Economista ciudadano

Se aceleran los desahucios en España

Los datos sobre desahucios, aunque parciales, apuntan a que en 2013 se aceleró el proceso de lanzamiento de miles de ciudadanos de sus viviendas habituales, fruto de la profunda crisis de sobreendeudamiento que asola a la economía española.

La crisis de sobreendeudamiento privado y la legislación hipotecaria sigue acelerando el número de familias desahuciadas

El drama de la pérdida de la vivienda tiene connotaciones sociales, políticas y económicas que hasta ahora nadie ha querido atajar, dejando a la banca y los jueces todo el liderazgo y la plena disponibilidad para ejercer la presión sobre los endeudados, lo que está generando que miles de ciudadanos estén cayendo en el abismo social. Todos los intentos de legislar sobre la base del código de buenas prácticas, como la norma aprobada a finales de 2012 se ha demostrado un fracaso, como pudieron de manifiesto todos los agentes sociales y políticos que se han estado combatiendo el problema del sobreendeudamiento de las familias.

El código de buenas prácticas que pudieron en marcha las entidades financieras ha fracasado a la hora de evitar los desahucios

Las cifras conocidas, por primera vez se conocen datos de ejecuciones reales, corresponden al primer semestre de 2013 y muestran que en la primera mitad del año 2013 se lanzaron fuera de su vivienda a 35.098 familias, de las cuales más de 28.000 corresponden a la vivienda habitual, lo que supone un 0,54% del total de hipotecas concedidas a los compradores de vivienda habitual. Las daciones en pago representaron el 32,3% del total de hogares desahuciados, un 31,4% si tenemos en cuenta la vivienda habitual. Del total de viviendas embargadas, el 93% de ellas estaban ya vacías, mientras que el número de ejecuciones en el que han intervenido las fuerzas de seguridad se han situado en 88 en la primera parte de 2013.

Las cifras de 2013 son tremendas, más de 35.000 familias han sido lanzadas de sus viviendas

Las causas son conocidas y se explican por un proceso de exceso de deuda en manos de las familias que son incapaces de repagar la totalidad de esta bola crediticia. La caída del crecimiento, el incremento del desempleo y la deflación en los precios de la vivienda siguen lastrando los balances de los hogares y está generando que muchos hipotecados están viendo cómo el valor de sus viviendas ya está por debajo de la deuda, lo que todavía agrava aún más la situación de buena parte de los endeudados. Se cuantifica en más de 580.000 hogares la casuística referida, que se agudizará en 2014 y 2015 si los precios de los inmuebles siguen descendiendo, algo muy factible según muchos expertos.

El paro, la deflación en precios y la morosidad están detrás del aumento de los desahucios, junto a la legislación hipotecaria

En 2014, el número de viviendas que valdrá menos que su hipoteca alcanzará las 668.940, y en 2015, las 710.386, lo que supondrá que en dos años, esta cifra se incrementará en un 22 %. El agujero creado por las "hipotecas burbujas" (la diferencia entre lo que vale la hipoteca y lo que queda por pagar) asciende a 22.216 euros de media por vivienda afectada, lo que supone que en total, este importe alcanza casi los 13.000 millones de euros. Una cifra que aumentará casi un 30 % en 2014, y un 17 % en 2015, hasta los 19.579 millones de euros. La deuda media por propietario afectado fue de 22.216 euros en 2013. Dicha cifra, se espera que se incremente un 12,5 % en 2014, hasta los 24.998 euros, y un 10,3 % en 2015, hasta 27.562 euros.  

Otra derivada del problema es al número de hipotecados cuya vivienda vale menos que la deuda: 580.000

Este panorama configura un riesgo latente para el sistema financiero, ya que si se tuviesen que contabilizar los bienes inmobiliarios en función del precio de mercado, y no por el precio de adquisición, habría que provisionar en una cantidad cercana a los 20.000 millones de euros, lo cual reduciría aún más la probabilidad de otorgar crédito al sector productivo y alimentaría la necesidad adicional de capitalizar al sector financiero, algo que no es descartable dadas las expectativas sobre el empleo, precios y crecimiento económico, por supuesto al margen de la propaganda oficial.

Este riesgo latente también se extiende a la realidad operativa del mal llamado banco malo que está sufriendo para lograr cumplir con las expectativas creadas tras su gestación, lo cual podría degenerar en que el Estado tendría que asumir los inmuebles traspasados. La fuerte caída de precios, el repunte constante de la morosidad y la maña gestión de la cúpula de la Sareb, están causando una gran intranquilidad entre los inversores nacionales e internacionales, y también entre miembros del ejecutivo.

La Sareb también se está viendo afectada por los enormes riesgos del sector inmobiliario; deflación, morosidad y mala gestión

En resumen, los riesgos del sector inmobiliario siguen intactos, dado que los principales problemas continúan. Los precios siguen cayendo, mucho más que las estadísticas oficiales, la morosidad está en máximos, y la desviación del valor de lo hipotecado y la deuda latente se acrecienta, lo cual está lanzando a muchas familias a la bancarrota. La legislación hipotecaria en España, una de las más dañinas e inequitativas para el deudor, junto con una falta absoluta de sensibilidad social por parte del Gobierno y el sector financiero, están provocando una significativa aceleración del número de desahuciados, a pesar de la propaganda sobre la bondad de las buenas prácticas del sistema financiero. Una vez más se está mintiendo a la ciudadanía.          


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