El Blog de J. de Mendizábal

Almendra y Miel S.A.: una historia dulce

¿Almendra y miel s.a.? ¿No les dice nada?. Vaya por Dios. Y si les digo El Lobo, ¡Qué gran turrón, tralaralará! o 1880, "el turrón más caro del mundo"...entonces sí, no hay nadie en España que no conozca estas marcas.

El caso es que ayer falleció el Presidente de Almendra y Miel, D.Juan Antonio Sirvent (Alicante, 1934), al que no tenía el gusto de conocer, pero cuya historia y la de su familia me ha parecido fascinante. Su familia creó la empresa en 1725. No es una errata, han leído bien, 1725. O sea, hace 286 años. La empresa ahora queda en manos de sus hijos y esperemos que, dentro de muchos años, siga siendo dirigida por los hijos de éstos.

El señor Sirvent estudió en Oxford, lo que para la época es absolutamente rompedor, y en lugar de dedicarse a otra cosa o a vivir de las rentas, se volvió a Alicante a dirigir Almendra y Miel. Habrá que suponer las vicisitudes que ha tenido que pasar la empresa en estos casi 3 siglos de existencia, pero ahí está y esta Navidad seguro que volveremos a ver sus campañas en televisión. Han sobrevivido a las campañas anti-azúcar -hacen turrones sin azúcar y, aunque no sé muy bien qué quiere decir esto, hasta turrones ecológicos-, a la estacionalidad de las ventas en el periodo navideño y, seguro, que a mil problemas más. Ahora venden turrón hasta en China y no es una metáfora. Felicitaciones y esperemos que sigan adelante.

¿A qué viene esto?. A la poca importancia que se les da a los empresarios en este país. Lo que es irritante, además de una estupidez. De acuerdo que Sirvent no era Amancio Ortega y tal vez su fallecimiento no es como para portada de todos los periódicos (a mi me parece que sí, pero bueno), pero ¿ni en los económicos?. Cierto que hay obituarios en algunos medios, pero en mi opinión, nada parecido a lo que una historia empresarial así se merecería.

Y aquí entramos en el fondo de la cuestión. Tenemos 5 millones de parados (en breve, muchos más) y esto sólo lo pueden arreglar las empresas y los empresarios. No los sindicatos, ni las administraciones públicas, nadie, sólo y exclusivamente lo pueden arreglar los empresarios. Los únicos que pueden crear empleo. Independientemente de las medidas de las que todo el mundo habla -reforma laboral, incentivos a la creación de empresas como han hecho en Francia, seguridad jurídica y marcos regulatorios estables, incentivos fiscales, que se cumpla la ley de morosidad, acceso al crédito, mercado único, agilización de trámites administrativos, ayudas a la internacionalización de las pymes, etc., etc.- y que estamos seguros que el nuevo gobierno tratará de poner en marcha urgentemente, hay una cuestión de fondo igual de importante: la valoración por parte de la sociedad de la labor empresarial y de los empresarios.

 Y esta valoración tiene que empezar desde la educación general básica. Exactamente todo lo contrario de lo que se puede leer en ese bodrio absurdo de principios pretendidamente progresistas que se llama Educación para la Ciudadanía y donde la figura de los empresarios es vilipendiada: los ricos, los poderosos, los banqueros, etc, etc ya se pueden imaginar.

 Cierto es que en el inmediato pasado ha habido ejemplos no muy buenos de empresarios, el caso Ruiz Mateos es paradigmático, los Salazar...y que incluso uno de los peores fuera presidente de la CEOE no ayuda precisamente a la percepción pública positiva de la labor empresarial. La conjunción de astros en contra de España en este sentido ha sido como una maldición bíblica: lo peor en todos los estamentos al mismo tiempo. Ya sabemos que las buenas noticias, no son noticia pero el extraordinario esfuerzo que están haciendo las empresas por sobrevivir, por salir fuera de España, por innovar (lo del turrón ecológico, por ejemplo, aunque yo flipe), muchos empresarios arruinándose literalmente por sacar adelante sus empresas, merecería un cierto reconocimiento.

 Hace 2 años Gómez Navarro (Cámara de Comercio), Garrigues y otros pusieron en marcha una campaña con muy buenas  intenciones y muy Kennediana, "esto sólo lo arreglamos nosotros", que era, con todos los respetos, wishful thinking. No, error, esto sólo lo arreglan los empresarios. Que les den las armas para que sean eficientes, competitivos y que puedan ganar dinero. Sí, ganar dinero, la mayor responsabilidad social corporativa de una empresa es ganar dinero. Si no, no hay responsabilidad que valga. Y, para terminar, no hablamos sólo de pymes, sino también de las grandes compañías, de las que, por cierto, viven muchas pymes

Ya hemos visto para que sirven los planes estatales, los planes E... no han creado un solo empleo estable. Pan para hoy...

Empecemos a valorar a los empresarios. ¡Ya!

Descanse en paz, Sirvent, todo un crack.


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