alfonso XII procedente de Marsella. A bordo de un buque, el Navas de Tolosa (nada se dejó al azar, ni el nombre del barco) y fue recibido y vitoreado por el pueblo barcelonés (supongamos que también español o, si no, ya estaban majaras perdidos).

Un pasaje interesante de nuestra historia: la Restauración Borbónica. Inmediatamente después del desembarco en ¡Barcelona!, en operación brillante de Cánovas y varios generales -Martínez Campos, Daban, Valmaseda.....- pasó por Valencia hasta llegar a Madrid. Y, directamente, partió hacia el "frente norte" para sofocar/ganar la guerra carlista que asolaba esa parte de la nación (al margen de las cantonalistas que se iban ganando poco a poco).

El nuevo Rey, 17 añitos, educado en la Academia Militar deSandhurst (Inglaterra) exiliado como también lo estaba su madre en París -Isabel II- un putón verbenero en opinión de la prensa francesa de la época (no hay fotos, por lo tanto, es un 'presunto' putón verbenero por mejor decir), gracias a una brillante operación de marketing, relaciones públicas o diplomacia corporativa que diría D. Antonio Camuñas en nuestros días -entonces no se llamaba así, obviamente- orquestada por generales, grandes y nobles de España y algún político inteligente, fue recibido en España en olor de multitudes, el que pacificaría España, ganaría las guerras en curso y acabaría con el caos del denominado Sexsenio Democrático. Un éxito. Duró lo que duró, pero fue un éxito.

Volviendo a nuestros días, sería interesante comprobar cómo se estudia semejante pasaje de nuestra historia en los colegios de Barcelona. Para qué hablar en los de Gerona o Lérida. ¿Un buque llamado Navas de Tolosa? ¡Fascistas! Aunque el asunto tergiversador no es exclusivo de Cataluña. ¿Saben que en Galicia, pepera desde hace tropecientos años, hay una Consellería de Normalización Lingüística? Normalización, palabra de terribles connotaciones estalinistas/nacionalsocialistas. Y así seguimos, en proceso de normalización.

Mientras nos normalizamos todos, España se hunde en el fango de la corrupción, los cantonalismos varios y la absoluta falta de diligencia y eficacia del Gobierno Estatal con la inestimable colaboración de los autonómicos y locales. La prima de riesgo baja, gracias a Draghi&co, cierto, pero el gasto público continúa inamovible en aras de la supuesta 'paz social' (inexistente como se ha podido comprobar en Gamonal, Can Vies, Andalucía a diario, 70 policías heridos por bienintencionados manifestantes en Madrid...), mientras se sigue masacrando a la gente que produce con impuestos directos en indirectos de todo tipo. Vean, si no, el gasto de los hogares en 2013. Y se sigue penalizando el ahorro a base de bien. En estas estamos, cuando sorprendentemente, el Rey ¡abdica! Se comenta que bien asesorado por su 'amigo' Felipe González que le advierte que el último tren a Katanga está a punto de partir. Katanga es Rubalcaba, el único capaz de mantener cierto orden en el desconcierto socialista y hacer que voten -casi- como un solo hombre los diputados socialistas antes de la debacle. De ahí la urgencia. Nadie sabe qué pasará en ese gallinero a partir de septiembre. Ni qué decirles después de las autonómicas y municipales de 2015, donde infinidad de ayuntamientos pueden empezar a autoproclamarse republicanos y qué decir, antes todavía, de la Diada en Septiembre: "El problema grave no es que CiU no gobierne, es que tampoco manda ERC...allí ya sólo gobierna la calle" (Carlos Segovia en El Mundo, supuestas palabras de una persona inteligente, el Presidente del BBVA).

Como decía, en estas estamos, cuando accede a la Jefatura del Estado, Felipe VI, el regenerador. ¡Misión Imposible VI, habría que llamar a su Reinado! Lo más gracioso es que los que claman por la regeneración, un aire nuevo, juventud, un nuevo impulso...son exactamente los mismos que no han hecho nada por regenerar nada, por la transparencia, por acabar con la corrupción, por separar de verdad la justicia del poder ejecutivo y partitocrático, por finiquitar un estado autonómico insostenible...los mismos. Y, por ir acabando, ¿viene Felipe VI a encajar Cataluña dentro de España? ¿Cómo? ¿Cómo hizo su antepasado Alfonso XII poniéndose al frente de las tropas del Norte y acabar con la enésima guerra carlista? Por favor, por favor. Y, por cierto, en breve, el pasaje no acabará ahí. Queda el País Vasco. Y Navarra. Y lo que pueda llegar a suceder en el resto de CCAA si se llegase a aprobar una Constitución 'Federalista' que reconociese el hecho diferencial catalán: léase un concierto fiscal a la vasca. ¿De qué comerán los andaluces, extremeños y etcétera? ¿Del Estado del Bienestar? ¿De la solidaridad? ¿De quién? ¿De Alemania?

Esto no es serio. Todos saben que el nuevo Rey nada de ello podrá hacer, entre otras cosas, porque se lo impide la Constitución. Al margen de dar una imagen ejemplar (que no es poco, si lo logra), discursos bonitos, buenistas al más no poder asesorado por la singular esposa que eligió, poco más podrá hacer. Lo saben todos. Mientras, le dan hilo a la cometa.

He dicho mal. Esto es muy serio.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba