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“Los que menos nos creemos la recuperación de la economía española somos los propios españoles”

José Ramón Iturriaga, gestor de los fondos Okavango Delta, Kalahari y Spanish Opportunities, de Abante, explica por qué considera más sólido ahora el crecimiento de la economía española.

José Ramón Iturriaga, gestor de los fondos Okavango Delta, Kalahari y Spanish Opportunities, de la firma Abante
José Ramón Iturriaga, gestor de los fondos Okavango Delta, Kalahari y Spanish Opportunities, de la firma Abante Cedida

Crecimiento con cimientos más sólidos, cambio de modelo productivo y una mayor vinculación al ciclo económico mundial. José Ramón Iturriaga, gestor de los fondos Okavango Delta, Kalahari y Spanish Opportunities, de la firma Abante, está convencido de que la situación económica de España, y de Europa, es mucho mejor de lo que algunos analistas vaticinan, con la sombra de una recesión circulando por diversos informes. “El mes de octubre ha sido un claro ejemplo de cómo enseguida los euroescépticos asoman la cabeza con cualquier dato negativo y comienzan a magnificar los riesgos, con la posibilidad de una tercera recesión, la 'japonización' de Europa... algo muy poco probable si nos fijamos en los datos: la evolución del euro frente al dólar durante los últimos meses, la situación de la economía norteamericana, creciendo al 3,5% y con pleno empleo, y Alemania, donde la demanda interna va a recoger el testigo como palanca de crecimiento. Es muy difícil que Europa entre de forma sostenida en recesión”, asegura, aunque reconoce que técnicamente se pueda producir esa situación de manera coyuntural en Francia, Italia o la propia Alemania.

"Es muy difícil que Europa entre de forma sostenida en recesión", asegura, aunque reconoce que se puede producir de forma coyuntural 

Esta visión exenta de “escenarios apocalípticos del mundo descarrilando” sustenta su optimismo sobre la evolución de la economía española, donde ya se dejan notar los efectos de las reformas estructurales emprendidas hace unos años. “Los que menos nos creemos la recuperación de la economía española somos los propios españoles. En parte tiene sentido porque con las noticias que se han ido publicando durante el mes pasado es lógico y humano que no nos puedan convencer de que la situación económica está mejor. Pero si eres capaz de tomar la distancia suficiente, se ve que España va a crecer este año un 1,3%, después de un 2013 donde la economía se contraía. Y las previsiones para el próximo año señalan tasas de prácticamente el doble. Objetivamente las cosas están mejor”, señala Iturriaga.

Y no se trata de un crecimiento con “pies de barro”, como el que permitió la burbuja inmobiliaria, sino más estable. “Se asienta en unas bases mucho más sólidas, como consecuencia de los cambios estructurales realizados. Quizá en cuatro años se han hecho más cosas que en 40 años de democracia. La reforma laboral, por ejemplo, con sus implicaciones en los costes laborales y lo que ha supuesto en la balanza de pagos, y lo que empieza a suponer en la inversión directa extranjera”, apostilla el gestor de Abante.

Este “cambio de modelo productivo” se puede comprobar muy bien, a su juicio, en las empresas automovilísticas. “Las marcas de coches con fábricas en España están trabajando a tres turnos a plena capacidad. No paran de adjudicarles modelos y eso ocurre porque son más competitivas que las factorías de Eslovaquía. Y por eso algunas marcas que no tienen presencia en nuestro país tienen pensando abrir fábricas aquí”, señala.

Esta “devaluación” por el lado de la oferta, a diferencia de otras crisis donde se depreciaba la peseta para sortear las crisis, ha supuesto unos ajustes “muy dolorosos” pero “sienta las bases para crecimientos mucho más sanos, sólidos y con mayor recorrido en el futuro. El 1,3% de crecimiento previsto para este año es más valioso que los cuatro puntos del año 2006, donde cada punto de crecimiento del PIB estaba sustentado en cinco puntos de incremento del crédito”, subraya Iturriaga.

