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FCC recurre la adjudicación del polémico contrato de basuras de Madrid a Urbaser-Cespa

El grupo de construcción y servicios, que se presentó al concurso para la adjudicación del contrato, ha solicitado también la suspensión cautelar del mismo aunque la petición ha sido denegada. Mientras, prosigue el caos en el servicio de recogida de basuras.

La estrategia del Ayuntamiento de Madrid en torno a la recogida de basuras en los distritos de la periferia de la capital continúa rodeada de polémica. La adjudicación del contrato a la UTE Urbaser (ACS)-Cespa (Ferrovial), con una notable baja del 10% sobre lo presupuestado por el Consistorio, ha sido recurrida ante los tribunales de lo Contencioso-Administrativo de Madrid por FCC, que pujó para hacerse con el contrato y que continúa prestando el servicio de recogida de basuras en la zona centro.

Este recurso llega en medio del revuelo ocasionado por el deficiente servicio que ha empezado a prestar la nueva adjudicataria, que se ha visto reflejado en numerosas calles de los barrios de la periferia, en las que no se ha recogido la basura. Estas incidencias están relacionadas con los escasos recursos propuestos por la UTE, que les ha permitido realizar la mejor oferta económica aunque con ninguna posibilidad de ser rentable.

A finales de la semana pasada, el grupo de construcción y servicios que preside Esther Alcocer Koplowitz presentó el recurso a la adjudicación y solicitó, además, la suspensión cautelar del mismo a la espera de que llegue la resolución definitiva.

El tribunal de lo Contencioso-Administrativo mantuvo una reunión de urgencia el pasado viernes para determinar la denegación de las cautelares, por lo que el proceso se encuentra a la espera de la decisión definitiva de los jueces.

FCC fue una de las compañías que luchó por hacerse con este contrato. Su oferta incluía una baja del 0,7% respecto al presupuesto del Ayuntamiento. Mientras, Valoriza, filial de Sacyr, también concurrió y presentó una baja del 0,3%. Ambas cifras contrastan con el 10,7% de baja que ofreció la UTE adjudicataria.

Ampliar la plantilla

Después de conocerse las ofertas, los sindicatos encendieron las alarmas al considerar que si el Ayuntamiento adjudicaba el contrato a la oferta de la UTE no sería posible ofrecer un servicio adecuado, dado lo ajustado que estaba ya el presupuesto del Consistorio.

El tiempo les ha dado la razón con creces. La actividad de la nueva contrata ha comenzado con numerosos problemas derivados, entre otras cuestiones, del hecho de que el Ayuntamiento haya escindido el servicio de la periferia, con lo que dos contratistas diferentes, la UTE Urbaser-Cespa y FCC, emplean los mismos medios para dar servicio a todos los barrios de la capital.

Fuentes sindicales indicaron a Vozpópuli que la nueva contratista se ha visto obligada a ampliar la plantilla para que el servicio pueda prestarse de forma adecuada ante la imposibilidad de hacerlo con sus planteamientos iniciales. Igualmente, como informó este diario, ha tenido que alquilar camiones en Holanda y Alemania dado que los que incluía en la oferta resultan insuficientes.

Además, estos vehículos no funcionan propulsados por gas, como los que se vienen empleando en este servicio, sino con gasoil, lo que repercute negativamente en la contaminación de Madrid.

Los sindicatos, dispuestos a actuar

“Si ya era prácticamente imposible que la UTE rentabilizara el contrato con sus planteamientos iniciales, ahora con la necesidad de contratar más personal y alquilar los vehículos las pérdidas están aseguradas”, apunta una fuente de los sindicatos, quien asegura que se está procediendo a doblar turnos y trabajar más horas para intentar llegar a todos los lugares de recogida.

No obstante, esta situación no se prolongará durante mucho tiempo. “Los trabajadores no están dispuestos a tener que pagar los errores cometidos por el Ayuntamiento. De momento, se está dando un margen dado que la contrata es nueva y estamos en los primeros días de servicio. Pero esto no puede durar mucho y, si nada cambia, habrá que plantear alguna medida porque, hasta el momento, se están incumpliendo muchos puntos del contrato”.

Dos colectivos que también permanecen atentos a la situación son las asociaciones ecologistas, alarmadas tanto por la cantidad de basura que hay sin recoger como por el empleo de los camiones diesel, y las diferentes asociaciones vecinales de los barrios afectados por la situación, que están dispuestas a dar una pequeña tregua pero que tampoco dudarán en actuar si el escenario de cambia en los próximos días.


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