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El Consejo de Competitividad, en sus horas más bajas por arropar sin fisuras a Rajoy y al antiguo Rey y por su propia crisis interna

Las fotos de este lobby con Rajoy y el anterior Rey, escenificando la conexión de la oligarquía empresarial y financiera con Moncloa y Casa Real, comienzan a pasar factura. Los bancos y empresas que no pertenecen a él se congratulan de no estar, de no ver dañada su imagen de pertenecer a un club que apoya los recortes y en el que algunos de sus líderes (Galán, Entrecanales, Isla...) se niegan a defender la Marca España, en contra de lo que les pide el Gobierno.

Los poderosos integrantes del CEC, junto a Rajoy en Moncloa.
Los poderosos integrantes del CEC, junto a Rajoy en Moncloa. EFE

Hay una sensación compartida de alivio entre algunas grandes empresas y entidades financieras españolas por no haberse embarcado en su día en el Consejo Empresarial por la Competitividad (CEC) que nació en febrero de 2011 para supuestamente ayudar al Gobierno (entonces de Zapatero) a salir de la crisis.

Banco Sabadell, Popular, Bankia, Endesa, Gas Natural Fenosa, Red Eléctrica, Enagás, OHL, FCC, Sacyr, Indra, Gamesa, Abengoa y otros tantos respetados valores del Ibex se frotan las manos por no pertenecer a este selecto lobby del establishment patrio cuya pérdida de credibilidad y mala imagen critican, por supuesto en privado, un buen número de ellos.

Según las fuentes consultadas en los sectores empresarial y financiero, el CEC hace aguas por varias vías. Las últimas fotos de familia en Moncloa con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aplaudiendo sin fisuras los duros recortes aplicados por el presidente (Botín, como otros muchos, felicitando al presidente por "lo bien que lo está haciendo") y los actos de apoyo explícito al Rey saliente antes y durante su abdicación han estigmatizado al lobby de los poderosos ante un opinión pública cada vez más crítica.

Estas fuentes se congratulan de no haberse embarcado en una iniciativa que, en el contexto actual, "resta mucho más que suma". La crisis institucional que sufre España, el juego de equilibrios de los dos partidos mayoritarios para no perder su status quo y blindar el proceso ordenado de abdicación del Rey, untado por el aceite de los grandes medios de comunicación, está haciendo mella en una ciudadanía, en un electorado, que movido o no por el efecto Podemos y similares se muestra cada vez más deseosa de pedir explicaciones.

Algunos de los gigantes del Ibex que no están en el Consejo creen que la iniciativa, en el contexto actual, "resta mucho más que suma"

De ahí que las fotos de los oligarcas empresariales con las dos altas autoridades del Estado representen, al menos para algunos de los grandes grupos que optaron por no entrar en el CEC, una rémora para los negocios de los que sí decidieron participar.

"Apoyamos al Gobierno en su apuesta por que España salga de la crisis y consolide la senda de la recuperación económica, pero estando como están las cosas salir en esa foto no nos conviene, sinceramente, no es buena para nuestro negocio y para la confianza que nuestros clientes depositan en nosotros", señala un directivo de una empresa no socia del lobby que preside César Alierta.

Esto es de puertas afuera, porque en sus propios fondeaderos, el CEC comienza a tener ya bajeles que intentan navegan con rumbo propio.

"¿Se imagina usted a Galán (Ignacio Sánchez, presidente de Iberdrola) y a Entrecanales (José Manuel, presidente de Acciona) vendiendo la Marca España y las bondades de la política de Rajoy a nivel internacional? Son dos ejecutivos de empresas energéticas y de infraestructuras que han visto como sus negocios se han hundido en España por los ajustes aplicados por el Gobierno, así que poco pueden presumir de cómo van las cosas en su país", destaca una fuente.

Galán ha dicho públicamente en Londres que se siente más americano, británico o mexicano que español, porque Iberdrola en uno de los países donde menos negocio hace es en España.

Y Galán, al igual que Entrecanales (Acciona ha incurrido en las mayores pérdidas de su historia, 1.972 millones de euros, por los recortes renovables), cuenta con el mandato explícito del Gobierno de Rajoy y del lobby al que pertenecen de defender la Marca España allá donde vayan.

El CEC ha pactado con el Gobierno defender la Marca España a nivel internacional, pero Galán y Entrecanales presumen de ser de todo menos españoles cuando viajan fuera

Tampoco Pablo Isla, presidente de Inditex, se muestra entusiasmado de ir presumiendo de ser español por las decenas de países en los que afianza su red de tiendas, dice una fuente conocedora de las estrategias de los equipos de desarrollo de negocio internacional de la firma gallega.

El CEC se ha comprometido con Rajoy en defender la Marca España y proclamar a los cuatro vientos que España va bien, muy bien, y para ello se coordina con el Ejecutivo, pero, sin embargo, algunos de sus integrantes prefieren no ir de españoles por el mundo por lo que pueda penalizarles.

Sabido es en Alemania, Reino Unido, EEUU, Emiratos Árabes, Australia y otros muchos países que el Gobierno ha implantado en España un régimen de inseguridad jurídica que da pavor a los inversores internacionales. "El sector de las energías renovables es uno de los más claros ejemplos y, por ello, el papel que ahora juegan Galán o Entrecanales en el Consejo Empresarial para la Competitividad es contradictorio, tiene poco sentido", asevera una de estas fuentes.


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