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El futuro CEO de ACS prepara su relevo en la filial australiana entre acusaciones de malas prácticas

Marcelino Fernández Verdes ya programa su salida de Cimic para incorporarse el año que viene a la matriz como consejero delegado. En este contexto se enmarca el nombramiento como consejero delegado adjunto de la antigua Leighton de Adolfo Valderas, que fue recientemente acusado por un antiguo empleado de la compañía de permitir que Cimic publicara cifras de ingresos infladas desde su cargo de jefe de operaciones.

Marcelino Fernández Verdes, futuro consejero delegado de ACS
Marcelino Fernández Verdes, futuro consejero delegado de ACS

El desembarco de Marcelino Fernández Verdes como consejero delegado de ACS ha cumplido en los últimos días una nueva etapa. El ejecutivo está preparando su relevo en Cimic, la filial australiana de ACS, de la que es presidente y consejero delegado y a tal fin nombró la pasada semana a Adolfo Valderas, actual jefe de operaciones de la compañía, como su número dos.

No obstante, no será un traspaso de poderes sencillo. Valderas aparece como protagonista de una denuncia presentada por un antiguo gestor de Cimic, que acusa al ejecutivo de connivencia a la hora de llevar a cabo una serie de malas prácticas, entre ellas, inflar las cifras de ingresos de la constructora.

La incorporación de Fernández Verdes como consejero delegado de ACS está prevista para la próxima primavera

En su declaración ante los tribunales, Alan Henry, el antiguo trabajador de Cimic que presentó la denuncia, señaló que Valderas y otros altos ejecutivos de la compañía habían inflado los ingresos de la empresa ante el temor de que las cuentas reales perjudicaran la imagen de la compañía y de su situación financiera, toda vez que provocarían una profunda decepción en el mercado.

En concreto, Henry señaló a Valderas por su responsabilidad como jefe de operaciones de la compañía y aseguró en su declaración que conocía esta circunstancia pero que, pese a esto, optó por restarle importancia y considerarla poco significativa.

Fricciones con Florentino Pérez

El exempleado de Cimic aportó como prueba una fotografía que ilustra una pizarra utilizada en una reunión directiva en la ciudad de Perth, en la que se contempla como los ingresos de un gran proyecto encargado por Chevron se incrementaban en más de 200 millones de dólares australianos respecto a lo contabilizado en un principio.

Adolfo Valderas, responsable de Iridium, filial de concesiones de ACS, se incorporó a Cimic en 2013 como jefe de operaciones, cargo que no abandonará pese a su nombramiento como segundo de a bordo de Marcelino Fernández Verdes. Todo apunta a que, tras un breve periodo de transición, tomará su relevo y se convertirá en el primer ejecutivo de la filial australiana de ACS. 

Valderas aparece como protagonista de una denuncia presentada por un antiguo gestor de Cimic

La incorporación de Fernández Verdes como consejero delegado de ACS está prevista para la próxima primavera, según dijo el presidente del grupo, Florentino Pérez, tras la última junta de accionistas del grupo. No obstante, desde entonces han aparecido elementos de fricción entre ambos.

El primero, relacionado con las obligaciones que atarían a Verdes tanto de Cimic como a Hochtief, filial alemana de ACS de la que también es consejero delegado, para que pudiera ejecutar sus opciones sobre acciones.

Pérez quiere que Fernández Verdes preste dedicación exclusiva a ACS, lo que ha hecho que la tensión entre ambos suba de tono. Además, Verdes decidió prescindir de Javier Loizaga como director financiero de Cimic, puesto al que había llegado apadrinado por el propio Florentino Pérez.


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