Empresas

El Gobierno vuelve a discrepar por AENA: ¿ingresar menos por la OPV o sacarla a Bolsa sobrevalorada?

La sobredemanda de acciones del gestor aeroportuario abre la puerta a ingresar más de lo previsto por su privatización pero también al riesgo de una colocación sobrevalorada. La OPV de AENA vuelve a provocar discrepancias en el Ejecutivo. 

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, flanqueada por Ana Pastor, ministra de Fomento, y Luis de Guindos, titular de Economía
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, flanqueada por Ana Pastor, ministra de Fomento, y Luis de Guindos, titular de Economía Efe

El proceso de privatización de AENA, llamado a concluir este miércoles con su debut en Bolsa, promete extender las discrepancias en el Gobierno hasta el último momento. La última viene marcada por el precio definitivo de la OPV, que debe fijarse este lunes. La notable sobredemanda de acciones que ha marcado el proceso de venta ha disparado la euforia y han hecho elevar los precios de la operación, lo que incrementará los ingresos del Estado. Pero algunas voces en el Ejecutivo han advertido del riesgo que supone sacar una compañía a Bolsa con sobreprecio.

Tras la última revisión de la banda de precios no vinculante de la OPV, AENA podría alcanzar una valoración de hasta 8.700 millones de euros, lo que supondría unos ingresos para el Estado cercanos a los 4.400 millones, casi un 25% por encima de las cifras que se barajaban al inicio de la privatización.

El Ministerio de Fomento, principal valedor de la entrada de capital privado en AENA, apuesta por aprovechar la gran expectación que ha levantado la OPV para que se valore la compañía en el rango alto de la banda de precios (entre 53 y 58 euros por acción) para así maximizar el resultado para las arcas públicas.

Una visión que es compartida por la Oficina Económica de Presidencia, comandada por Álvaro Nadal, quien en su día apoyó el aplazamiento de la operación al entender que las valoraciones de la compañía que se estaban haciendo por entonces (cuando la salida a Bolsa estaba prevista para el mes de noviembre) no eran lo suficientemente elevadas para que la privatización mereciera la pena. En una palabra, que era malvender la empresa.  

Sin embargo, no todos los ministerios del área económica tienen la misma visión del escenario. Economía, que en su día fue de los que más presionó para que se aplazara la operación, esgrimiendo como argumento supuestos defectos de forma con los auditores, considera peligroso que AENA salga a Bolsa a 58 euros por acción o en el entorno de esta cifra.

Los temores de Economía

El departamento que encabeza Luis de Guindos sostiene que estas valoraciones supondrían que AENA comenzara a cotizar con sobreprecio, lo que podría derivar en una respuesta negativa del mercado y un perjuicio para aquellos accionistas, sobre todo los particulares, que se han apresurado a comprar títulos del gestor aeroportuario.

Si el precio fijado finalmente para el debut bursátil de AENA estuviera en el entorno de los 58 euros, la cotización de la compañía equivaldría aproximadamente a 12 veces su Ebitda de 2014 (de acuerdo con las estimaciones del mercado) menos la deuda, sensiblemente por encima de algunos de sus competidores.

Sin ir más lejos, la alemana Fraport, operadora, ente otros, del aeropuerto de Frankfort y una de las empresas equiparables a la española, cotiza actualmente con una equivalencia de 9 veces su Ebitda menos la deuda.

Para justificar la revisión al alza de los precios, Fomento y los bancos no han dudado en airear el interés de algunos accionistas institucionales de relumbrón que han apostado varios cientos de millones den la OPV. Entre ellos se encuentran varios fondos soberanos y también el multimillonario inversor estadounidense George Soros.

A vueltas con el núcleo duro

“Algunos piensan que con la privatización de AENA se está actuando de manera cortoplacista, teniendo en cuenta solamente el resultado de la OPV para las arcas del Estado pero no el hecho de que la vida de la compañía no se termina el día del debut bursátil”, apunta una fuente próxima al Ejecutivo de Mariano Rajoy.  

No es éste el único punto que ha provocado disensiones en el Gobierno sobre la operación. Los múltiples cambios en la estrategia de la operación, que han terminado con el núcleo duro seleccionado para AENA fuera de la compañía, tampoco han sido vistos con buenos ojos por todos en la mesa del consejo de ministros.

Tanto Ferrovial como Corporación Financiera Alba, el brazo inversor de los March, han asegurado que no participarán en la operación después de que las ofertas que presentaron en octubre para formar parte del núcleo duro, hayan quedado por debajo de los precios que ahora se barajan para la operación.

Distinto parece el caso del fondo TCI, cuya propuesta también se ha quedado fuera de la banda de precios pero que podría tratar de participar en la operación en el tramo institucional, aunque es prácticamente imposible que obtenga el 6,5% que Fomento le prometió cuando le seleccionó para ser uno de los inversores estables de AENA.

La amenaza latente de los tribunales

“La maniobra no ha sentado bien porque no se ha dado la oportunidad a los miembros del núcleo duro de revisar sus ofertas pese a todos los cambios que ha habido y pese a que el mercado disponía de nueva información, como los resultados de la compañía a 30 de septiembre”, indica la citada fuente. “En el Ejecutivo no descartan que alguna de estas compañías vaya a los tribunales por esta cuestión”.

En especial, se teme al fondo TCI, que ha dado muestras a lo largo de su historia de ser capaz de ir hasta el final para defender lo que considera que es suyo.

El mercado saldrá de dudas en las próximas horas, cuando se conozca el precio final de la OPV. Será entonces cuando se conozca qué tesis ha salido triunfadora.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba