Empresas

Los controladores aéreos sofocan el clima de huelga y seguirán negociando el convenio con Enaire

El comité ejecutivo del sindicato que agrupa a la mayoría de los controladores decidió no convocar, por el momento, una reunión de su asamblea nacional para la aprobación de posibles movilizaciones, e intentará llegar a un acuerdo con la empresa.

Torre de control del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
Torre de control del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas

Los controladores aéreos no irán a la huelga, al menos por ahora. Durante los últimos días se alimentó la posibilidad de llevar a cabo movilizaciones por la marcha de las negociaciones del convenio colectivo que AENA denunció hace ya un año. Una situación que podría ser especialmente delicada en pleno proceso de privatización del gestor aeroportuario.

El comité ejecutivo de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), el sindicato mayoritario del sector, se reunió este lunes con un asunto principal encima de la mesa: la posibilidad de convocar una asamblea nacional, su principal órgano soberano, en la que se debatiría la posibilidad de realizar movilizaciones entre las que se incluirían huelgas.

Finalmente, la decisión adoptada por el órgano ejecutivo del sindicato ha sido la suspensión de la convocatoria de la asamblea.

De este modo, USCA ha dado un paso para proseguir las negociaciones con la compañía, que ha adoptado la denominación de Enaire y que en octubre de 2013 procedió a denunciar en su totalidad el convenio colectivo vigente desde 2011 merced a un laudo promulgado por Manuel Pimentel, el que fuera ministro de Trabajo en la etapa del Gobierno de José María Aznar.

Resta lo más difícil

La intención de Enaire es alcanzar un acuerdo con los controladores para firmar un nuevo convenio que pueda entrar en vigor antes de que finalice el mes de octubre.

Hasta el momento, las negociaciones con los controladores habían ido viento en popa, hasta el punto de que el pasado mes de mayo el director de Navegación Aérea, Ignacio González, señaló que las conversaciones se estaban caracterizando por una buena capacidad de diálogo y que el convenio podría estar cerrado antes de que finalizara el ejercicio.

Fuentes conocedoras de la situación señalan que ha habido avances en muchos aspectos del convenio pero que se trata, sobre todo, de puntos secundarios sobre los que no ha costado encontrar un punto de unión. “Sin embargo, ahora se trata de negociar lo más peliagudo y en este momento es cuando el entendimiento se hace más complicado”.

En concreto, los controladores consideran que mientras no se firme un nuevo convenio el laudo de Pimentel debería seguir en vigor, con lo que los trabajadores del sector no se verían afectados por la última reforma laboral, toda vez que el laudo data el año 2011, cuando ésta aún no se había ni siquiera planteado.

En plena privatización

De esta forma, se entra en una etapa clave de la negociación en un momento delicado, toda vez que Enaire (la AENA que el pasado año denunció el convenio) está en pleno proceso de desprenderse de un 49% de su filial de aeropuertos, que pasará a manos privadas a través de una Oferta Pública de Venta (OPV) que terminará con la empresa en Bolsa y de una colocación de acciones a entre dos y cuatro accionistas institucionales que constituirán un núcleo duro de socios.

Por el momento, los controladores han decidido seguir negociando con la empresa y no convocar la asamblea nacional. Del desarrollo de las negociaciones dependerá que la paz se mantenga en el espacio aéreo o vuelvan las tensiones vividas hace casi cuatro años


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba