Empresas Desayuno Vozpópuli sobre la pila de hidrógeno: “La autosuficiencia energética de España es posible”

Compañías de automoción como Hyundai y energéticas como Abengoa llevan más de tres décadas investigando el desarrollo del hidrógeno como combustible alternativo pero se topan con la laxitud de la normativa europea y la falta de estrategia del Gobierno español.

¿Sería posible que España fuera un país energéticamente independiente?  ¿E incluso que hasta fuera capaz de exportar energía? La respuesta a estas preguntas está en el hidrógeno o, por mejor decir, en su desarrollo como combustible y en su producción a partir de energías renovables, sector en el que España está a la cabeza del mundo. Fabricantes de automóviles como Hyundai y empresas energéticas como Abengoa están firmemente convencidas de esta posibilidad y llevan más de tres décadas trabajando en ello.

Ambas compartieron su larga experiencia en torno a la pila de hidrógeno en el desayuno organizado por Vozpópuli,que se celebró en la sede de Linklaters y cuya apertura corrió a cargo de Sebastián Albella, senior partner del despacho, y Jesús Cacho, director de Vozpópuli.

“El déficit energético español es acuciante. Exportamos el 70% del total y en el sector del transporte la cifra llega hasta el 99%”, señala Javier Brey, responsable de Abengoa Hidrógeno, que desde 1998 trabaja en el desarrollo de este gas para su empleo como combustible. “El hidrógeno se puede producir en casa, con energías renovables. Prácticamente todas las comunidades autónomas españolas salvo Madrid, por su gran consumo y su pequeña extensión, podrían autoabastecerse. E incluso se podría exportar energía”.

La otra pata del milagro se llama pila de hidrógeno o pila de combustible. Una alternativa que, en palabras de Javier Arboleda, senior services manager de Hyundai, combina lo mejor del motor de combustión con las ventajas del eléctrico… y ninguno de sus inconvenientes.  “La economía del hidrógeno es muy interesante aunque no se crea en el cambio climático. Desarrollos como la pila de hidrógeno no tiene que ver sólo con la ecología sino también con garantizar los combustibles; los fósiles terminarán por agotarse y, además, vienen de regiones inestables”.

Normativa poco desarrollada

Hyundai es responsable del primer coche fabricado en serie que funciona con hidrógeno. La pila se nutre del depósito de hidrógeno que lleva incorporado, con una capacidad aproximada de 5,6 litros, y del oxígeno que capta del exterior. A través de un proceso de electrólisis produce la energía necesaria para mover el vehículo mientras que tan sólo expulsa vapor de agua.

No obstante, el desarrollo del hidrógeno como carburante está aún muy verde. Y en buena parte debido a la escasa normativa existente al respecto. En opinión de José Giménez, socio responsable de derecho público y sectores regulados de Linklaters, “esto supone un serio problema. La directiva europea sobre combustibles alternativos no marca un objetivo concreto para el hidrógeno acerca de los puntos de repostaje que debe haber, como sí hace con el motor eléctrico y el de gas natural”. Así, la normativa comunitaria tan sólo habla de “un número razonable de puntos de repostaje”.

En España, la directiva ha sido traspuesta recientemente al ordenamiento jurídico y establece una serie de objetivos para 2020: 21 estaciones de servicio (frente a las cuatro actualmente en funcionamiento) y 2.800 vehículos.

“Es un punto de partida pero no es suficiente. El Gobierno carece de una estrategia al respecto”, apunta Brey. De esta forma, no es sencillo invertir en una tecnología que cuenta con un desarrollo tan incierto. El responsable de Abengoa Hidrógeno comparó la situación con la del estado de California, uno de los territorios donde más implantado está la pila de combustible, con una superficie similar a la de España. “El año pasado se licitaron 20 estaciones de servicio, con una notable demanda y quieren alcanzar las 60 en breve. El estado financia la apertura de estas estaciones con un millón de dólares. Después, el propietario debe encargarse de hacerlas rentables”.

Salir en los mapas

Brey aclaró que “no queremos subvenciones sino que se tenga claro qué camino se va a seguir con el hidrógeno y la pila de combustible”. Desde su propia experiencia, Javier Arboleda reconoció que España no estaba en los mapas de Hyundai para este mercado “por no contar con una estrategia definida".

El cambio de opinión ha sido gracias al empuje de empresas como Abengoa e instituciones como la Asociación Española del Hidrógeno, que se encargará de organizar el próximo Congreso Mundial del Hidrógeno, a celebrar en 2016 en Zaragoza. Una oportunidad para dar a conocer los últimos avances en la materia.

“Sería una pena que España se quedara atrás en este desarrollo”, apunta Arboleda. “El Gobierno apostó por el coche eléctrico, es normal, el fabricante se comprometió a hacerlo en España. Pero el hidrógeno podría ser perfectamente de producción nacional”. El senior services manager de Hyundai apuntó a centros especializados en pruebas de combustibles alternativos, como los situados en Tarragona y Granada, “que podrían ser un punto de apoyo ideal para los fabricantes”.

Pero el desarrollo del combustible del futuro dependerá del apoyo de las Administraciones Públicas, como sucede en California, en los países nórdicos (donde los gobiernos contribuyen legislando sobre la iniciativa privada de los inversores), en Japón y en Corea, donde más avanzado está la tecnología. Será difícil que España cumpla el sueño de ser energéticamente autosuficiente sin la pertinente hoja de ruta.


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