Educación a fondo

Las asignaturas escolares, bajo sospecha (IV)

El modelo educativo made-in-Logse, que ha generado un 50% de paro juvenil, se basa en la pretensión de cambiar la Sociedad mediante la Educación, con el fin de que la Sociedad se acomode a postulados igualitaristas. «La Logse obedece a una política de izquierdas», (Marchesilocuta). Y desde la implantación de la Logse (1990) los pedagogos-de-carné se han dedicado —en virtud de ese principio igualitarista— a pulverizar todo lo relativo al conocimiento educativo: asignaturas, libros de texto, exámenes, pruebas de nivel, etc.

De ahí esa idea populista que se extendió cuando se preparaba la Logse, que afirmaba que para estudiar ya no era necesario el esfuerzo, ni aprender de memoria… Como recuerda GregorioSalvador (Catedrático de Instituto y vice-director de la RAE):

«A mí se me quedó muy grabada, allá por los años ochenta, la imagen televisiva de un ministro que visitaba un instituto en funcionamiento, rodeado de asesores, y que aseguraba a los alumnos reunidos que estaban allí para disfrutar, que las nuevas leyes y disposiciones permitirían que lo aprendieran todo divirtiéndose, lúdicamente, sin esfuerzo, y que lo que les iban a proporcionar era la felicidad. ¡Ahí es nada!» (2004).

Con ello, los pedagogos áulicos de la Logse pusieron bajo sospecha los contenidos de las asignaturas, que venían a ser concebidos como imposiciones culturales que coartan la libertad del niño y excluyen de la escuela a los menos favorecidos. El niño-Logse aparecía como un ser angelical y puro, que era manchado y pervertido por las enseñanzas sociales y culturales que recibe en la escuela —todo ello debidamente rebozado con mucho mito de Robinson Crusoe, mucha psicología peda-boba y muchas negras historias del franquismo.

Y de nuevo aparece el profesor como el malo de la película: el principal corruptor (sociocultural) de menores, según los pedagogós de carné. Con la Logse, el profesor debe dejar de ser “autoridad académica”, porque no puede ser el que “sabe” y dice al alumno lo que “debe saber”, porque ello, en la mentalidad Logse, va contra el principio de la igualdad. El profesormade-in-LOGSE es, más que un transmisor de conocimiento, un asistente social y animador del alumno.

Las asignaturas bajo sospecha

Así, pues, todo lo que sea transmisión de conocimiento en la enseñanza, empieza a estar bajo sospecha con el modelo Logse. Y de la sospecha sobre los contenidos de la enseñanza devino el rechazo de algunas asignaturas, especialmente las humanísticas, que han sido arrinconadas sistemáticamente desde el inicio de la reforma de 1990. Primero las Lenguas clásicas, luego la Historia y ahora estamos en el proceso de eliminación de la Filosofía, que no sólo de la Religión.

En los albores de la reforma, J. Delval, de gran influencia entre los promotores de la Logse (hasta que le dieron de lado), afirmó, por ejemplo, que las lenguas clásicas eran inútiles, que no aportaban nada valioso al alumno. La misma inutilidad se afirmaba de las Humanidades, de las que se decía que eran un reducto del pasado eclesial de España y contrario al espíritu de la Ilustración y de la Ciencia moderna. Las Lenguas clásicas son, afirma:

«[A]lgo perfectamente inútil (excepto quizá para los curas). … Tras varios años de estudios los alumnos ni conocen la lengua para leer en ella, ni han aprendido sobre la cultura en la que se desarrolló, ni parece que obtengan beneficios en otros terrenos (desarrollo del razonamiento lógico, etc.)» (1990)

Pero no afectó sólo a las Humanidades. La Gramática fue también considerada como un saber inútil.

«[El estudio de la lengua] presenta una gran dificultad, lo cual hace que su utilidad en la enseñanza primaria sea nula y en la secundaria muy reducida. La gramática es lo único que no hace falta enseñar» (1990)

En fin, digo yo, como decía Larra de la España de las Batuecas de hace casi 200 años:

«–Escriba usted la lengua con corrección.

–¡Monadas! ¿Qué más dará escribir vino con b que con v? ¿Si pasará por eso de ser vino?

–Cultive usted el latín.

–Yo no he de ser cura, ni tengo de decir misa.

–Estudie Humanidades, bellas letras…

–¿Letras? De cambio: todo lo demás es broma.

–La historia.

–Demasiadas historias tengo yo en la cabeza.

De estas poderosas razones trae su origen el no estudiar, del no estudiar nace el no saber, y del no saber es secuela indispensable ese hastío y ese tedio que a los libros tenemos, que tanto redunda en honra y provecho, y sobre todo en descanso de la patria.»

Los exámenes son de derechas

Según el principio igualitarista Logse, si el conocimiento (las asignaturas y las prácticas educativas) se concibe como algo objetivo y verdadero, ello supondría que la “clase dominante” (la política neo-conservadora, neo-capitalista, etc.) impondría su visión del mundo. Y, claro, ello no lo podía permitir Marchesi, por lo que declara que los contenidos escolares deben ser relativos. Y, si el contenido es relativo, ¿qué sentido tienen los exámenes?

Pues, nada, para Marchesi, también «los exámenes son de derechas» (2004) y, por tanto, el “proceso de evaluación” debe ser “consensuado”, “negociado” entre profesor y alumno. Y aquí entra el intelectual del grupo,CésarColl, a dar lustre al argumento:

[Ello] «implica una ruptura epistemológica: romper con una concepción cuantitativa y acumulativa del conocimiento y adoptar otra esencialmente cualitativo y multidimensional; asumir que los alumnos no simplemente saben ‘más o menos’, sino que saben ‘de una manera o de otra’» (Coll 2002)

Los alumnos no saben más o menos, sino que saben de una manera o de otra. El examen es injusto porque privilegia a los que más estudian. Y no es Gila quien habla.

España, la mayor guardería de Europa

Uno de los más fieles defensores del sistema educativo que instaura la Logse justifica su validez y superioridad moral del siguiente modo:

«Por primera vez en la Historia, hemos declarado obligatoria la educación secundaria, haciendo realidad la utopía enunciada en los años veinte por Tawney en el movimiento inglés Educación Secundaria para todos.(Esteve 2002)

“Una utopía hecha realidad”. Ésa es la creencia subyacente a esta pedagogía utópico-profética del PSOE, UGT y CCOO entre otros. Por ello, el ex secretario de Educación del Gobierno socialista, Alejandro Tiana, en defensa del paradigma LOGSE afirma:

«Cuando se dice que tenemos la generación de jóvenes mejor formada de nuestra historia, quizás haya que matizar y discutir cuál sea su nivel real de formación, pero de lo que no cabe duda es que se trata de la generación que ha tenido una estancia escolar más larga en toda nuestra historia» (2003)

En efecto, el logro de la educación-Logse consiste en que España tiene las mejores guarderías de su historia. A esto se reduce la pedagogía idealista progresista (que es, recuerdo, la imperante en la universidad española): reconvertir la escuela en guarderías y la enseñanza en sopa boba. Es decir, puro asistencialismo social, aquello —habría que recordarles a los socialistas de hoy— que primera y fundamentalmente criticaban los socialistas clásicos de finales del siglo XIX y principios del XX. Una falsa profecía que, en realidad, no es más que puro asistencialismo, que ha destrozado el sistema educativo, que produce fracaso escolar, y que condena al paro al 50% de la juventud española.

Y ante ello, el nuevo Ministro de Educación Wert…, sonríe.


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