OPINIÓN

Nos entretienen con Cataluña

Mientras todas las mentes oficiales en España están pensando cómo incriminar a gobernantes catalanes por saltarse la ley y por causar un dolo económico significativo, el resto de administradores que han robado, estafado, y causado muchísimo más daño económico, se dedican a pontificar sobre el cumplimiento de la ley y el orden.

Nos entretienen con Cataluña.
Nos entretienen con Cataluña. EFE

En un país como España, con un mercado laboral segmentado, anémico, y precario, con prácticas ilegales en muchos casos, el dirigismo mediático y político ahora se ha derivado hacia Cataluña. Tras leer y escuchar sesudos análisis del dato de paro registrado de octubre en aquel territorio, uno se queda muy sorprendido de las conclusiones apocalípticas que se ciernen sobre dicha CCAA, sobre la base de un dato puntual de una serie como el paro registrado. Y lo curioso es que el análisis lo han realizado sesudos economistas que, normalmente, desprecian el valor del paro registrado como fuente fiable de evolución del desempleo, que no del empleo. Pero para ahondar en el descrédito y en la sobrerreacción a un problema como el de Cataluña, sirve cualquier cosa.

En un país con un mercado laboral destrozado, sorprende la atención del dato de paro registrado de octubre en Cataluña

Con este despliegue mediático y académico, siempre utilizando el economista o catedrático que refuerza nuestra hipótesis de partida, parecería que el principal problema de desempleo en España es Cataluña. Este territorio estaría al borde del colapso básicamente por la acción del pérfido gobierno autonómico, parte del cual la justicia independiente ha encarcelado preventivamente.  

Detrás de esta deriva está, sin duda, la intención de ahogar los verdaderos problemas económicos que sufre la economía española

Detrás de esta deriva está, sin duda, la intención de ahogar los verdaderos problemas económicos que sufre la economía española, a los que la prensa y la academia ortodoxa presta una inestimable ayuda. A partir de ello, surgen innumerables preguntas, como, por ejemplo, ¿por qué Andalucía o Extremadura tienen un paro estructural superior al 20%? Aquí no se han vertido ríos de tinta sobre la acción de gobierno de tantos años de gobiernos incapaces de mitigar el problema del desempleo en esos territorios, por otra parte, fieles seguidores del orden constitucional en lo que al ondeo de banderas se refiere. La alarma social desplegada en Cataluña, una comunidad rica con problemas de infrafinanciación, no se ha correspondido con los sucesivos incumplimientos de mandatos constitucionales en los territorios con mayor tasa de desempleo, pobreza y con sucesivos casos de corrupción como los destapados en Cataluña o en la calle Génova. 

Si Cataluña fuese un problema tan grave, ¿qué pasaría en Andalucía?

Toda esta gran mentira nos debería hacer reflexionar como sociedad, ante el burdo intento de manipulación social al que nos siguen empujando los tertulianos teledirigidos y los economistas oportunistas. Cuando se hable de pluralidad, por favor que alguien se entretenga en buscar voces dispares a las que emergen desde todos los grandes medios, a la postre correa de transmisión de las consignas que emanan de Moncloa.

Conviene abrir la mente y observa la realidad del mercado laboral en España a partir de la tasa de paro U6

Pero si uno quiere ver realmente lo que está pasando realmente con el desempleo a nivel nacional, puede analizar el gráfico que se muestra en este blog, entresacado de una publicación del investigador de Fedea, Florentino Felgueroso. Utilizando la metodología que usan frecuentemente en EEUU, agrega los desempleados en diferentes estratos en función de su situación real, no estadística. Con ello, mide con mayor precisión el desempleo real en la tasa de paro U6 que, en el último trimestre conocido alcanzó el 26,2% de la población activa.

Gráfico.
Gráfico.

En este registro se englobarían los parados estadísticos, los desanimados, los desanimados que no buscan trabajo, y finalmente los empleados a tiempo parcial involuntario que sufren la ralentización de la demanda o simplemente las prácticas ilegales de tantas empresas en este país tan amante de la Constitución. Tal vez si esta estadística, que en EEUU la publica la agencia oficial BLS, la utilizasen más los tertulianos y el propio gobierno, la euforia desatada tras la publicación de la última EPA, no estaría tan fundada. Tan problemático es que no haya ocupación suficiente para todos los activos, que no la hay, como que el propio sistema vaya expulsando trabajadores hacia la inactividad para maquillar las estadísticas. Es la misma táctica que retrasar la puesta en marcha de la ley de dependencia. Cuanto más se tarda, más personas fallecen y así el Estado se ahorra mucho dinero. 

Si sumásemos parados estadísticos, desanimados y precarios, la tasa de paro real en España sería del 26%

Porque la realidad es que la precariedad se ha instalado de forma estructural en la economía española. En 2017 se superarán los 20 millones de contratos firmados en un solo año, récord histórico. A la vez que, supuestamente, se recupera el mercado laboral, la precariedad crece con ella, lo que redunda en un aumento del empleo a tiempo parcial y la temporalidad. Esta alcanzó el 27,4% durante el verano, pero si utilizásemos los datos de contratación de la Seguridad Social de octubre la tasa se elevaría al 31,5%. Habría que remontarse a 2007 para encontrar un mes tan aciago en este sentido.

La tasa de temporalidad alcanzó en octubre el 31,5%, y el único problema es Cataluña

Cuando a los temporales se añaden los indefinidos a tiempo completo, claramente una categoría donde se concentra el subempleo, el porcentaje se elevaría al 41,2% dentro del Régimen General de la Seguridad Social.  Un agravante más es que estas cifras se producen en un mercado laboral con menos puestos de trabajo que hace diez años. Entonces, los asalariados sumaban 15 millones, mientras que ahora se acercan a los 14 millones. Misma diferencia si se comparan los indefinidos a tiempo completo, 6,6 millones en octubre de 2017.  Todo ello nos llevaría a concluir que el crecimiento potencial de la economía española está en mínimos, si es que esto se pudiese medir con ciertas garantías.

Estamos en máximos de precariedad con menos ocupados que hace 10 años

En suma, mientras todas las mentes oficiales en España están pensando cómo incriminar a gobernantes catalanes por saltarse la ley y por causar un dolo económico significativo, el resto de administradores que han robado, estafado, y causado muchísimo más daño económico, se dedican a pontificar sobre el cumplimiento de la ley y el orden. Aquí lo relevante es el paro registrado de octubre en Cataluña, pero silencio sobre la tasa de paro U6 (26,2%) o el paro endémico en Andalucía, Extremadura o Baleares. Y por supuesto, ni una palabra sobre la inversión millonaria en paraísos fiscales de las empresas españolas o la pérdida de poder adquisitivo de pensionistas actuales o futuros que la OCDE cuantifica en un 30%. Como diría un director de cine: silencio, se rueda en Cataluña.  


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba