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Hacienda certifica que la Bankia de Rato se desgravó el despilfarro de las 'black'

La Agencia Tributaria ha remitido un informe al juez Fernando Andreu en el que constata que Bankia "consignó, en sus declaraciones por el Impuesto sobre Sociedades de los ejercicios 2011 y 2012, los gastos registrados contablemente en la cuenta 6192-Gastos Órganos de Gobierno, con la consideración de gastos fiscalmente deducibles" como ya hiciera Caja Madrid entre 2003 y 2010, si bien Hacienda insiste en que eso no suponía una aceptación formal a los mismos.

Miguel Blesa y Rodrigo Rato, imputados en el caso de las 'tarjetas black' de Caja Madrid y Bankia.
Miguel Blesa y Rodrigo Rato, imputados en el caso de las 'tarjetas black' de Caja Madrid y Bankia. EFE

Bankia utilizó los gastos de las tarjetas black durante los ejercicios 2011 y 2012 para desgravarse y pagar menos a Hacienda, como ya hiciera también Caja Madrid durante al menos los ocho años anteriores. La Agencia Tributaria acaba de remitir al titular del juzgado número 4 de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, un informe elaborado por la Dirección Central de Grandes Contribuyentes en el que confirma al juez que la entidad pagó menos en el Impuesto sobre Sociedades aquellos dos años.

Tal y como consta en la primera hoja del informe al que ha tenido acceso Vozpópuli, de apenas ocho páginas, Bankia "consignó, en sus declaraciones por el Impuesto sobre Sociedades de los ejercicios 2011 y 2012, los gastos registrados contablemente en la cuenta 6192-Gastos Órganos de Gobierno, con la consideración de gastos fiscalmente deducibles" para la determinación de su base imponible. Es decir, que los gastos en restaurantes, botellas de vino y joyas de sus ejecutivos y consejeros sirvieron para reducir la cuota a pagar por el banco presidido entonces por Rodrigo Rato (hasta mayo de 2012) y José Ignacio Goirigolzarri.

El informe llega como respuesta a un requerimiento del juez Andreu, que el 7 de octubre reclamó a la Agencia Tributaria que le confirmara si Bankia también se había deducido los gastos de las black, al igual que lo había hecho durante ocho años Caja Madrid. Además, el magistrado pedía en su requerimiento explicaciones a Hacienda para que aclarase los criterios "técnico-tributarios fueron tenidos en cuenta" para aceptar que esos gastos fueran efectivamente deducibles.

Hacienda no confirma

En su respuesta oficial, la Agencia Tributaria no termina de confirmar si efectivamente dio su visto bueno a aquellos años. Bien al contrario, a lo que se limita es a constatar que nunca hizo una aceptación explícita y generalizada de los gastos de las black. "En ningún acto administrativo se ha producido manifestación de aceptación como fiscalmente deducibles en su integridad de los gastos contabilizados en la cuenta 6192", aclaran, y añaden que solo se pronunciaron con criterios técnicos para motivar "su rechazo".

A pesar de que los gastos de las tarjetas black de los consejeros se utilizaron durante más de una década para desgravarse en el Impuesto sobre Sociedades, desde Hacienda explican que no hubo la ocasión de manifestarse sobre si era correcta la deducibilidad de dichos dispendios porque la normativa solo permite a la Agencia Tributaria manifestarse en dos supuestos: si hubiera una consulta tributaria vinculante ante la Administración, o si se hubiera desarrollado un procedimiento de contradicción en el que la propia Administración hubiera determinado la adecuación de las black de los miembros del Consejo de Administración como gastos de representación.

No existe documento alguno en que se acepten los criterios sustentados por el obligado tributario [Bankia] en las declaraciones por éste formuladas

"En consecuencia, no existe documento alguno en que se acepten los criterios sustentados por el obligado tributario [Bankia] en las declaraciones por éste formuladas", concluyen los responsables de la Dirección Central de Grandes Contribuyentes, si bien señalan que entre los años 2004 y 2006 se regularizaron numerosos gastos de dichas tarjetas. Es decir, que a pesar de que no se abrió ninguna investigación concreta, se rechazaron numerosos gastos de las tarjetas por no encajar como deducibles.

Hacienda rechazó hasta el 100% de los gastos analizados

La Agencia Tributaria especifica a continuación los resultados de las actuaciones que la inspección de Hacienda realizó en Caja Madrid entre los años 2004 y 2006 respecto de las cuentas 619201 (de "gastos de representación de órganos de gobierno") y 619202 ("gastos de órganos de gobierno"), dos en las que se anotaban los gastos de las tarjetas de consejeros y ejecutivos, y que fueron sometidas a "comprobación a través de análisis muestral"; es decir, que se analizaba solo una parte aleatoria de dichos gastos.

Pese a que la selección era aleatoria, el porcentaje de los gastos deducidos por Caja Madrid que luego eran rechazados era sustancial, bien porque no estaban debidamente justificados o porque no se aportaban las facturas necesarias. Así, en el año 2004 la cuenta 619201 tenía anotado un saldo de gastos deducibles de 1.859.069 euros, de los que se analizaron casi la mitad de los gastos: 916.651 euros. De la muestra más de la mitad de los gastos (483.852 euros) fueron rechazados como deducibles por no ajustarse a la norma "a tenor de la documentación aportada". Aún más contundente fue el rechazo de Hacienda a los gastos que se intentó deducir Caja Madrid ese mismo año correspondientes a la cuenta 619202: se regularizaron todos los gastos de la muestra analizada por "no aportación de justificación documental" (ver gráfico inferior).

Lo mismo ocurrió (un rechazo total) en el ejercicio 2005, con los gastos analizados de la cuenta de gastos de representación de órganos de gobierno: se analizaron 216.172 euros, y todos ellos fueron regularizados. Un año después, Hacienda desestimó 778.636 euros en gastos que o bien no estaban bien justificados, o no lo estaban en absoluto. Si se suman los gastos analizados y rechazados en 2006 (unos 237.088 euros), la cifra total de dispendios de los consejeros que no fueron aceptados por Hacienda superan el millón de euros.

En el informe no se detallan los gastos rechazados como deducibles por Hacienda. Sin embargo, lo que sí se detalla es una breve muestra de los gastos anotados como deducibles por Caja Madrid en el ejercicio 2003: Unos 4.200 euros en la Joyería Suárez, otros 4.243 euros en la peletería Galván y 4.675 euros en vinos de la bodega Viñedos Cigarral Santa María. Ese año, la Agencia Tributaria apenas controló siete de los apuntes contables registrados en la cuenta de gastos de representación de los órganos de gobierno de la caja, por un importe de 54.346 euros.


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