"El 1,3% de crecimiento previsto para este año es más valioso que los cuatro puntos del año 2006"

Para el gestor de Abante, la otra gran reforma que ha transformado completamente el panorama productivo en España ha sido la financiera. “En el año 2007 el 50% del sistema financiero estaba en manos de las cajas de ahorro. A nadie hay que explicarle el problema que ha supuesto tener entidades financieras sin accionistas y gestionadas por políticos. Y que esas cajas se encuentren fuera de escena no solo es bueno para el sistema financiero, sino para la economía en el futuro. Se están haciendo cosas que no se habían hecho en mucho tiempo y eso cambia el modelo productivo español. Lo que ocurre es que tenemos todavía mucho ruido político y parece que no nos fijamos en estos factores estructurales, que han venido para quedarse”.

En su opinión, este ruido político y en cierta medida también mediático pasa por alto noticias positivas para España como que en los últimos test de estrés de la banca europea los resultados de las entidades financieras españolas hayan sido los que menos se han desviado respecto de los datos de provisiones que habían publicado hasta el momento. “Me sorprende la poca trascendencia que ha tenido una noticia tan buena como ésta. Es un hito importante para la banca española”, asegura el gestor, en un contexto de convergencia del sistema de supervisión y regulación del sistema financiero europeo. Sin olvidar la recuperación del sector inmobiliario, “donde se producen operaciones prácticamente todos los días. Hay compañías inmobiliarias cotizadas que se benefician de este proceso, e incluso los propios bancos, que ya no deben seguir provisionando”, resalta.

Estas reformas, unidas a la mayor dependencia de la economía española de las exportaciones, significan un cambio en el modelo productivo que hará más dependiente al mercado doméstico del ciclo económico global. “Lo importante es tener la capacidad de competir. Más que mirar las balanzas comerciales hay que fijarse en las cuotas de mercado y en España siguen incrementándose. En el año 2007 el 66% de las exportaciones era a países de la zona euro y ahora este porcentaje se ha rebajado al 50%. Hemos conseguido llegar a otros mercados”.

Aún así, los principales socios comerciales de España siguen siendo Francia, Italia y Alemania, de ahí que una temida recesión en esos países pueda afectar al crecimiento de la economía española. Algo que Iturriaga reitera que poco probable y de hecho se muestra optimista con respecto a la 'locomotora alemana', que puede ser la “sorpresa” para el próximo año. “Se encuentra en una situación muy parecida a la que vivió España en el año 2004, con tipos de interés reales negativos y un incremento de los salarios, lo que está provocando un tirón en la demanda interna. Esto significa un cambio de su modelo de crecimiento, con consecuencias importantes para el resto de Europa y un reequilibrio de la balanza comercial por cuenta corriente”, explica Iturriaga.

Iturriaga se muestra optimista con respecto a la 'locomotora alemana', que puede ser la "sorpresa" para el próximo año

El gestor de Abante considera que los resultados corporativos del tercer trimestre muestran ya la recuperación de las compañías, en algunos casos de manera muy fuerte por el efecto del apalancamiento operativo en las cuentas de resultados. La reducción de los costes laborales ha provocado que cuando se recuperan los ingresos este factor se traslade de manera exponencial a los beneficios. Y cita como ejemplos a Atresmedia y Bankia.

“La clave es la valoración de las compañías. Todo el Ibex en su conjunto está barato, pero fuera del índice el 'gap' entre el precio de cotización y el valor de las empresas es muy grande. La estigmatización de los activos españoles durante todos estos años sigue pesando en cierta medida, pero el efecto del apalancamiento operativo y las valoraciones es espectacular. Hemos vuelto a los radares de los inversores internacionales y solo es cuestión de tiempo que el dinero acabe llegando al equity”, señala.

Iturriaga reitera una vez más que los “escenarios apocalípticos de países ingobernables no se dan” y asegura que en un entorno donde “el mundo crece más o menos, las empresas van ganando un poco más y con los tipos de interés bajos durante mucho tiempo, las bolsas se convierten en el activo más claro”. A su juicio, “la bolsa española ofrece hoy un retorno del beneficio de los mayores que he visto en mi vida”. Compañías hoteleras, medios de comunicación, aseguradoras y todo lo que está vinculado a la evolución del ciclo, con el efecto del apalancamiento operativo, puede dar sorpresas en 2015.

Sobre los movimientos que se han producido recientemente en la industria de inversión española, Iturriaga afirma que Abante ha sido pionera en apostar por los fondos de autor complementarios de una gama diversificada. “Hemos liderado durante estos años hacia donde se dirige ahora el sector, con productos de mayor valor añadido que el cliente demanda”.


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