Economía

Dos altos cargos venezolanos usaron su inmunidad diplomática para blanquear dinero en Andorra

Dos asesores del antiguo ministro de Economía ayudaron a un exjefe de la división antidroga de la policía de Venezuela a lavar cientos de miles de dólares. Ambos habían obtenido pasaportes diplomáticos del Gobierno de Chávez, según la investigación del Principado, que recoge el Consorcio Iberoamericano de Periodistas de Investigación.

Una oficina de BPA
Una oficina de BPA Efe

Las investigaciones sobre las prácticas corruptas de clientes del BPA ha puesto el foco, entre otros, sobre altos cargos del estado venezolano. El Grupo Antiblanqueo de Andorra revela que dos asesores del ex ministro de Economía y Finanzas venezolano Nelson Merentes - actualmente presidente del Banco Central de Venezuela- obtuvieron sendos pasaportes diplomáticos de los que se valieron para transferir grandes sumas de dinero a la cuenta de un exresponsable policial de Caracas. Se trata de Norman Danilo Puerta, antiguo jefe de la División contra Drogas de la Policía de Venezuela, detenido en 2010 por lavado de dinero.

Diferentes funcionarios vinculados a ministerios e instituciones del estado venezolano desfilaron por las oficinas que instaló el banco andorrano en el este de Caracas, así como por la filial en Panamá, para lavar grandes cantidades de dinero procedentes de operaciones sospechosas, según una información elaborada por el Consorcio Iberoamericano de Periodistas de Investigación (CIPI) que publica el portal Runrun.es

Gabriel Gil y Tulio Hernández, condenado por trafico de heroína, visitaban la oficina de BPA con maletas llenas de dinero que ingresaban en las cuentas del comisario

Puerta fue detenido por blanquear dinero procedente del narcotráfico. En concreto, a día de hoy mantiene bloqueados 1,4 millones de dólares en una cuenta que abrió sin advertir que era un funcionario policial venezolano, algo que habría provocado que se vigilaran con atención sus movimientos. En los interrogatorios, Puerta involucró a dos funcionarios de un despacho gubernamental: Tulio Hernández y Gabriel Gil, que actuaban como "asesores del ministro de Economía y Finanzas". Ambos se habrían valido de los pasaportes diplomáticos emitidos en diciembre de 2004 por orden del entonces mandaratio venezolano Hugo Chávez.

Tulio Hernández, que aparece en la investigación como uno de los supuestos funcionarios que transfería grandes sumas de dinero a varias cuentas abiertas en la sucursal de BPA en el Principado, tenía antecedentes penales. Había sido detenido en 1999 por tráfico de drogas, cuando la policía le incautó 1,4 kilos de heroína, y fue condenado a siete años y seis meses. Sin embargo, sólo había cumplido 11 meses y 11 días cuando la jueza del caso le otorgó una "medida cautelar" que le permitía cumplir la pena en libertad. Fue en este periodo cuando obtuvo el pasaporte diplomático  

Maletas llenas de dinero

Hernández era cliente de BPA y que, junto con Gil, llevaba maletas llenas de dinero en efectivo que, en virtud de la llamada valija diplomática, eludían culaquier control. Esos fondos eran ingresados en distintas cuentas de BPA, al menos dos de ellas a nombre de Puerta. Los ingresos en efectivo, que llegaron hasta los 2,5 millones de dólares, provocaron que el banco comunicase a ambos funcionarios que no podrían continuar con estas operaciones. Así que cambiaron el modus operandi: del efectivo pasaron a las transferencias, algo que terminó desatando provocando que BPA informase a las autoridades de Andorra.

Los ingresos en efectivo, que llegaron a los 2,5 millones de dólares, motivaron que la entidad les advirtiera de que no podían continuar con esas operaciones

"Gabriel Gil viajaba con frecuencia a la República dominicana y regresaba con maletas llenas de dólares, algunas veces hasta con diez millones. Llegaba por el aeropuerto de Santo Domingo, donde conocía a un militar amigo, y luego conducía hasta Caracas", relataba una fuente al CIPI. Años después, también Gil fue condenado por la justicia por el robo de una avioneta, por lo que permaneció tres años detenido. 

Los 'conseguidores'

Entre los encargados de captar clientes en la oficina de BPA en Caracas se encuentra el español Antonio Salvador, quien se los remitía a la venezolana Mariela Prieto, que procesaba la documentación para la apertura de cuentas en la entidad. Antes de abandonar BPA en 2008 facilitó simulaciones de operaciones sin justificativos para efectuar transacciones hasta Andorra con la complicidad de la directora de BPA en Panamá, Cristina Lozano. La juez andorrana ordenó en 2010 la detención tanto de Salvador y Prieto como de Lozano. 


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