Fondos

¿Gestores estrella o trabajo en equipo? La crisis reabre el debate sobre los 'llaneros solitarios'

Las recientes salidas de García Paramés o Iván Martín han puesto sobre la mesa hasta qué punto las firmas españolas dependen de sus gestores y cómo se incentiva el talento a largo plazo.

Las recientes salidas de Francisco García Paramés de Bestinver y de Iván Martín de Santander Asset Management han puesto encima de la mesa el debate sobre si es más rentable para una firma de inversión contar con un equipo de gestión que actúe con cierta libertad dentro de unas pautas estratégicas establecidas o es mejor potenciar el talento de los gestores para buscar la diferenciación respecto de los competidores.

La industria de inversión es muy propicia para que los resultados de gestión de un fondo a lo largo de los años terminen por recompensar al profesional que ha estado detrás, siempre que sean positivos, a pesar de que la marca de las firmas tenga un peso específico a la hora de decidir dónde invertir. Entre los inversores profesionales y los selectores de fondos es más palpable este reconocimiento, razón por la que muchos gestores de prestigio terminan abandonando su firma y acaban por montar su propia 'boutique'. En unos casos por desavenencias con los propietarios y en otros porque se sienten más libres actuando por su cuenta.

Firmino Morgado, Eric Bendaham, Neil Woodford, Nicolas Walewski son ejemplos de gestores de gran prestigio profesional que también decidieron dar el salto y dejar de estar resguardados bajo el paraguas de gestoras como Fidelity, Syz o Invesco. En el mundo anglosajón, de hecho, es muy habitual encontrar estas firmas de autor, que sirven para apostar por una determinada idea de inversión contrastada. El caso más conocido en Francia, y que dio el salto más allá de sus fronteras, es Edouard Carmignac, con su gestora homónima.

¿Es mejor apostar por ellos e impulsar su carrera o diluirlo en el trabajo de equipo?

En España, hablar de Bestinver remitía indisolublemente al nombre de García Paramés. Su éxito había sido recompensado internacionalmente hasta el punto de que permitió a la firma plantearse una salida al exterior en busca de inversores institucionales y recibir mandatos de gestión de entidades tan importantes como el fondo soberano noruego.

Su salida abrupta de la gestora de Acciona ha vuelto a abrir el debate sobre el talento de los gestores españoles. ¿Es mejor apostar por ellos e impulsar su carrera o diluirlo en el trabajo de equipo para evitar situaciones como ésta? En el VI Encuentro de la Inversión Colectiva, organizado por Deloitte, Inverco y APD celebrado recientemente en Madrid, se trató el tema de manera transversal en casi todas las mesas redondas.

La situación de la industria en España, donde las entidades financieras controlan las redes comerciales de distribución y donde una gran parte de la oferta de fondos carece de valor añadido son muy escasos los nombres que sobresalen para el gran público, por no decir casi ninguno. Los ahorradores tradicionalmente invierten su dinero en el fondo de su banco sin preocuparse de quién está detrás de la gestión y normalmente las entidades se escudan en que se trata de una responsabilidad de equipo.

Para Guillermo Hermida, director de inversiones de la gestora de Caixabank, hay que buscar un punto de equilibrio entre ambos extremos, potenciando y motivando a los profesionales de la firma, pagándoles de acuerdo a su talento, pero teniendo en cuenta que para ser considerado como gestor estrella deben de pasar muchos años y estar respaldado por los resultados.

José Luis Jiménez, consejero delegado de March Gestión, puso de manifiesto que es más fácil el reconocimiento del talento de un gestor o una firma españoles fuera de nuestras fronteras por el propio sistema de distribución de fondos en el mercado doméstico, que no favorece la contratación de productos de la competencia aunque sean mejores.

“Cuando lo importante es el canal de distribución, el talento no sirve para nada”

Javier Alonso, director general de Credit Suisse Gestión España, señaló que “cuando lo importante es el canal de distribución, el talento no sirve para nada”, y apostó por que el talento se convirtiera en la verdadera seña de identidad de las firmas.

En un mundo de tipos de interés planos, con pocas opciones para un inversor conservador durante los próximos años, donde se va a poner a prueba el trabajo activo de los gestores, parece que es un buen momento para incentivar el talento dentro de las gestoras, como ya ocurre en firmas medianas y pequeñas como Gesconsult, Abante, Banco Madrid, Renta 4, Belgravia, Metagestión o Cartesio, entre otras, donde los nombres de Alfonso Gregorio, David Ardura, José Ramón Iturriaga, Gonzalo Lardiés, Miguel Jiménez, Carlos Cerezo, Javier Ruiz y Juan Antonio Bertrán, por citar algunos ejemplos, están asociados a los de sus gestoras firmemente. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba