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Benjumea, Borrell... todos a una: la culpa de la caída de Abengoa fue del Santander

El presidente de Santander España, Rodrigo Echenique, desvela que los hermanos Benjumea, Javier y Felipe, fueron a verle en agosto de 2015 a su casa y le admitieron que la situación de Abengoa era "dramática".

Los cinco ex altos cargos de Abengoa procesados, entre ellos Felipe Benjumea (derecha), en el banquillo de los acusados.
Los cinco ex altos cargos de Abengoa procesados, entre ellos Felipe Benjumea (derecha), en el banquillo de los acusados. Efe.

El antiguo consejo de administración de Abengoa, el que estaba presidido por Felipe Benjumea, insiste: la culpa de la crisis del grupo energético fue de Santander, y en particular de su presidente en España, Rodrigo Echenique. El primer banco español, aseguran exconsejeros como Josep Borrell o Alicia Velarde, precipitó la entrada en preconcurso de la empresa al condicionar su apoyo financiero al cese de Benjumea como presidente.

Durante esta semana los antiguos consejeros de Abengoa han desfilado por la Audiencia Nacional en el juicio que se sigue por las indemnizaciones millonarias cobradas por Benjumea y el exconsejero delegado, Manuel Sánchez Ortega, aprobadas poco antes de que la compañía fuera declarada en preconcurso de acreedores. Además de Benjumea y Sánchez Ortega, los exconsejeros Mercedes Gracia Díez, Alicia VelardeAntonio Fornielles están imputados por presunto delito de administración desleal.

Los consejeros están tratando de convencer al tribunal de que el cese de Benjumea fue impuesto por la banca acreedora, especialmente por Santander. Así pretenden justificar la legalidad de la indemnización de 11,4 millones de euros entregada a Felipe Benjumea en septiembre de 2015, cuando fue cesado, dos meses antes de que la empresa presentara el mayor preconcurso de acreedores ocurrido en España.

Santander no acudió a la ampliación de capital de Abengoa porque "las cuentas no estaban claras"

El contrato firmado entre Abengoa y Benjumea condicionaba dicha indemnización a que el presidente permaneciera en su cargo hasta los 65 años, a no ser que fuera cesado por causas ajenas a él mismo. Y que la banca hubiera condicionado su apoyo financiero al grupo sevillano al cese de Benjumea como presidente, era una de esas causas ajenas. Si el expresidente de la compañía hubiera dejado el puesto de forma voluntaria, no tendría derecho a la indemnización.

El 23 de septiembre de 2015 Abengoa celebró el consejo de administración en el que se acordó el cese de Benjumea como presidente. La situación de la compañía ya era crítica meses antes; en agosto anunció su propósito de llevar a cabo una ampliación de capital de 650 millones de euros para acallar las dudas generadas por su elevada deuda.

Y es en este punto del relato de la crisis de Abengoa en el que los antiguos consejeros del grupo insisten en afirmar que cuando todo estaba listo para que se firmara con la banca la ampliación de capital, Santander condicionó la operación a la salida de Benjumea como presidente, lo que retrasó la operación e incrementó la crisis de la empresa.

"En el consejo del día 13 [de septiembre de 2015] se dieron las últimas puntadas al acuerdo de ampliación de capital, quedaba listo prácticamente para firmar", contó ayer Josep Borrell, consejero de Abengoa entre 2010 y noviembre de 2016, y que declaró como testigo. A pesar de que formaba parte de la Comisión de Nombramientos que aprobó la indemnización a Benjumea, no está imputado porque se ausentó de la reunión del día 23 de septiembre en la que se decidió el cese.

Las actas de los consejos de Abengoa anteriores al del 23 de septiembre de 2015 no recogen esa supuesta imposición de la banca a que Benjumea dejara la presidencia

"Esperábamos que la ampliación se firmara el día 14", recordó ayer Borrell. "Acudí ese día al consejo, pero no empezaba, el presidente no acudía, y Fornielles nos dijo que el presidente le había llamado, y que le había dicho que era una condición inexcusable para que se firmara la ampliación que debía cesar y ser sustituido por otra persona, y la banca ya tenía seleccionada una persona [Javier Monzón, expresidente de Indra]. Nos quedamos todos chocados, ¿ahora nos salen con estas? Era una barbaridad, era jugar con fuego".

La exconsejera Alicia Velarde, que declaró el miércoles en el juicio, también contó que el día 14 de septiembre de 2015 Rodrigo Echenique citó a Antonio Fornielles en su despacho para decirle que tenían que echar a Benjumea, y que la ampliación de capital estaba condicionada. "Estábamos absolutamente anonadados por la irresponsabilidad cometida esa mañana", dijo Velarde ante la juez, "horrorizados".

Igualmente, Felipe Benjumea, que declaró el martes, también cargó contra Santander y Echenique. El expresidente de Abengoa dijo ante el tribunal que no quería mencionar "la palabra chantaje", pero que Santander impuso su cese "cuando yo ya no tenía capacidad de decisión". 

Visita de los hermanos Benjumea

El presidente de Santander España, Rodrigo Echenique, tumbó ayer la versión en la que insisten los antiguos consejeros de Abengoa cuando en su declaración como testigo desveló que los hermanos Benjumea, Felipe y Javier, le visitaron a principios de agosto de 2015. 

Echenique explicó que los Benjumea fueron a verle a su casa para exponer una situación "bastante dramática" de Abengoa y requerir el apoyo de Santander a la ampliación de capital prevista de 650 millones. "Les dije que sí, pero que no podíamos ayudarlos solos", declaró. El ejecutivo de Santander, hombre de confianza del fallecido Emilio Botín, explicó ayer ante el tribunal que finalmente la banca no acudió a la operación porque las cuentas del grupo "no estaban claras".

Rodrigo Echenique admitió ayer que Santander había perdido"mucho dinero" con Abengoa, que no quiso precisar por tratarse, dijo, de información "confidencial". Y aseguró que no condicionó el apoyo financiero de Santander a Abengoa al cese de Benjumea, aunque había recomendado personalmente que abandonara el cargo.

Borrell, que declaró ayer jueves después de Echenique, dijo sobre el comentario del presidente de Santander España, que si este hubiera visto algo raro en las cuentas de Abengoa, tendría que haberlo denunciado.

Sólo en las actas del consejo del día 23 se recoge formalmente que el cese de Benjumea era una imposición de la banca acreedora. Con anterioridad no se había recogido este extremo en las actas de los sucesivos consejos que Abengoa celebró durante ese mes de septiembre de 2015.

Los antiguos consejeros de la multinacional sevillana insisten en ese relato de los hechos según el cual Santander condicionó su apoyo financiero a la salida de Benjumea como presidente. Pero si no muestran una prueba que así lo verifique, si nadie de la banca acreedora admite esa supuesta imposición, Benjumea lo tendrá complicado para evitar los cinco años de cárcel que ha solicitado el fiscal contra él. En la Audiencia Nacional no se está juzgando el papel de Santander, ni siquiera la gestión de los antiguos administradores del grupo. Se juzga la legalidad de haber indemnizado con 11,4 millones de euros a Felipe Benjumea cuando la compañía que presidía se disponía a despedir a miles de empleados y se asomaba a la peor quiebra empresarial ocurrida en España.


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