Empresas

Más del 30% de los grandes accionistas rechaza las remuneraciones de los consejeros y directivos del Ibex

Todavía hay un porcentaje alto de rechazo a los pagos en las cúpulas de las grandes empresas, a pesar de que éstas poco a poco van haciendo caso a las recomendaciones de los inversores activistas. 

Emilio Botín ha ganado 3,05 millones de euros en 2013, Francisco González 5,1 millones, Ignacio S. Galán 7,4… ¿es mucho, poco, o es un pago ajustado? Las grandes empresas cada vez se cortan más a la hora de subir los pagos al consejo y los administradores, pero de momento, más del 30% de los grandes fondos vota en contra de las políticas de remuneración de las grandes empresas.

                                                                                                                  Fuente: Cuatrecasas Gonçalvez Pereira-Georgeson

Así consta en un informe realizado por la empresa de proxy solicitation Georgeson: en 2012, el 33,62% del free float de las grandes empresas españolas votó en contra de los pagos a consejeros y directivos y en el siguiente ejercicio la cifra bajó al 32,58%.

Un proxy es una compañía de contacto con los accionistas, ya sea por parte del emisor que le encarga cuestiones como la delegación de voto o de otras partes (por ejemplo, otro agente que desea lanzar una OPA) para que sondee a los accionistas. En definitiva, se trata de una firma que ‘peina’ el capital de una empresa para conocer de manera casi milimétrica quiénes son sus accionistas.

Es importante matizar que ese porcentaje de voto se refiere al free float de las empresas, es decir, al capital no estable ya que los inversores de permanencia (por ejemplo, La Caixa en Telefónica) nunca van a votar en contra de la gestión de sus socios.

Desde Georgeson opinan que esta cifra seguirá mostrando una ligera tendencia a la baja en 2014, aunque todavía se mantendrá en esas cotas.

Control a los bonus

La gran queja en años pasados ha llegado por los elevados pagos bonus que han recibido administradores y consejeros. Una retribución variable sobre la que cada día hay más exigencias de transparencia. 

Santander lleva desde 2009 congelando la retribución a su cúpula, BBVA la ha incrementado por debajo del 2%, Sabadell o La Caixa rebajaron un 15%; Bankinter ha aplicado una fuerte rebaja excepto a su consejera delegada… Todavía no se conocen los datos de Telefónica, que el pasado ejercicio sufrió un fuerte rechazo de los accionistas a esta partida, concretamente, del 45%.

En este sentido, conviene recordar que el pasado año, Blackrock envió una carta a la CNMV pidiendo mejor gobierno corporativo en las compañías españolas, mientras Fidelity hizo lo propio con las compañías en las que estaba invertida, avisándole que votaría en contra de las políticas de remuneración si las encontraba inapropiadas.

Poco a poco, las compañías están presentando recortes en la remuneración de sus consejos o leves incrementos. Cirus Andreu, responsable del fondo activista Sabadell España 5 Valores, confirma que “difícilmente veremos incrementos de remuneración variable como en el pasado. Las empresas comienzan a hacer caso a los fondos”.

Fuentes contactadas del mundo de los fondos, así como de la industria de las compañías de proxy, señalan que en España hay dos casos que generan controversia entre los accionistas: Ignacio S. Galán, que mantiene una remuneración muy elevada en una compañía que opera en un mercado regulado por el Gobierno. También Mapfre, ya que el pasado año la remuneración a su consejo experimentó un incremento muy elevado, junto el ejercicio en el que cambió su presidente, aunque venía de cifras absolutas muy bajas.

En el lado contrario, señalan que la remuneración de Pablo Isla (Inditex) es muy elevada, aunque sus resultados no son discutibles.

Más exigencias

“La presión de los accionistas se va a incrementar con el tiempo”, coinciden en señalar las fuentes. De esta manera, supervisarán que se apliquen políticas como el pago de incentivos variables sólo a los consejeros ejecutivos, mientras que a los independientes se les permitirá sólo un fijo. Esta práctica garantizará que estos últimos actuarán con independencia, no pensando en hacer lo que el presidente de la empresa desee y asegurarse así el bonus. Con un pago fijo, dirán siempre lo que piensan.

En este sentido, Georgeson destaca que también hay un porcentaje amplio de voto de rechazo a los planes de incentivos al consejo, con un 20,95% del free float en contra en 2012 y un 21,73% en 2013, aunque este dato no significa mayor rechazo, simplemente que se propusieron más planes, aclaran.

Desde el Instituto de Consejeros y Administradores indican que a partir del próximo año será obligatorio en las compañías cotizadas españolas que se someta a la Junta General de Accionistas como voto consultivo el informe anual de retribuciones de los Consejeros, cuyo modelo ha sido publicado hace unos meses en 2013. En este modelo se encuentra la obligatoriedad de informar de las retribuciones individuales, de cada uno de los Consejeros, sean Consejeros Ejecutivos (además de Consejeros son empleados de la compañía) o Consejeros no Ejecutivos (Consejeros que no son empleados de la compañía. Los Consejeros no Ejecutivos en España actualmente pueden ser Dominicales, Independientes y otros.

En las retribuciones del Consejo, la parte más relevante de la retribución es la retribución de los Consejeros Ejecutivos. Por ello, a partir del próximo año que se conocerán públicamente las retribuciones totalmente individualizadas se podrá comparar si la retribución de los Consejeros Ejecutivos crece o decrece y lo mismo sobre la retribución de los Consejeros no Ejecutivos.

Es decir, todavía falta mucho por hacer. Las compañías deberán incluir más información en el futuro, entre otras cosas porque también Basilea III se lo exigirá a los bancos. Serán exigibles cuestiones como un consultor independiente en materia de remuneración que sea independiente del auditor; la inclusión detallada de los criterios para el pago de variables, sujetos inclusos a una simple ecuación numérica, la existencia de cláusulas como el ‘malus clause’ (capacidad de retener el bonus a consejero que no cumpla objetivos) etcétera. De lo contrario, los fondos activistas protestarán cada vez con más fuerza, o lo que es peor: venderán la acción y elegirán otra que les satisfaga más en materia de buen gobieno. 

¿Activistas?

¿Quiénes son estos fondos activistas? Los mayores del mundo, como Blackrock, Fidelity, State Street, Natixis, Amundi…

A su vez, los inversores auténticamente beligerantes son hedge funds, como TCA, Cayros, Hermes (este inició un proxy fighting en compañías como Deutsche Bank, Societe Generale o Carrefour) Phi Trust, o Governance for Owners, que en España inició la primera pelea de fondos conocida, pidiendo la salida de unos cuantos consejeros de la entidad.

Otro apartado con el que las compañías deberán tener cada vez más cuidado es con las indemnizaciones millonarias. Sólo hay que ver los criterios que tienen a tal efecto los fondos, recogidos en la siguiente tabla. 

                                                                                                                   Fuente: Cuatrecasas Gonçalvez Pereira-Georgeson

Queda una última cuestión: ¿son morales los salarios de los directivos de las empresas cotizadas, en un entorno como el español, con elevado paro y recorte salarial generalizado?

Las fuentes consultadas indican que “el inversor institucional es consciente de que en el capital de la compañía en cuestión puede haber parados con acciones y que las necesiten para subsistir”. En este sentido, opinan que “no habrá retorno con un mal consejo de administración y un buen consejo sólo existirá si está bien pagado”. 

En breve podrá conocerse todos los pagos recibidos por directivos y consejeros del Ibex. Las cifras serán astronómicas para el conjunto de la sociedad, evidentemente, pero será raro comprobar grandes incrementos en el futuro. Y si es así, cada vez habrá más protestas por parte de los accionistas. 


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