Educación a fondo

¿Qué imagen de España se ofrece en Inglaterra?

Hace apenas unas semanas, cuando el Gobierno de España estaba pidiendo dinero a Europa para rescatar a los liberados político-sindicales de la cueva de Bankia, ocurría en una ciudad inglesa lo siguiente. Es un hecho real. Por una calle pasó un coche con una banderita española plantada sobre el lateral izquierdo. Acababa de empezar la Eurocopa y ese día España jugaba su primer partido. Los chicos del coche desfilaban sin molestar, sin pitidos ni gritos, pero iban contentos, bailando con saltitos sobre sus poses. Sólo se veía a unos chicos jóvenes disfrutando y una banderita de España. Unos metros más adelante el coche paró ante una señal de ceda el paso y, en eso, un señor que cruzaba y que miraba atentamente a los chicos, se metió la mano en el bolsillo y les arrojó una moneda, como limosna, ante el asombro de los chicos. 

¿Un hecho marginal, en una ciudad cualquiera, de un insignificante arsehole —esto es, un “idiota común”? Puede ser. La ciudad es Oxford y el filantrópico personaje, un académico de la conocida universidad. 

La información de la BBC

Esos días la BBC hervía con noticias relativas a España y la zona Euro. La idea de España que dejaba traslucir se puede resumir en estas tres imágenes. 

Primera imagen: noticia de telediario: mientras explica por qué Rajoy pide dinero a Europa, el reportero camina por una céntrica e inconfundible calle madrileña, que a esa hora está repleta de viandantes y abarrotada de pobres pidiendo afanosamente. Al final de la secuencia, el cronista se para junto a una extranjera rumana, que, of course, pasaba por española a ojos del público inglés; la señora en cuestión, pobre de solemnidad y de rostro compungido, tocaba el organillo y pedía limosna. Para cerrar, desaparece el dicharachero y un zoom concluye en la imagen del platito de la limosna sobre el organillo. Eso es España; eso es lo que hace Rajoy en Europa. 

Segunda imagen: un documental presenta la situación económica de España: ofrece muchos datos, muchas entrevistas —especialmente a periodistas de Prisa, que ahora no van tan rápido—, sobre un fondo de dos grupos de imágenes. El antes: cómo España ha vivido con lujos excesivos a costa del dinero de Europa y cómo lo ha malgastado en autopistas, aeropuertos, etc. El después: montones de jóvenes parados haciendo fila para recibir las ayudas sociales, parados pasando el tiempo bebiendo cerveza, parados que se declaran expresamente comunistas radicales y que no descartan la lucha violenta si les quitan las ayudas sociales, etc. Esa es la situación de España. 

Tercera imagen: entrevistas a “expertos” para comprender la ayuda que solicita España y la crisis de la zona Euro. Celebrity invitada: PaulKrugman entra en escena, premio Nobel en ristre, y con los cuatro jinetes proclamando el fin del Euro, profetizando el “corralito” para España, que Grecia abandonaría el Euro… Y recuerda que España forma parte del grupo de “los cerdos” (PIGS), que así de imaginativa es la academia anglosajona a la hora de aplicar categorías. Otra estrella invitada: NgaireWoods, habitual de la BBC en temas de política internacional, decana de una conocida Escuela de Gobierno de la Universidad de Oxford, afirma que “España no sabe lo que le pasa” y que España ha malgastado hasta la saciedad y que hay que acabar con la política de ayudas de Europa. 

Si traducimos esas imágenes al lenguaje del ciudadano británico corriente y moliente, tenemos el siguiente cuadro: 

  • España, tierra de vividores y pedigüeños
  • Europa, política del despilfarro económico
  • Inglaterra, be clever and save yourself, again

¿Qué interés tiene Inglaterra en el fin del Euro?

Yo no soy experto en economía: doctores tiene la Iglesia, y economistas, Vozpópuli. Me limito a constatar unos hechos: ha existido un fuerte ataque, por parte de Inglaterra, a la zona Euro; el ataque procede, en concreto, del sector político-económico-financiero; además, se ha aprovechado el problema de España para lanzar el ataque. En resumen: han dado una fuerte patada en el culo de España, pero el golpe iba dirigido contra el Euro

¿No se ha ganado España a pulso esa reputación? ¿No es España, al fin y al cabo, miembro cualificado del grupo de “los cerdos”, ese término que tan complacientemente repite la clase española ilustrada? Y, al mismo tiempo, desde hace un año, “vergüenza de ser español”, ¿no es la frase de moda entre los españoles que viven en Inglaterra (españoles, se ha de precisar, bien situados económicamente? Estas preguntas pueden ser legítimas, pero, sin duda, hay otras cuestiones que plantear: ¿por qué Inglaterra tiene la costumbre de sentar a otros países en el banquillo del escrutinio? ¿Por qué es tan ávida en fabricar la imagen de otros y no permite que se hable de ellos? 

No conozco bien los intereses que se guarda el Nobelado Krugman y sus historias del apocalipsis del Euro: unos dicen que fue asesor de esa cosa llamada ZP y que ahora va diciendo que predijo la crisis, que es un protegido de Prisa,… Sin embargo, sé que la señora Woods fue una de las asesoras principales en el Gobierno de GordonBrown y… Claro, aunque exista una estrecha relación entre la clase política y el establishment académico, ellos dicen que mantienen una perfecta independencia. También dicen que la BBC es independiente de la clase política. También conozco lo del Rey Arturo y otros cuentos. 

Inglaterra está sufriendo una grave crisis económica. La Inglaterra de hoy nada tiene que ver con la de 2009. La situación no es tan grave como la de España, pero es evidente que es una de las peores de su historia reciente. Los recortes están haciendo daño. Muchos puestos de trabajo peligran. Académicos, muchísimos académicos, están viendo retemblar su silla ante los recortes, y su voz tiene mucho peso en la opinión pública. 

Además, se está extendiendo un fuerte y agrio sentimientoxenófobo entre el ciudadano inglés común. Dicen que hay demasiados inmigrantes; dicen que los inmigrantes les quitan el trabajo; dicen que los inmigrantes consumen sus recursos a través de la sanidad... y otras cosas que hace décadas ya se oyeron en Europa. Se ven comportamientosracistas —y no sólo procedentes de la clase media y baja— que harían enrojecer de vergüenza a Le Pen —y no exagero. 

¿Qué voz tiene España en Europa?

Entonces, si Inglaterra ofrece a Europa su análisis acerca de España —hay que precisar, ofrece la “idea” que ellos tienen de la “realidad” española—, ¿por qué no se oye la voz de los españoles explicando a Europa la situación de Inglaterra? Ah!, Inglaterra, faro político-intelectual para unos, como Cuba (o lo que quede de ella) lo es para otros. 

¿Por qué Su Graciosa cultiva con esmero esos intelectuales británicos dedicados, por profesión (como reflejé en la entrega anterior), a inyectar ese sentimiento de vergüenza en la conciencia del español? Ah!, cuestión de marketing: crear la marca British y vender la moto con eficacia. No en vano, la Pérfida tiene la mejor fábrica de mitos de Europa: de crearlos y de difundirles; es decir, la Academia y la BBC.  

Claro que eso a la España clase-premier —especialmente los que viajan con el Rey— le importa bien poco. La campaña publicitaria “La marca España” que el actual Gobierno le está pagando a sus amigos empresarios redundará en su negocio —en el de la clase-premier—. Eso sí, campaña pagada por la clase medida. Clase media que se entretendrá plácidamente con los cuentos de la derecha y la izquierda, olvidando las dos reales Españas: la españa de “los de arriba” y la otra, que paga la fiesta de esos señoritos.


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