Economista ciudadano

Resucitemos Bretton Woods

La crisis sistémica que asola a la UE, uno de cuyos orígenes está en el desequilibrio corriente entre el país dominador, Alemania con una situación de superávit corriente estructural, y el resto de países, salvo excepciones, con déficit corriente, plantea una duda cada vez más recurrente entre los economistas alternativos: si sería posible o deseable, un sistema parecido al de Bretton Woods para equilibrar de forma cooperativa el conjunto de la UE, superando la política de austeridad como única medicina para equilibrar el modelo.

¿Sería posible instaurar un sistema como el que se planteó en Bretton Woods para solventar los desequilibrios en la zona euro?

El problema de raíz es, y seguirá siendo, el hecho de que el sistema monetario europeo basado en el euro está, de entrada, mal diseñado, sensación que hubiera tenido John Maynard Keynes de haber vivido en estos tiempos. Con seguridad ni se imaginó algo semejante a una Unión Europea ni una moneda común, ni menos aún, que fuese Alemania quien dirigiese los destinos de ambas. Por ello, y sobre la base de su modelo diseñado para Bretton Woods, hubiese hallado al euro y su zona un experimento fallido y potencialmente destructor.

La zona euro se ha diseñado mal desde su inicio, y ahora estamos sufriendo las consecuencias

La Conferencia de Bretton Woods, convocada para diseñar un sistema monetario internacional para después de la II Guerra Mundial que sortease los problemas a los que había conducido el sistema previo basado en el patrón oro en un contexto de depresión económica, Keynes lanzó una propuesta extraordinariamente novedosa y valiente que, sin embargo, fue rechazada en la medida que planteaba una suerte de “globalización” de tipo no imperialista (aunque en aquel tiempo el mero concepto de globalización no existía como tal) a diferencia de las globalizaciones anteriores en las que la internacionalización de los intercambios comerciales se había basado siempre en la existencia de algún poder hegemónico que le diese los necesarios fundamentos políticos, militares o de seguridad y monetarios o financieros.

La propuesta keynesiana fue revolucionaria, ya que dibujaba una suerte de globalización sin hegemonías imperialistas

El imperio británico, como hoy el alemán, era para todos el ejemplo más inmediato y evidente del mecanismo a seguir para crear un orden monetario internacional. Pues bien, frente a esta posición, el Plan Keynes, como ha sido llamado, buscaba constituir un orden monetario que fundase un sistema de intercambios internacionales de tipo multipolar cooperativo y no hegemónico. Como es bien conocido, su plan no fue apoyado en la medida que suponía una alternativa al Plan White, el propuesto por los EE.UU., cuya puesta en marcha dio origen a un orden monetario internacional centrado en el dólar y en la capacidad de liderazgo norteamericana en los campos económico, militar y político que el mundo ha vivido en los últimos setenta años.

La clave más importante del modelo diseñado por Keynes era que incluía en el proceso de ajuste en caso de desequilibrios comerciales también a los países acreedores, a los países con excedentes comerciales (y que por tanto acumulaban “bancores, una moneda de intercambio creada por Keynes” en su cuenta en la entidad supranacional que actuaba de cámara de compensación comercial, ICU). Proponía para ello que se cargara un interés a los países acreedores por los excedentes en “bancores” que superasen determinados niveles. En consecuencia, también los países con excedentes comerciales tenían así un incentivo en aumentar sus importaciones para eliminar sus excedentes en “bancores”, generando una expansión de su demanda interna, vía aumento de salarios y consumo.

La clave de su modelo era perseguir el equilibrio comercial incentivando y penalizando el superávit y déficit comercial de forma simétrica

Esta propuesta partía del reconocimiento de un hecho evidente: a nivel global el sistema de intercambios es un sistema cerrado, es decir que el valor agregado de las importaciones de todos los países es igual al valor agregado de sus exportaciones, pues es obvio que las importaciones totales a nivel mundial son las exportaciones totales a ese mismo nivel. El corolario de este hecho, olvidado por alguna corriente de economistas, es que tan desequilibrado estructuralmente está el país que continuadamente sufre o padece un déficit en su balanza comercial como el que permanentemente disfruta de un superávit. Y, más aún, la solución de esos desequilibrios externos estructurales sería consecuentemente, cosa (al menos) de dos países, pues tan problemático debería ser y es el superávit estructural de uno o unos como el déficit estructural de otro u otros. La persecución “mercantilista” de un excedente en las cuentas exteriores, que se suele proclamar como objetivo de la política comercial en todas partes es, por tanto, la persecución de un desequilibrio, un superávit, cuya consecución efectiva por parte de algunos países exige o implica necesariamente que otros países no lo logren, o sea, que entren ineludiblemente en un déficit exterior.

Alemania en este contexto debería ser penalizada y no se podría solo castigar con la austeridad a los países deficitarios y deudores

Por ello era un punto clave en la propuesta de Bretton Woods que se incluyera en los procesos de ajuste también a los países con excedentes comerciales mediante la penalización de cargar a los países acreedores o con superávit estructural, unos intereses por los saldos excedentarios que tuviesen por encima de determinado valor. En consecuencia, de seguirse este plan también los países con excedentes comerciales hubieran tenido incentivos en aumentar sus importaciones, estimulando en consecuencia el comercio mundial. En suma, la propuesta partía de un modelo de teoría de juegos cooperativos entre deudores y acreedores, es decir la búsqueda del equilibrio debería ser compartida activamente por las dos partes: la que tiene déficit y la que tiene superávit. La pregunta es, ¿quién se atreve a penalizar el superávit alemán o japonés o chino?


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