Economista ciudadano

Hay que rescatar con contribuciones a la Seguridad Social

En medio del fragor del debate sobre la sostenibilidad de la deuda en España, está quedando fuera del mismo la situación de la Seguridad Social. Mientras el actual Gobierno no para de reembolsar fondos del Fondo de Reserva, que el anterior Ejecutivo dejó nutrido, las previsiones de déficit se disparan y no se vislumbra que vuelva el equilibrio a corto plazo.

El déficit de la Seguridad Social debería preocupar mucho más de lo que lo hace a políticos y ciudadanos

La tónica de los gastos se está comportando, más o menos, como se preveía, pero lo que se está desviando de forma dramática son los ingresos. La conjunción de desempleo elevado, propensión a la cotización temporal y tiempo parcial, están desplomando los ingresos, a lo que hay que unir el fraude o vicio de ley que suponen los falsos autónomos. Por dar algunas cifras, el crecimiento anual por cuotas crecía en 2007 a un ritmo del 8,28% anual, mientras que en 2013 cayó un 2,93% anual. El crecimiento del gasto en pensiones en 2007 crecía al 8,25%, frente al 4,90% en 2013. La ratio de ocupados sobre pensionistas ha pasado de 2,3 a 1,8 en 2013. El porcentaje de gasto en pensiones sobre PIB ha pasado de significar un 7,5% al 10,68% en 2013. Finalmente, en 2014, se espera que la base media de cotización decaiga un 1,56% anual.

Las cifras de gasto e ingresos por cotizaciones ponen de manifiesto la gravedad del problema

Estas cifras, junto a las previsiones para 2014 y 2015, no las que maneja el Gobierno, sino las que otros economistas podemos manejar, nos hacen ser muy pesimistas sobre la situación de la Seguridad Social a corto y medio plazo. Todo esto a pesar de las últimas reformas, tanto del PP, como del PSOE que han intentado, y logrado, reducir la pensión media de los españoles. Así las nuevas pensiones, en tasa de variación, retrocederán su cuantía media en 2014 un 1%, algo más que la variación del salario medio que será del -0,1%. Todo ello nos llevará a un déficit del sistema contributivo de más de 11.000 millones en 2014, curiosamente algo de lo que apenas se habla en los mentideros políticos y económicos.

Más allá de las cifras, se aprecia también que el Ejecutivo está incumpliendo la Ley 23/2013 sobre las variables de revalorización. Según esta ley, el Gobierno publicaría con transparencia el índice de revalorización, las variables del cálculo. Estas variables eran los ingresos y gastos referidos a los 5 años anteriores al año en curso, así como las previsiones para los próximos cinco años. Pero qué casualidad que no aparecen dichas cifras, tal vez porque no porque no quiere asustar a los españoles sobre la realidad del sistema A pesar de ello, las cifras mandadas a Bruselas alumbran un déficit del sistema hasta el 2016, con tasas de paro superiores al 20% hasta 2018. Si publicasen las cifras de verdad, nos iríamos a desequilibrios cercanos al 1,5-2,0% durante los próximos años.

Más allá de los datos, el Ejecutivo está escondiendo las previsiones de ingresos para los próximos 5 años

El Ejecutivo prevé un déficit en 2015 del 0,6% del PIB, pero para ello habría que incorporar un millón neto de cotizantes al sistema para no prolongar el déficit. Un millón de cotizantes suponen unos ingresos de 5.940 millones de euros, con una base media d cotización de 1723€/mes y el paro debería bajar al 19,17%, teniendo en cuenta que cada punto menos de paro supone una reducción de 229.307 parados EPA.

Estas cifras, como se puede observar no son creíbles, porque adicionalmente, el gasto en pensiones se incrementará un 3%, incluso aunque a los pensionistas solo se les aumente la pensión un 0,25%. A esto hay que añadir que los nuevos cotizantes entran con bases de cotización más bajas. Hasta el mes de septiembre de 2014, los 300.000 cotizantes nuevos aportaron 320 millones de euros. Por ende, el déficit esperado rondará el mismo nivel que en 2014, es decir unos 11.000 millones €. La consecuencia inmediata sería que el Fondo de Reserva se reduciría hasta los 35.000 millones de €, apenas cubriendo 4 meses de gasto en pensiones, frente a los 68.000 millones de € que había en 2011.

El déficit para 2015 rondará los 11.000 millones de €, similar al de 2014

Con estos parámetros se puede decir que las sucesivas reformas del sistema de pensiones no tuvieron en cuenta de las sucesivas crisis, algo más la última reforma, pero cuyo objetivo último, tanto por parte de PP, como PSOE es la progresiva introducción de los  fondos privados de pensiones.

La pregunta que surge es clara, ¿por dónde pueden venir nuevos ingresos al sistema? En estos momentos es difícil incrementar el tipo actual de cotización. Por tanto, las soluciones deberían venir por aportaciones finalistas de impuestos para cubrir un nivel determinado del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. También la implantación de una cotización social generalizada similar a la existente en Francia, ponderando por renta obviamente, para complementar la financiación de la protección social. Y por supuesto, eliminar todas las reducciones de cotizaciones a la Seguridad Social.

Francia, mediante contribuciones e impuestos ha logrado recaudar más de 89.000 millones de € finalistas para el sistema

Por cada punto adicional de contribución social, se aportarían al sistema 5925 millones €/año, con una base media de cotización de 1700€/mes. Este modelo francés se considera un impuesto y se estableció en 1991 y cuya base imponible coincide más o menos con el IRPF. Estos ingresos se destinan de forma finalista a financiar a la Seguridad Social, de ahí lo saneada que está en el país vecino. Grava a trabajadores, pensionistas y también a las rentas de capital y plusvalías. Además, hay otros impuestos como la contribución especial para financiar el déficit de la Seguridad Social (0,5% sobre rentas de trabajo y pensiones y 2,8% sobre rentas de capital). Adicionalmente, los ingresos del capital tienen una contribución especial del 1,1% para financiar la Seguridad Social, el llamado Revenue de solidarité efective). Todo esto se tradujo en Francia en unos ingresos de 89.000 millones€ en 2012.

En resumen, España tiene un grave problema de insuficiencia de gasto en prestación social y pensiones, y en estos momentos tiene un horizonte muy peligroso, al margen del ciclo, que ha sido inducido por las sucesivas reformas laborales y de pensiones que han lastrado los ingresos del sistema. Las soluciones deben venir por un incremento radical de los ingresos, siendo el modelo francés un ejemplo a seguir. El establecimiento de impuestos y contribuciones finalistas, especialmente a rentas del capital que ayuden a financiar el sistema. También la discriminación negativa sobre contrato a tiempo parcial y temporal que haga que las empresas no arbitren con los trabajadores: coticen mucho menos de las horas efectivas que realmente trabajan. Espero que estas ideas sean recogidas por partidos políticos valientes que crean de verdad en el sistema público de pensiones.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba