El Blog de Ethenea

El foco de los mercados se mantiene fijo

Los datos económicos de EEUU han sido los que más contribuyeron a la ráfaga de noticias decepcionantes para los mercados. Empezó a principios de abril con las estadísticas de empleo, que registraron un aumento de tan sólo 126.000 puestos de trabajo al mes, lo que reduce a la mitad el ritmo de creación de empleo de los 12 meses anteriores. Y acabó con unos datos del PIB que indicaban que la economía de EEUU había crecido sólo un 0,2% en el primer trimestre del año. Y aunque se esperaba una desaceleración de la economía norteamericana durante los meses invernales, no de esta magnitud. Esta repentina ralentización se atribuyó a las tormentas de nieve, a unas temperaturas inusualmente bajas, a las huelgas en los puertos de la costa oeste, a los bajos precios del petróleo, que hicieron mella en las inversiones en petróleo de pizarra y, por último, a la apreciación del dólar, que menoscabó las exportaciones.

En este sentido, el principal interrogante que deben resolver los inversores es si esta desaceleración es de carácter temporal y, por tanto, si la Fed sigue estando capacitada para subir los tipos. En este contexto, las declaraciones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) publicadas tras la última decisión de la Fed, el mismo día en el que se conocieron los desalentadores datos del PIB, suscitaron confusión. En esencia, decían que la mayor parte de la desaceleración era transitoria, lo que dejaba muy abiertas las posibilidades de que se endureciera la política monetaria en el segundo semestre del año o incluso ya en junio. Según nuestros análisis, la economía cobraría impulso progresivamente en los próximos meses. Si observamos un conjunto de indicadores, parece poco probable que se produzca un giro bajista, aunque es justo decir que ha aumentado el riesgo de entrar en un periodo prolongado de debilidad. Por ejemplo, en el mercado laboral el número de ofertas de empleo sigue creciendo, las solicitudes iniciales de subsidios de desempleo se reducen, y los salarios registran una leve subida. El consumo privado, principal motor del crecimiento en EEUU, se estancó durante el primer trimestre. Sin embargo, la confianza de los consumidores revela una senda alcista y la renta disponible ha vuelto a aumentar. Las exportaciones se desplomaron en línea con la apreciación del dólar. A diferencia de otros componentes del PIB, este último factor debería seguir suponiendo un lastre para la economía mientras el billete verde mantenga su fortaleza.

Al otro lado del Atlántico, casi todas las economías de la zona euro han mejorado de forma generalizada, con la excepción de Grecia. En las cuatro economías principales (Alemania, Francia, Italia y España) el discurso apenas ha cambiado. La demanda interna gana dinamismo. La modesta mejora en el mercado laboral ha contribuido a restablecer la confianza de los consumidores. Además, existe una gran demanda insatisfecha de bienes duraderos, como los coches. Puede que las actividades de inversión se vean aún más respaldadas por la combinación de unas mejores perspectivas y unas condiciones de financiación más favorables. En la última rueda de prensa del BCE, su presidente, MarioDraghi, expresó que está previsto que las medidas expansivas se mantengan hasta septiembre de 2016, lo que garantizaría una amplia liquidez y unas condiciones monetarias laxas durante el futuro previsible. La mayor parte del avance observado se ha producido en España. Sin embargo, las perspecti­vas en Italia y Francia no mejoran mucho. Los indicadores anticipados de consumo e inversión apuntan a una mayor consolidación. Por último, la demanda interna en Alemania sigue registrando un crecimiento constante al mismo ritmo que el observado en los últimos trimestres.

Respecto a Grecia, la coyuntura económica ha vuelto a deteriorarse después de que el año pasado la economía saliera por poco tiempo de la depresión, que duraba ya 6 años. La incerti­dumbre política ha dado al traste con la incipiente recuperación y Grecia ha caído de nuevo en recesión. Su futuro sigue siendo muy incierto y el país se halla entre el Grexit y el Graccident, las dos palabras de moda que describen, bien una salida de Grecia de la Unión Económica y Monetaria, bien una especie de acontecimiento inesperado que aumentaría el riesgo para Grecia y llevaría al país a incumplir el pago de su deuda. Suceda lo que suceda, prevemos que las economías de la zona euro se mantendrán relativamente bien protegidas y no se verán contagiadas por la situación en el país heleno.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba