Economista ciudadano

El Gobierno se burla de los dependientes

El anuncio de la supuesta reforma fiscal alumbró una nueva ocurrencia en forma de cheque. Si Zapatero introdujo el llamado cheque bebé, medida a todas luces regresiva tal y como se diseñó, ahora el Gobierno de Rajoy ha apadrinado una nueva versión: el cheque bebé y abuelo para personas con discapacidad. Esto podría suponer unos 1200€ al año, pudiendolos beneficiarios cobrar por anticipado hasta 100€ al mes. Esto sorprende en un Gobierno que ha terminado el curso escolar sin que muchos estudiantes hayan cobrado ni un euro de su beca.

Esta medida, que solo persigue un titular en prensa, choca frontalmente con la política seguida a cabo por este Gobierno, pero también por el anterior. La actual Ley de Dependencia se aprobó bajo el mandato de Zapatero y generó una gran ilusión y esperanza entre los muchos dependientes de este país, que habían sido los grandes olvidados al diseñar el magro Estado del Bienestar español. Esta ley, que fue reducida y descafeinada por parte del equipo económico de Zapatero, especialmente por el ministro Solbes. Del preámbulo se cayó que las ayudas a la dependencia constituían un derecho subjetivo, lo que blindaría, teóricamente, el Sistema Nacional de la Dependencia. La ley salió adelante, con la abstención del PP, pero con una financiación insuficiente, consagrando un servicio de cofinanciación entre el Estado y las Comunidades Autónomas. Este dislate generó un atasco en el trámite de reconocimiento de los posibles beneficiarios, y transformó la idea original de la utilización y construcción de infraestructuras para la ayuda a estas personas en un mero trasvase de renta a los cuidadores, en forma de salario y cotización a la Seguridad Social.

La crisis económica llegó y generó una necesidad de capital que el Estado y las Comunidades Autónomas no pudieron asumir, ante la obligación de cumplir con los objetivos de déficit que Zapatero abrazó y asumió, como alumno aventajado. Esto supuso que en el ya fatídico mes de mayo de 2010, el Gobierno socialista comenzó el desmantelamiento del sistema de dependencia, tal y como se diseñó en su día. Comenzaron los recortes en las ayudas y el abandono de la promesa de crear un verdadero cuarto pilar del Estado del Bienestar.

La llegada del Gobierno de Rajoy intensificó el desmantelamiento del sistema, eliminando la cotización a la Seguridad Social de los cuidadores y endureciendo el reconocimiento de los grandes dependientes, aquellos que realmente no pueden vivir sin ayudas. Se han dado ya muchos casos de afectados que han muerto antes del reconocimiento y sin que sus familiares hayan podido disfrutar de dichas ayudas. Se ha introducido el copago farmacéutico para numerosos casos, lo que está dejando al borde del colapso económico a miles de afectados. Esta falta de sensibilidad también se nota en la diligencia a la hora de pagar las subvenciones para los Centros Especiales de Empleo. Estas instituciones se encargan de integrar laboralmente a personas con discapacidad y muchos de ellos están al borde de la quiebra, al carecer de financiación suficiente para poder hacer frente a los pagos de las nóminas. La situación es particularmente grave en la Comunidad de Madrid, institución que debe una gran cantidad de fondos a numerosas empresas, perjudicando a todos los trabajadores/as discapacitados. Es decir, por un lado se retrasa el reconocimiento, se cobra parte de los fármacos y no se ayuda a los que han encontrado empleo.

En cifras, este Gobierno y las Comunidades Autónomas, también las gobernadas por el PSOE, han recortado las ayudas a la dependencia en una cuantía de 2.278€, entre los copagos, los criterios de valoración de los nuevos dependientes y la tijera en residencias sociales, medida heredada del gobierno anterior. Con este panorama, el anuncio de un cheque de 1.200€ para los hogares con menores o ascendientes dependientes solo puede ser una broma pesada y fruto de un gobierno irresponsable e insensible que ha condenado a muchos dependientes y a sus familias a no tener autonomía. Esta limosna, que supone aproximadamente 554 millones de euros, no puede ser más que un parche electoral y que esconde buena parte de la mala conciencia, si es que la tiene, de un ejecutivo que hereda también el inicio del desmantelamiento del propio sistema de dependencia. Menos cheques y más poner en valor la idea original del sistema nacional de dependencia. Todos los afectados apenas tienen voces para reivindicar sus derechos. Baste esta pequeña ventana para recordarles y mostrarles todo mi reconocimiento. Desde la dirección de un Centro Especial de Empleo se aprende mucha humanidad. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba