Mercados

El referéndum descoloca pero no asusta a los mercados: creen en el 'sí'

Los inversores institucionales confían en una victoria del 'sí' en la consulta del próximo domingo, aunque los mercados van a reflejar esta semana la enorme volatilidad creada por la decisión del gobierno de Tsipras.

Pese a las masivas manifestaciones de los griegos en apoyo del no a las reformas, la mayoría está de acuerdo en continuar dentro del euro.
Pese a las masivas manifestaciones de los griegos en apoyo del no a las reformas, la mayoría está de acuerdo en continuar dentro del euro. Efe

La convocatoria de un referéndum para el próximo domingo realizada por el gobierno griego ha puesto en alerta a los inversores, que contaban entre sus escenarios probables la imposición de un ‘corralito’ o control de capitales pero que no tenían en mente la jugada de Tsipras de someter al veredicto de las urnas la decisión de aceptar la propuesta de reformas planteada por sus acreedores.

Si hasta ahora el 30 de junio, día en que expira el plazo para devolver 1.500 millones de euros al FMI y en que termina la prórroga de programa de rescate europeo, aparecía como una fecha límite infranqueable, la apuesta del referéndum se configura como un nuevo tope ya no temporal, sino sobre el futuro de la economía griega y de la evolución del euro.

Los inversores institucionales tienen claro que la situación para el euro es totalmente distinta de la planteada hace tres años

Aunque la volatilidad de los mercados ha significado que los principales índices bursátiles hayan sufrido caídas considerables mientras las primas de riesgo experimentan repuntes, los inversores institucionales tienen claro que la situación para el euro es totalmente distinta de la planteada hace tres años.

Los mejores datos macroeconómicos, la inminente subida de tipos de interés en Estados Unidos como signo de fortaleza de su recuperación y los cortafuegos aplicados por el BCE para garantizar la viabilidad del euro son razones de peso para pensar que incluso una hipotética salida de Grecia de la moneda única europea no supondría un peligro mortal.

Permanencia en el euro

“Europa no puede ablandar su postura, para evitar más países ‘díscolos’ en el futuro. Pero a nadie, ni a los socios europeos, ni a Grecia, ni al BCE les interesa una salida de Grecia del euro. Tampoco interesa un contagio y el BCE tiene las herramientas necesarias para evitarlo. Estamos viendo que los inversores distinguen a Grecia de otros países como España y aunque haya nerviosismo y volatilidad en los mercados durante los próximos días, creemos que finalmente se alcanzará un acuerdo. Si cierras los bancos y limitas las posibilidades de retirada de efectivo es muy difícil que la mayoría vote no a dicho acuerdo”, subraya Joaquín Casasús, director general de la gestora de Abante.

Dominic Rossi, director mundial de renta variable de Fidelity, se muestra confiado en que el tema de Grecia no afectará tanto a la economía mundial como parece. "Estamos viendo el máximo nivel de preocupación. Pero muy pronto los inversores en Nueva York y Beijing volverán a centrarse en sus temas locales, como las perspectivas de una subida de tipos por parte de la Fed en septiembre y recortes de tipos adicionales en China. Y estas decisiones tienen más posibilidades de tener un impacto profundo en la renta variable que el capítulo final de un impago griego ya bien documentado".

Para Giordano Lombardo, director de inversiones de Pioneer Investments, “no hay razón para entrar en pánico” porque “la eurozona está mucho más preparada ahora que hace cuatro años para afrontar una crisis de esta magnitud y la exposición internacional a los activos de Grecia es muy baja relativamente”. La mayor parte de los 270.000 millones de euros de deuda pública griega está en manos de organismos internacionales, por lo que no hay riesgo de contagio al sistema financiero, como ocurría en 2012. Lombardo señala que aunque el BCE decidiera suspender su programa de ayuda financiera a los bancos helenos conocido como ELA, su impacto sería limitado en un país como Grecia con las entidades financieras cerradas durante los próximos días hasta la celebración del referéndum.

Lo más probable es que Grecia siga en el euro y en caso contrario sería negativo para los griegos pero no necesariamente para el resto de Europa

Los inversores contemplan esta semana como una cuestión de tiempo para determinar ya sí definitivamente qué ocurrirá con Grecia. Incluso el impago de la deuda al FMI no supondría de forma directa un inconveniente para el gobierno heleno, puesto que el organismo internacional tiene un plazo de tiempo antes de declarar oficialmente la morosidad.

“Aunque esta semana haya ruido, Grecia acabará quedándose en el euro, probablemente con un gobierno distinto al que hay hoy, con un programa de rescate similar al que ofrecieron los acreedores en su última oferta y con unos términos más favorables para su deuda externa”, opina Álvaro Sanmartín, asesor del fondo Alinea Global.

“Es posible que se debilite el euro y que aumente la prima de riesgo. Y es muy probable que caiga la bolsa, ya que es la válvula de escape más usada por los inversores cuando quieren reducir riesgo en sus carteras, aunque los datos fundamentales de las compañías no hayan cambiado”, avisa Casasús. Pero “estas caídas son una buena oportunidad, porque lo más probable es que Grecia siga en el euro y en caso contrario sería negativo para los griegos pero no necesariamente para el resto de Europa”.

“Posiblemente veremos una depreciación del euro y los países periféricos registrarán un repunte de las tires de sus bonos así como correcciones bursátiles, sobre todo de los bancos, acompañados de una huida hacia activos refugio como el bono alemán o la deuda británica, o la libra esterlina o el franco suizo”, apunta David Stubbs, estratega de mercado global de JP Morgan AM.


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