El blog de Germán López Espinosa

Acabar con los rescates bancarios con dinero público

La propuesta de Directiva, publicada el pasado 28 de junio, establece un marco para el rescate y la resolución de entidades de crédito y empresas de inversión. En ella se aborda el funcionamiento del Fondo de Resolución, el cual cada Estado miembro podrá decidir si será un fondo independiente o no del Sistema de Garantía de Depósitos.

Lo novedoso de esta Directiva es, tal y como el Comisario Barnier afirma, la intención de demostrar a los mercados y a los ciudadanos de que la Comisión Europea quiere acabar con las recapitalizaciones de los bancos financiadas con dinero público, para lo que la propuesta de Directiva establece una jerarquía en la asunción de pérdidas, excluyendo de éstas a determinado tipo de pasivos (artículo 38), limitando la exposición de los contribuyentes a la recapitalización de las entidades bancarias. La eliminación del apoyo implícito de los Gobiernos a los rescates de los bancos, supondrá un aumento de los costes de financiación que junto con la contribución necesaria al Fondo de Resolución, provocará que los bancos intenten aumentar sus ingresos operativos y reducir la remuneración a los depositantes. Esto será factible puesto que la reestructuración del sector ha provocado una disminución de los grupos bancarios por lo que el nivel de competencia es menor.

Esta eliminación del apoyo implícito de los Gobiernos a la banca provocará que ésta trate de subir sus ingresos operativos

Las contribuciones de las entidades, en los próximos diez años, tendrán que alcanzar el 0,8% de los depósitos cubiertos, 100.000 euros por titular y banco, de todas las instituciones de crédito que operan en cada país. Para alcanzar este nivel, la contribución de cada entidad se realizará teniendo en cuenta la proporción que representa su pasivo total, sin tener en cuenta aquellos fondos que se clasifican como pasivo contablemente pero son fondos propios de las entidades de crédito de acuerdo con la Directiva 2006/48/CE, frente a los pasivos totales, excluyendo los citados fondos propios, de todas las entidades autorizadas para operar en el territorio del Estado miembro.

Estas contribuciones serán ajustadas en proporción al perfil de riesgo de la entidad de acuerdo con los criterios establecidos en el apartado séptimo del artículo 94 de la propuesta de Directiva. Entre ellos, se establece como criterio la probabilidad de que la entidad entre en un proceso de resolución. Entre los instrumentos de resolución que señala la propuesta se encuentran los siguientes: la venta de actividades o acciones del banco, la constitución de una entidad puente, la segregación de los activos buenos y malos, y la atribución de pérdidas a accionistas y acreedores que no hayan sido excluidos de la masa de pasivos que asume pérdidas (no excluidos ex-ante). Es necesario indicar que los instrumentos de resolución deberían ser aplicados antes de cualquier inyección de capital u otro tipo de apoyo financiero público.

Recapitalización como prioridad

Volviendo al criterio de probabilidad, indicar que si intentamos estimar la probabilidad de que la entidad entre en un proceso de resolución, utilizando datos históricos para ello, tendremos que tener en cuenta que durante la crisis bancaria actual, la recapitalización ha sido el gran instrumento de resolución, utilizado mayoritariamente en primer lugar, por lo que se ha de considerar este aspecto para realizar cualquier análisis.

La diferencia entre el tipo de interés óptimo de cada país y el real de la eurozona sirve para medir el apetito por el riesgo que tendrán los bancos

Relacionado con lo anterior, el pasado 3 de julio presentamos en el Parlamente Europeo, ante el Comisario Barnier, entre otros, un trabajo de investigación sobre los factores que determinan la probabilidad de que un banco sea recapitalizado y las variables que afectan al coste de la recapitalización para el contribuyente. El trabajo del cual soy coautor, ha sido elaborado junto con Antonio Moreno y Reyes Calderón de la Universidad de Navarra, Antonio Rubia de la Universidad de Alicante y Laura Valderrama del FMI. Uno de los resultados más interesantes es que no sólo los aspectos idiosincráticos (calidad del capital, diversificación internacional y ratio de eficiencia operativa), específicos del banco, afectan a la probabilidad y al coste público, sino que también los bancos de la eurozona se han visto afectados por un factor común. Dado que en la eurozona, tenemos una política monetaria común, la diferencia acumulada entre el tipo de interés óptimo que debía haber tenido cada país, siguiendo la regla de Taylor, y el tipo de interés de la eurozona predice la probabilidad y el coste de la recapitalización. Una mayor diferencia positiva, indicaría un mayor apetito por el riesgo en ese país que habrá sido trasladado al balance de los bancos, vía préstamos, lo que posteriormente podrá afectar negativamente a la entidad financiera cuando haya un cambio de ciclo. Por tanto, es deseable mejorar el nivel de coordinación de la política monetaria para conseguir el objetivo común de tener un tipo de interés que no genere excesivo apetito por el riesgo en una parte importante de la eurozona.


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