Economista ciudadano

Maquillaje en las cuentas de la banca española

La publicación de los resultados de la banca en España siempre es objeto de controversia, máxime en un momento en el que la situación económica es crítica para una gran parte de la población. Después de un año horribilis, como fue 2012, con pérdidas de de 73.706 millones €, las cuentas de 2013 han arrojado un beneficio contable de 8.497mill€ para los grandes bancos.

Las cifras de beneficio de la banca española en 2013 solo esconden el fracaso del negocio tradicional

Curiosamente, de ahí el calificativo de maquillaje, estos resultados positivos chocan con una fuerte reducción del negocio bancario, que refleja una economía en la que el PIB retrocede un 1,2% (pendiente de revisión a la baja), un desempleo que alcanzó el 26%, el crédito al sector privado mengua en un 7% y la morosidad oficial, la real es incluso mayor, alcanzó en noviembre el 13% del saldo vivo de crédito.

Es imposible mejorar márgenes con la economía cayendo,  sin inflación y el crédito bajando un 7%

La pregunta que surge es, ¿cómo se gana dinero en un sector en el que el negocio tradicional hace aguas?. Sencillamente por las operaciones financieras que están sosteniendo las cuentas del sector financiero y de paso están financiando al Estado en una operación que se denomina carry trade, que consiste en financiarse al 1% en el BCE y prestar al 4% (ahora por debajo) al Estado español. Estas operaciones, tan beneficiosas como estériles para la economía del país, se dejan notar en las cuentas financieras. De hecho hay entidades, como el Banco de Sabadell, que esta parte del negocio ha aumentado un 155% durante el año 2013.

Estrictamente hablando, si eliminásemos estas operaciones, habría grandes entidades que bordearían las pérdidas en España, y solo se salvan por el negocio extranjero. Por ejemplo, el BBVA dio pérdidas de 671 mill € por el negocio inmobiliario. Esto se deja notar en agregado cuando al margen bruto le restásemos las provisiones realizadas, el beneficio apenas es positivo, gracias a la reducción del 20% del margen financiero, es decir la diferencia entre los beneficios de las operaciones de activo y pasivo (créditos menos depósitos). Con ello, las operaciones financieras alcanzaron el 39% del margen financiero, lejos de las cifras del 13% que se asume como razonable. El más beneficiado de esta actividad ha sido Bankia, cuyo falso saneamiento se ha vendido en base a estas operaciones meramente especulativas.

Si se eliminan las operaciones financieras en deuda pública, muchas entidades están en pérdidas en España

Aparentemente en 2013 las provisiones han descendido, desde los máximos de 2012, lo que podría indicar que la morosidad ha disminuido. Sin embargo, el deterioro de los activos inmobiliarios sigue creciendo, precisamente por la pésima situación del mercado laboral, por la caída de los precios inmobiliarios y por la política del Gobierno, y de sus ideólogos, de reducir aún más los subsidios de desempleo. No hay que olvidar que sólo el 60% de los parados recibe un subsidio, lo cual anticipa un nuevo repunte de la morosidad y más grave aún, de los desahucios que ya aceleraron a mitad de 2013.

La gran pregunta que surge es ¿hacia dónde va el sistema financiero español? Si uno analiza la situación financiera europea, con graves problemas de solvencia y de deuda privada, las perspectivas son muy complejas, mucho más en el caso español. Los niveles de deuda privada, y pública ya son insostenibles. A finales del tercer trimestre de 2013, el saldo vivo total de deuda en España, pública y privada, era de 4,4 billones €, 1,2 en el caso de la deuda pública, y 3,2 en el caso de la deuda privada. Las entidades financieras debían 1,025 billones €, más del 100% del PIB español. Las familias están endeudadas por valor de 780.000 mill € (un 80%) y las sociedades no financieras acumulaban un pasivo de 1,4 billones €.

El sistema financiero se encamina hacia otro año de negocio pésimo, dadas las perspectivas laborales y financieras de la UE

Con este panorama, claramente insolvente con el ritmo esperado de crecimiento, y con una perspectiva de tipos de interés cercana cero, y serios riesgo de deflación, ¿qué perspectivas tiene el negocio bancario? Obviamente lo único que puede seguir haciendo es jugar a especular con la deuda pública, aunque ahora estén haciendo caja para intentar pasar el stress test, y aferrándose a las ayudas públicas, o a la regulación, como es el caso de los créditos fiscales que han mejorado las cuentas de varias de las grandes entidades.

Las soluciones pasan por quitas de deuda, inflación y subidas de tipos en un contexto de cambio profundo de rumbo político en la UE

Solo un gran acuerdo de quitas de deuda, como ya propone hasta el director del Instituto IFO de Munich, aliviaría el principal problema que tiene el sistema financiero español: la carga de la deuda de los propios bancos y también la imposibilidad de repago de la deuda inmobiliaria de las familias y promotores. Pero también mejoraría su situación si se generase inflación y hubiese una subida de tipos de interés y de precios de los activos. Pero eso supondría que la economía estaría generando empleo, con salarios dignos, y se reactivarían los sectores productivos. Pero para ello, la economía europea debería desterrar los actuales gestores, ideólogos y lobbys financieros que prefieren jugar al casino de la deuda y aprovechar para subirse los salarios de forma obscena. Y mientras, el gran benefactor de todo esto es Draghi, uno de los culpables de la bomba de relojería que estallará cuando se pinche la burbuja de la deuda pública y los mercados bursátiles. Justo lo que los predicadores que inundan las televisiones privadas en España defienden vendiendo cada uno su libro, a cual más indecente.


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