Economista ciudadano

Rescate o quitas de deuda

La toma en consideración por parte de la UE el pasado sábado de la petición de ayuda financiera por parte del Gobierno español, probablemente haya sido una de las peores noticias económicas de los últimos años. Pero tal vez lo peor, a nivel psicológico y de imagen, haya sido la actitud del Presidente de Gobierno y sus Ministros, quienes han dado una muestra bochornosa de falta de honestidad, valentía, transparencia y sentido de Estado.

El Gobierno ha mostrado una imagen bochornosa en la gestión del rescate bancario de la UE

El resultado, por el momento, es que España tiene intervenido, de facto, el sistema financiero por parte de la Troika, y cuando se haga efectiva la inyección de fondos, podría llegar a tener un 10% más de deuda pública sobre PIB, lo que acarreará un pago por intereses de alrededor de 3.000 mill/año. Es decir, en un país hiperendeudado, en fase de desapalancamiento y en recesión, la medicina que se impone es que el Estado asuma más deuda pública, a través del FROB, deuda originada en el sector privado.

Con estas premisas, en un país cuya deuda privada alcanza los 350% del PIB, esta transformación de deuda privada en pública, abre una espiral que podría llevar a la deuda pública española a una situación de explosividad. Esto ocurriría cuando los intereses de la deuda crezcan a un ritmo superior al del PIB nominal, lo que haría insostenible la situación macroeconómica, puesto que gran parte del crecimiento se iría a pagar la carga de intereses. Esta posibilidad es precisamente lo que los mercados están descontando tras el anuncio del rescate bancario. La posibilidad, más allá de movimientos especulativos sostenidos contra el euro, de que la deuda española pueda llegar a tener la calificación de bono basura y también la simple sospecha que el pago de intereses de la deuda contraída por el FROB pudiera tener preferencia, han mantenido la presión vendedora de activos españoles, algo que sin duda tendrá consecuencias macroeconómicas en breve.

La deuda pública añadida que supone el rescate bancario ahonda en la posibilidad de la explosividad de la deuda

La siguiente pregunta relevante es si esta intervención de la Troika traerá consecuencias macroeconómicas y/o financieras o no a la economía española. La respuesta es que sí. La Troika impondrá un severo plan de ajuste en el sistema financiero, acelerando la adecuación de la dimensión del sector bancario a una economía cuyo PIB tras la crisis, valdrá seguramente un 20% menos. Esto también desencadenará un ajuste muy duro de plantilla y por tanto un coste  adicional al erario público y por consiguiente una reducción del PIB. Desde una óptica estrictamente de política económica, la Troika volverá a incidir sobre aspectos que ya recomendó en el pasado. Por un lado, una nueva reforma del Sistema de Pensiones, no hay que olvidar que este año podría ya producirse un déficit significativo cercano al 1% del PIB, pero también desempleo e impuestos. Todo ello, dentro de un contexto de no cumplimiento de déficit público ni en 2012, ni en 2013.

La Troika impondrá un fuerte ajuste adicional a la economía española

En esta coyuntura, existen otras alternativas que ya están siendo puestas encima de la mesa por Roubinni, Carmen Reinhart   el propio Stiglitz. Es decir, la UE y el FMI deberían haber promovido, y para eso están los fondos, un plan de quitas de deuda privada coordinado y subordinado a una reducción efectiva del pasivo y del activo financiero de muchas economías. Este plan, que habría salvado a Grecia, Portugal y en parte España, de una gran parte de los recortes sociales, hubiera posibilitado un efecto acordeón, con una mengua de la actividad inicial en el sistema financiero, una pérdida de valor y riqueza financiera, pero una garantía de saneamiento global, que en el modelo actual no está garantizado. 

Cada vez más economistas proponen una quita ordenada y coordinada de deuda privada

En un ejercicio de simulación, si en España se redujese, vía quitas, un 20% de la deuda privada, dada la correlación existente entre deuda, liquidez, renta disponible y ahorro, se podría generar un incremento de la actividad equivalente al 0,8% y una merma de la prima de riesgo de 100-150 pb, al descontarse una mejora notable en la capacidad de repago de la deuda existente, y especialmente por la superación del riesgo latente de insolvencia que atesoran las entidades financieras al mantener en su balance los activos tóxicos.

En España, una reducción de un 20% de deuda privada vía quita, podría aumentar el PIB un 0,8% y reducir la prima de riesgo en 100-150 pb.

En suma, la solución del incremento de deuda, en aras de la capitalización bancaria, es una muy maña señal para los mercados, pues esta deuda la asume el Estado. La conversión de deuda privada en pública, dado el montante total de deuda que tenemos, puede hacer explosiva la carga de intereses y generar una recesión aún mayor. Solo con una quita de deuda ordenada y coordinada por el FMI y la UE, se podría aliviar dicha carga y acabar con el riesgo bancario. Además, permitiría generar crecimiento a corto plazo y reducción de la prima de riesgo.   


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba