Empresas

Juncker se harta: la guerra renovable en España salpica a Bruselas

No hay día en que no llegue a los registros de la Comisión una carta de queja, una denuncia, una petición o un chivatazo sobre el enconado conflicto del sector renovable con el Gobierno español. Juncker y su equipo empiezan a estar cansados.

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, el 'destino refugio' para las cartas y quejas del sector renovable.
Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, el 'destino refugio' para las cartas y quejas del sector renovable. EFE

Una nueva carta acaba de llegar a Bruselas y, en los registros de entrada de la Comisión Europea, parecen haber perdido la cuenta. Vozpópuli informaba este jueves de una dura misiva enviada por un grupo de eurodiputados a Jean-Claude Juncker, presidente del Ejecutivo comunitario, denunciando las argucias utilizadas por el Gobierno español para criminalizaral sector de las energías verdes y frenar los recursos y arbitrajes presentados contra el hachazo a la retribución de las renovables. Pero el mismo día que se fechó esa carta, 7 de julio de 2015, a los registros de la Comisión llegó otra misiva, también dirigida al propio Juncker, pero además al vicepresidente de la Unión Energética, Maros Sefcovic, al comisario de Energía y Acción Climática, el español Miguel Arias Cañete, y a la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager.

Las cuatro grandes patronales también han enviado una carta de queja a Juncker, casi idéntica a la presentada por los europarlamentarios

En este caso, no eran eurodiputados españoles; se trata de las cuatro principales patronales renovables, pero el objetivo de la carta es similar. Los representantes de Anpier, Appa, Unef y Protermosolar acuden, de nuevo, a Juncker para denunciar la política de tierra quemada practicada por el Gobierno de Mariano Rajoy contra las energías renovables y mostrar su preocupación por que el Ejecutivo comunitario siga adelante con el examen preliminar abierto para investigar si las subvenciones pagadas a estas energías desde la década pasada podrían considerarse ayudas de Estado encubiertas.

Los directivos de estas asociaciones recuerdan a Juncker y a sus compañeros de la Comisión que ha sido el propio Gobierno español el que, a destiempo y de forma interesada, ha notificado a Bruselas los cambios en el sistema retributivo a las renovables para que investigue si son ayudas de Estado. Todo ello con el único objetivo de paralizar los más de 400 recursos contencioso-administrativos presentados ante el Supremo y los 15 arbitrajes internacionales abiertos contra el hachazo renovable aprobado en 2014. "No entendemos por qué el Gobierno español primero considera que no es necesario comunicar los nuevos mecanismos a la Comisión Europea ni por qué se consideró posteriormente que eranecesario comunicar las nuevas reglas después de que se aprobaran y después de haber provocado cientos de apelaciones en diferentes tribunales e instituciones", afirma la dura carta, que comparte argumentario con la también presentada por los europarlamentarios ese mismo día.

Inversores, empresas, patronales, organizaciones sociales y partidos han tenido que acudir a Bruselas ante el rechazo frontal del Ejecutivo español a cualquier alegación o planteamiento externo

Antes de estas misivas, la Comisión ha recibido infinidad de comunicaciones, peticiones (se supone que la Abogacía del Estado habría sondeado al Ejecutivo comunitario sobre si había algún fundamento para pensar que puede haber ayudas de Estado, para posteriormente pedir al Supremo que paralice todos los recursos hasta que se pronunciara Bruselas), quejas y todo tipo de iniciativas, provenientes de España pero también de inversores e instituciones internacionales, con el objetivo de concienciar a Juncker y los suyos de los abusos regulatorios y cambios retroactivos aplicados en España. Algo que según los cientos de denunciantes no sólo daña el clima de confianza en la inversión en España, sino también en el resto de la Unión Europea.

No es de extrañar que en Bruselas ya haya voces que muestren su hartazgo por cómo está salpicando la guerra abierta en España entre el sector empresarial y el Gobierno al Ejecutivo comunitario. "La negativa del gobierno a suavizar sus políticas antirrenovables y su comportamiento refractario ante las alegaciones y propuestas desde diferentes ámbitos empresariales, políticos y sociales, nos ha obligado a buscar refugio en Bruselas. No nos queda más opción que, además de la Justicia ordinaria en España, acudir al amparo de la Comisión", afirma una fuente del sector renovable que mantiene encuentros periódicos con técnicos comunitarios para exponer la situación que se vive en España.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba