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Fagor contra la pared: atrapada entre el modelo cooperativo y la falta de liquidez

La enseña perteneciente a la cooperativa Mondragón tiene ahora cuatro meses para renegociar su deuda con la banca. Tras la caída de Teka y su fábrica de Santander, sólo los vascos mantenían el 'made in Spain' en el sector.

La fábrica de Fagor en la localidad de Arrasate
La fábrica de Fagor en la localidad de Arrasate G3digital

Fagor Electrodomésticos, la única gran marca de maquinaria de uso doméstico con capital totalmente español, ha empezado uno de los caminos más tortuosos de sus más de 50 años de historia (fue fundada en 1959). La cooperativa solicitó este miércoles el preconcurso de acreedores atenazada por una asfixiante deuda que desde la radio vasca cifran en 800 millones de euros. Sin embargo, son 120 los millones que la compañía necesitaba a corto plazo y los que han precipitado que solicite el preconcurso al Juzgado de Lo Mercantil de San Sebastián, tal y como informaba la empresa a la CNMV. Ahora, se abren "tres meses más uno" de negociación con la banca acreedora para salvar el mayor número de empleos posibles.

Fuentes conocedoras de la situación de Fagor comentan que el grupo se ve atrapado entre su modelo cooperativo, "en el que todo el mundo tiene voz y voto", y la realidad de la caída del consumo, que ha visto cómo las ventas se reducían un 40% en los últimos años. Además de los 800 millones de deuda financiera, hay otros 150 de deuda a proveedores, y la actividad en muchas de las factorías ya está paralizada debido a la falta de componentes, pues los proveedores han dejado de suministrarles al no disponer Fagor de liquidez para hacer frente a sus pagos. Se espera que para dentro de unos días todas las factorías de la cooperativa en el País Vasco estén ya paralizadas, a la espera de que se renegocie la deuda en estos cuatro meses que tiene por delante.

La enseña no puede echar mano de algunos de los recursos más habituales que una compañía podría llevar a cabo en una situación como esta: una ampliación de capital, por ejemplo. Por el contrario, necesita de la asistencia financiera de su matriz, que se ha negado a poner más dinero si antes Fagor no se reestructura, logrando un mejor equilibrio entre ingresos, gastos y deuda.

Las factorías de Fagor tienen difícil operar, pues muchos proveedores han dejado de suministrarles por no hacer frente a sus pagos

Según fuentes próximas a Fagor, tanto el Gobierno español como el vasco han pedido a la cooperativa que haga lo posible por mantener los puestos de trabajo, si bien lo tendrá complicado dado que "el sector está hecho una pena". El grupo había acelerado su caída en los últimos meses, al perder en el primer semestre del año un 19% de su facturación (quedó en 491 millones de euros frente a los 609 del mismo periodo de 2012) y multiplicar sus pérdidas hasta los 66 millones, triplicando así los 22 millones que perdió en la primera mitad de 2012.

El empleo, prioridad en la cooperativa

Desde el Grupo Mondragón, la matriz de Fagor, se asegura que "se va a crear una oficina de empleo dentro del grupo con una aportación de 50 millones de euros", en la que se tratarán de buscar nuevas líneas de negocio que obtengan el beneplácito del mercado que Fagor ha perdido en parte, sobre todo por la durísima competencia y la caída del sector constructor (y por tanto la no necesidad de amueblar nuevas cocinas). En Mondragón, primer grupo industrial vasco, se dice que "hay un compromiso con el empleo inherente al modelo de cooperativa". Desde fuentes cercanas a la empresa confirman esta conciencia social que siempre ha mantenido el grupo, "manteniendo sueldos altos y donde ante una crisis siempre se optaba por reubicar a gente o por prejubilaciones, pero nunca por despidos". Los despidos, sin embargo, difícilmente se evitarán en este caso, por lo que el impacto emocional en Guipúzcoa está siendo considerable, al ser Mondragón su gran enseña.

La enseña no puede acudir a una ampliación de capital ni usar otras formas para reforzarse financieramente que son habituales en las empresas

El modelo cooperativo es una forma muy particular de organización empresarial a la que Mondragón siempre ha mantenido fidelidad. Con alrededor de 80.000 empleados, cuenta con su propio brazo financiero (Caja Laboral), con la reconocidísima marca de supermercados Eroski (en problemas tras haber adquirido la catalana Caprabo a precios de burbuja) y con su propia aseguradora, Lagun Aro, un elemento importantísimo en el conglomerado ya que debería hacerse cargo de parte de la prestación por desempleo de los trabajadores que lo perdieran. En cualquier caso, en la cultura cooperativa la responsabilidad es compartida, por lo que la cooperativa y los propios socios también deberían hacer frente a parte del coste.

Desplome de todo el sector

Desde 2009 hasta 2012, el consumo de todos los productos de línea blanca vinculados a la cocina de tamaño medio han caído con dureza, desde las cocinas/horno que se han quedado en menos de la mitad hasta los lavavajillas que han soportado una caída menor, según datos de la asociación de la Asociación de Fabricantes de Electrodomésticos de Línea Blanca (Anfel), que reúne a marcas como Balay, Bosch, Electrolux, LG, Siemens o Teka.

En los últimos tiempos, Fagor había buscado en la china Haier una tabla de salvación, especialmente con una 'joint venture' anunciada recientemente y con la que construirían una nueva planta de frigoríficos en Breslavia, Polonia. Una construcción que comenzó este mismo mes de septiembre. Antes que la vasca, también ha sufrido las consecuencias de la crisis otras compañías con solera industrial en España como Teka, también con problemas financieros y que han tenido que cesar su actividad.


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