Economista ciudadano

El secuestro del Gobierno por la elite administrativa

En España hay una creencia muy extendida que el poder real recae en el Gobierno, entendiendo como tal la Presidencia y el Consejo de Ministros. Por eso existe en la actualidad esa psicosis colectiva sobre lo pernicioso de la ausencia formal de un ejecutivo, aunque en la práctica el poder real, fruto del funcionamiento de una verdadera casta, lo ostente la elite administrativa.

Ningún partido político se ha atrevido a cambiar tanto la forma de acceso a estos cuerpos de elite, como a arrebatarles el poder omnímodo que tienen en el reparto de altos cargos nacionales e internacionales

La ciudadanía debería saber que el poder real recae en las elites administrativas que nunca están en funciones

Esta forma de nepotismo se basa, y se consiente, porque la clase política en España es débil por naturaleza, y ningún partido político se ha atrevido a cambiar tanto la forma de acceso a estos cuerpos de elite, como a arrebatarles el poder omnímodo que tienen en el reparto de altos cargos nacionales e internacionales. Esta práctica, y el miedo que tienen los gobiernos, especialmente los de izquierda, a quitarles el verdadero poder a este grupo de presión, repercute en la posibilidad de que en España haya de verdad un cambio político de calado.

Los grandes cuerpos monopolizan los nombramientos de altos funcionarios en el extranjero sin que nadie cambie el sistema

Estas logias se nutren mayoritariamente de las clases dominantes del país. Así, es raro encontrar un Abogado del Estado, Técnico Comercial del Estado o Inspector de Hacienda simplemente socialdemócrata, lo que explica muy bien las dificultades que tiene la izquierda para seleccionar funcionarios de alto nivel que quieran aplicar idearios políticos de izquierda. De facto, y lo he presenciado en el Ministerio de Economía, la gran mayoría de esta elite se ha negado a cumplir el mandato electoral, lo que explica la gran transformación de las leyes socialistas una vez pasado el tamiz de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos o el conclave de subsecretarios.

Estos cuerpos son los encargados de vigilar la esencia de la ortodoxia económica y jurídica, cuyo sesgo neoconservador es plausible, gracias al origen social de gran parte de ellos. Esto se deja notar simplemente cuando llegas a algún gabinete y te recuerdan que ellos se van a quedar, y tú te irás cuando finalice el mandato de tu Ministro o Secretario de Estado. Esta forma de dictadura del funcionariado esconde un clasismo y un desprecio por el resto de profesionales que refleja un claro atraso, y que además debería estar acotado y regulado, como se ha demostrado en la cacicada que se ha intentado con el ex ministro Soria. La primera discriminación es la propia fórmula de acceso a estos cuerpos de elite. Solo familias de alto poder adquisitivo pueden financiar y sufragar que sus hijos puedan estar cuatro o cinco años preparando estas oposiciones, cuyo coste de oportunidad es inabordable para el 90% de la población española. Este sesgo de selección se deja notar en cómo se suceden las sagas de grandes familias entre Abogados del Estado, Diplomáticos o Técnicos Comerciales del Estado. Por supuesto, con la ventaja que hay pocos tribunales de oposición dispuestos a suspender a los hijos de ilustres prebostes que copan estos cuerpos de elite, con apellidos muy sonados. 

Tienen miedo a abrir estos grandes puestos internacionales a la competencia con profesionales académicos o empresariales porque seguramente los desempeñarían mejor

El origen económico y social de la gran parte de estas elites se deja notar en la impronta política conservadora que ejercen

El caso del ex ministro Soria es un claro ejemplo de cómo estos altos funcionarios disponen de un poder absoluto sobre la selección de los profesionales que van en comisión de servicio a los grandes organismos multilaterales. En primer lugar, la sociedad ha conocido que cinco altos cargos elegidos por el Ministro de Economía y el de Industria eligen sin ningún control a unos de los directores ejecutivos del Banco Mundial, auténtico retiro dorado para los llamados TECOS. Esta corte de palmeros del ministro De Guindos, casualidad, han tomado la decisión que fuese Soria el mejor colocado para dicho puesto, curiosamente el que menos tiempo ha ejercido como TECO, y cuyos mayores méritos han sido ser alcalde, Presidente de Cabildo, jefe de gabinete de Solchaga o el Ministro que puso el impuesto al sol. Esta faceta, la de la formación, es otro de los mitos que rodean a los TECOS. Parecería que poco más y se acercan a la excelencia, lo que en un número no desdeñable es realmente falso. Cualquiera que los haya sufrido en alguna experiencia internacional, como es mi caso, sabrá que básicamente, salvo excepciones, suelen ser funcionarios mediocres cuya máxima aspiración, es conseguir destinos exóticos para poder vivir a cuerpo de rey y cuyo apoyo a los empresarios españoles es manifiestamente mejorable. Por esta razón, tienen tanto miedo a abrir estos grandes puestos internacionales a la competencia con profesionales académicos o empresariales que seguramente desempeñarían mejor esta alta representación. Pero su liberalismo de boquilla les hace ser peores que los más ilustres defensores de la oligarquía y los privilegios, tan conocidos en la España franquista.

El caso de Soria es paradigmático: priman los cargos políticos sobre el conocimiento de economía internacional

Lamentablemente, el caso Soria no servirá para que se cambie la forma de acceso a la elite administrativa, ni tampoco se cortará el nepotismo de estos cuerpos, más que nada porque entre los dos partidos ha habido y habrá esta especie de pacto de no agresión. Cuando gobierno nombro a los míos, y cuando no, me los mandas a una buena oficina comercial. La ingenuidad del PSOE le ha llevado a firmar este pacto, a pesar que no tiene apenas tropa en estos cuerpos, por lo que tiene que pedir prestado al contrario sus peones, como se pudo comprobar en la época de Zapatero, cuando gran parte de los Directores Generales de los ministros del PP en Economía y Hacienda, permanecieron en sus puestos, para deleite de la logia de los TECOS.

Cualquier gobierno está dirigido, cual marioneta, por estos grupos de presión que únicamente se rigen por comportamientos sectarios y mentalidad de casta

Este grave problema de regeneración democrática no ha sido objeto de pacto entre Ciudadanos y el PP, como tampoco lo fue en el famoso acuerdo de los Toros de Guisando entre Ciudadanos y el PSOE. Por esta razón sorprende la virulencia de ambas formaciones contra el posible nombramiento del íntimo de De Guindos, que ya tiene una sobrina en el mismo organismo, para el Banco Mundial. Tal vez, si Soria no hubiese tenido el desliz de los papeles de Panamá, no se estaría hablando de este secuestro que los TECOS hacen de estas plazas, para deleite de los gobiernos del PP y del PSOE.

El cáncer radica en el pacto de no agresión entre PP y PSOE al intercambiarse el poder   

En resumen, el principal problema no es la enésima mentira de Rajoy y su partido presuntamente corrupto, el verdadero drama es que cualquier gobierno está dirigido, cual marioneta, por estos grupos de presión que únicamente se rigen por comportamientos sectarios y mentalidad de casta que una vez alcanzan su plaza, esconden su mala gestión en lugares donde la gran mayoría de los españoles no lo sufren. Solo los empresarios que tratan de abrirse camino en el mundo internacional y carecen de poder de coacción entre la corrupción de muchos países, sienten la orfandad de los llamados embajadores económicos en el extranjero. Lo único que acaban sabiendo y sufriendo es la guerra sorda entre diplomáticos y TECOS por la hegemonía de la representación en el extranjero, lo que se traduce muchas veces en que unos y otros no son invitados a las grandes fiestas o actos en el país donde residen.


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