Empresas

¿Da por muerta a España Víctor Grifols? En 2012 ya avisaba de que “había que refundar el país” y si no "no invertiré más"

Primer presidente del Ibex que ha dado apoyo expreso al delirio independentista de Artur Mas. En 2012, sin embargo, Grifols ponía el dedo en la llaga, criticando la poca calidad democrática de España y pedía una refundación. ¿Se refería a esto?

Víctor Grifols es un empresario del que todo el mundo hablaba bien, poniéndole de ejemplo de emprendedor hecho a sí mismo. Un ejecutivo sin aires de grandeza, que se repuso sin problemas al frustrado intento de salida a Bolsa de su compañía (entonces Próbitas Pharma) por falta de demanda y de la que hoy disfruta viéndola ponderar en el selectivo índice Ibex 35, con su propio nombre como razón social.

Hace escasos días sorprendió animando al president de la Generalitat, Artur Mas, a continuar con sus sueños independentistas, recordándole que él también ha superado adversidades. Un asunto curioso, ya que los grandes empresarios catalanes se han cuidado muy mucho de pronunciarse en público a favor de los delirios de Mas. Al contrario, algunos como el presidente de Freixenet, el de Planeta o el de Banco Sabadell se han manifestado en contra de afanes rupturistas.

Lo hacían por una cuestión de lógica antes que por patriotismo: todos son conscientes de que la separación de Cataluña y España acarrearía una caída en picado de ambos PIB´s, para empezar. Todo, por culpa de un movimiento impulsado por las élites políticas y no por la sociedad, tal como ocurrió por ejemplo entre Chequia y Eslovaquia

Conviene recordar hasta la saciedad que Artur Mas convocó elecciones autonómicas tras la Diada de 2011, que consideró celebrada en torno a su persona y el resultado fue que perdió 12 diputados, teniendo que formar Govern con ERC. El político devenido en estadista que quiere liderar a su Patria a un nuevo futuro glorioso viene de hacer el mayor ridículo electoral que se recuerda en la historia de la democracia.

Pero un triunfador como Grifols animó a Artur Mas a seguir por su camino. ¿Peloteo institucional pasado de rosca o esa voz de aliento tenía un mensaje claro y concreto? Sorprendió, porque el empresario se había mantenido al margen casi siempre. “Grifols no vota”, dijo en alguna ocasión y en 2012 lanzó una proclama que hasta el más españolista aplaudiría.

Mejoremos la democracia

A finales de dicho ejercicio, amenazó con no invertir más en España, “un país con la democracia maltrecha” en el que era precisa una refundación: “Pararlo todo y volver a empezar”, recomendaba.

Eran tiempos en los que la monarquía estaba ya claramente en entredicho por la sociedad y en los que los casos de corrupción política y en las cajas de ahorros incendiaban el clima, muy caliente ya por la crisis económica.

Las palabras podían interpretarse como la de un empresario con miras de altura y, sobre todo, gran independencia. De hecho, también atacó a la Generalitat por no darle facilidades con el suministro de agua. Pocos pueden permitirse hablar así ante las élites reunidas por el Instituto de Analistas Financieros en Madrid. “Si esto sigue así me iré, pero no a Madrid, sino a Gibraltar”. Repartió palos por doquier.

Poco antes, había dicho en la CNN que “votaría ‘sí’ a un sistema federal, pero no a la independencia”. El empresario destacaba que ello significaría “tener nuestro ejército, nuestro servicio diplomático… a eso votaría que no. Yo quiero que seamos como California”.

Unas declaraciones con bastante cordura, que parecían traslucir el desencanto de un ciudadano del mundo, cansado de dos partes que históricamente han tenido sus tensiones y que aportaba propuestas constructivas.

Lo repitió en TV3

De hecho, pocos meses después, podía escuchársele en un reportaje de TV3, la cadena autonómica catalana, diciendo que “yo siempre hablo claro: me llamaron de la Marca España protestando por mis palabras y les dije que no siguieran por ahí, que yo siempre he hecho mucho bien a España vendiendo mis productos en el exterior”.

Ahora, parece que ya no se queja de dos bandos a la gresca, sino que se ha decantado por uno. ¿No tiene los lógicos temores de La Caixa, Sabadell, Freixenet, Planeta…? Desde luego que no y tiene motivos para estar tranquilo.

El mismísimo Víctor Grifols presumía en su informe de gestión correspondiente a 2012 de que el 92% de sus ingresos de su compañía proceden “de fuera de España”. Dos años antes, esta cifra era el 70%.

¿Y los accionistas qué dicen a todo esto? Casi nada. Según datos de Bloomberg, entre los principales accionistas de su compañía apenas hay españoles. Capital Group, Blackrock, el conglomerado financiero holandés Thortol Holdings (con puesto en el consejo)… son los grandes tenedores de acciones. Conforme esa fuente, la compañía cuenta con algo más de 1.000 accionistas institucionales, pero españoles sólo aparecen Sabadell, La Caixa, EDM (firma barcelonesa)… con posiciones muy pequeñas. Por lo demás, algunas sicavs y poco más.

Los gestores madrileños vendieron

Eso sí, Vozpópuli puede afirmar que al menos dos fondos independientes en Madrid liquidaron su participación en Grifols al día siguiente de escuchar sus palabras de apoyo a Artur Mas (3 de abril). El Ibex siguió subiendo después de que el empresario le dijera al político “siga adelante”, hasta tocar máximos anuales al día siguiente, pero lo cierto es que la compañía se dejó algo más del 1% entre el 3 y el 4 de abril. Casualidad, tal vez.

Algunas publicaciones como ABC han denunciado que Grifols es una empresa subvencionada, aunque siendo justos, hay que reconocer que el éxito de la firma no viene precisamente por eso. La compañía es líder mundial en su sector. Está muy endeudada por las recientes adquisiciones, pero gusta a los inversores foráneos, especialmente de EE UU. Grifols vale 11.000 millones de euros y está por encima de Banco Popular o Ferrovial en valor bursátil.

El caso es que en España y sobre todo en Cataluña, ha sorprendido el giro político de Víctor Grifols, un hombre al que se consideraba independiente y que no se casaba con nadie. “Su entorno familiar es discreto y al margen de significación política. Tiene casa en Llavaneres, pero no es habitual en los saraos de las élites catalanas, ni se le ha visto en el pasado reivindicando el Pacto Fiscal. Su hermano Raimón tiene un bufete con la propia Grifols como principal cliente. No entendemos muy bien este cambio, pero, eso sí, tiene las espaldas totalmente cubiertas: toda la pasta la logra ya fuera de España”, afirma un importante director de comunicación catalán. “A lo mejor es que ya ha arreglado sus problemas con el agua”, decía en broma. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba