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Granier no frena tampoco en 2015: abrirá una panadería nueva cada 5 días

En 2014 abrió 84 establecimientos y cerró el año con 230, casi todas en régimen de franquicia. Para este año se está expandiendo en localidades de tamaño mediano, mientras la competencia critica que les interesa abrir franquicias porque ellos mismos las construyen.

Una de las panaderías de Granier
Una de las panaderías de Granier

El modelo de franquicias está teniendo mucho éxito en los últimos años (emprendedores que se meten bajo el paraguas de una marca para establecer su propio negocio) y especialmente exitoso está siendo el de Pans Granier, la enseña catalana que cerró 2014 con 230 cafeterías tras abrir 84 en sólo 12 meses. Si el año pasado la compañía presidida por Juan Pedro Conde abrió una tienda con su marca cada 4 días, este inicio de 2015 no va a aflojar nada. Con 25 cafeterías nuevas hasta el 8 de mayo, las cuentas también impresionan: un nuevo Pans Granier cada 5 días.

Una franquicia de Granier cuesta unos 157.000 euros de media y se rentabiliza en dos años, según datos de la compañía

La empresa ha vendido a bombo y platillo una apertura realizada en Londres a principios de febrero (barrio de Wood Leen, en el noreste de la capital), pero en realidad es una excepción en la tendencia de los últimos meses, que es abrir sus franquicias lejos de enormes ciudades. Granier pide a sus socios que monten sus franquicias en ciudades de más de 25.000 habitantes, con superficie de entre 130 y 150 metros cuadrados y con acceso directo a la calle, para que saquen lustre a su fachada de 4 metros mínimo y puedan exponer allí su género. En enero y lo que va de febrero ha irrumpido en localidades medianas como Terrassa, Motril, Tortosa, Blanes, Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), Coslada o Sant Adrià de Besòs, aunque también en capitales de provincia como Huelva, Málaga o Palma de Mallorca.

Para las próximas semanas, la compañía tiene previstas 13 nuevas aperturas, siendo Valencia, Valladolid, Burgos o Las Palmas de Gran Canaria los únicos núcleos urbanos realmente grandes. Las demás aperturas se hacen en poblaciones que no superan los 80.000 habitantes: Melilla, Sant Joan Despí, Lloret de Mar, Miranda de Ebro, playa del Inglés (Maspalomas) o Lucena (Córdoba).

El negocio de la franquicia

En su propia web, Granier ofrece a los que quieran franquiciarse con ellos un negocio en teoría exitoso aunque necesita una importante inversión inicial, de 157.500 euros. Con esta inversión media se acondiciona el local y la maquinaria y se pone listo para funcionar. A cambio de esto, 'prometen' realizar unas ventas al año de más de 450.000 euros sin IVA, que resultarían en un ebitda de 70.000 euros al año. En dos años se podría amortizar la inversión, si este modelo se cumple.

"Ellos hacen las obras a los franquiciados con lo cual ya ganan dinero, lo que quieren es abrir y da igual lo que pase luego", dice la competencia de Granier

Este modelo de aperturas 'a saco' ha sido muy criticado por gente del sector. Francisco Valverde, presidente de la panadería madrileña Uvepan, aseguró que el negocio de Granier era precisamente la construcción de los propios establecimientos, "ellos les hacen las obras de las tiendas a los franquiciados con lo cual ya están ganando dinero con las obras de las tiendas. Yo no soy constructor, ellos sí. Lo que quieren es abrir, abrir y abrir, da igual luego lo que pase", aseguró este empresario del sector, quien quería avisar a los franquiciados de que Granier entiende la panadería y la pastelería como un negocio rápido: "Yo en cuatro días abro 300-500 tiendas, da igual lo que vendas, sea bueno o malo, lo que importa es que sea barato para hundir a la competencia. Este negocio no es así", aseguró en declaraciones a Extraconfidencial.

Las críticas de Valverde, quien se erigió en el gran enemigo de Conde, iban más allá: "Precios excesivamente bajos, estrangulamiento de proveedores, aperturas en locales que no cumplen la normativa municipal, bollería industrial y pan ni artesanal ni hecho en el mismo momento sino congelado son algunas de las armas de las que se vale esta constructora catalana reconvertida en central de franquicias de panadería". El motivo de estas críticas estaba en que Granier fue protagonista en 2013 de la que se llamó 'guerra del pan', ya que su entrada en tromba en Madrid no cayó bien al sector tradicional, que les acusó de hacer ofertas imbatibles como la de 3 cruasanes por un euro y medio, por ejemplo. Conde, por su parte, tiene 20 años de experiencia en el sector, para nada en la construcción según alega su entorno.

Europastry fabrica

El modelo de Granier, sin embargo, es en cierto modo transparente e incluso fue 'desnudado' en un programa de televisión de La Sexta. Europastry, empresa de Sant Cugat del Vallés, les hace la producción de bollería con un estilo que nada tiene que ver con lo artesanal y mucho con lo industrial. Europastry es un gigante cuya razón social es "fabricación de galletas y productos de panadería y pastelería de larga duración". Según el registro mercantil esta empresa ganó casi 19 millones de euros en 2013.

El propio Granier impulsó en 2013 la inauguración de otra planta de producción propia en Algete (Madrid) siguiendo su exitoso modelo: cocinar en hornos industriales, congelar y mandar en cámaras frigoríficas los productos a las panaderías de Granier, donde se hornean de nuevo. El resultado, atendiendo al éxito de la marca en los últimos tiempos, es bastante aceptable.


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