Economía

La banca española se sincera con E&Y: reconoce que necesitará capital tras los exámenes europeos

Un tercio de los banqueros españoles que participan en la encuesta realizada por la auditora temen que sus entidades tengan que tomar medidas que mejoren su solvencia tras el AQR y los test de estrés. Otro 25% restante no lo descarta. De los 294 banqueros europeos encuestados, 20 son españoles.

Luis Linde, gobernador del Banco de España.
Luis Linde, gobernador del Banco de España. EFE

"Estamos preparados para los exámenes europeos. Nuestra entidad no necesitará capital adicional". La argumentación se ha destacado, en los últimos meses, en los discursos de presidentes y consejeros delegados de la banca española. Incluso, Luis María Linde y Fernando Restoy, gobernador y subgobernador, respectivamente, del Banco de España, han destacado públicamente las fortalezas del sector financiero español ante las pruebas del Banco Central Europeo (BCE) y la Autoridad Bancaria Europea (EBA, en inglés). Sin embargo, lejos de los focos, la percepción es diferente. Los propios banqueros españoles reconocen, en un estudio efectuado por la auditoria Ernst&Young, al que ha tenido acceso Vozpópuli, que algunas entidades necesitarán reforzar sus recursos propios tras el ejercicio de revisión de activos (AQR) y test de estrés que se está efectuando entre los 128 bancos europeos que quedarán bajo la supervisión única de Mario Draghi.

En la encuesta, efectuada mediante un cuestionario on line y también telefónicamente, han participado un total de 294 ejecutivos financieros europeos de todos los segmentos: banca minorista, banca privada, 'corporate' y multinacionales financieras. En España, los banqueros preguntados ascienden a 20, de los que 6 son financieros de entidades dedicada a la banca retail. De esos 6, dos de ellos pertenecen a entidades nacionalizadas y los otros cuatro a bancos privados. El anonimato de esta encuesta, realizada entre marzo y abril pasados, ha destapado la verdadera percepción que tienen los banqueros de la situación de sus entidades.

Un 35% de los banqueros españoles, en total 7 ejecutivos, reconoce que su entidad tendrá que efectuar algún tipo de plan para aumentar capital a raíz de las pruebas europeas del BCE y EBA. Mientras, otro 25% deja en el aire la opción de tener que ampliar sus recursos propios. Sólo un 40% se muestra taxativo y contesta con un claro 'no' ante la pregunta de si "¿tiene previsto su entidad ampliar capital tras el examen del AQR y test de estrés?". Los exámenes europeos afectarán a un total de 18 entidades españolas.

Con diferencia, los banqueros españoles son los que denotan más dudas (o los más sinceros) sobre la situación de capital de sus entidades ante las pruebas europeas, pese a que el sistema financiero español se ha recapitalizado en algo más de 110.000 millones desde el inicio de la crisis. Además, en los proximos años, las entidades españolas recibirán en el entorno de otros 40.000 millones adicionales tras el cambio fiscal del Gobierno que permite computar como capital de mayor calidad la mayor parte de los activos fiscales diferidos (DTA's en inglés) que tienen apuntados en sus balances.

La entidad más señalada por varios ejecutivos es Cajamar, la única cooperativa de crédito española (engloba a 18 cajas rurales) que pasará el examen de los reguladores europeos. Su morosidad cerró el año pasado por encima del 17%, una de las tasas más altas del sector. Un dato que hace pensar a muchos ejecutivos en el posible suspenso de Cajamar, un dato que niegan desde la propia entidad. En el sector también se sospecha de suspensos virtuales como el de Liberbank. De hecho, su reciente ampliación de capital es el antídoto que presentar ante el Banco Central Europeo ante las dudas para superar el test de estrés.

Sólo un 15% de los ejecutivos italianos, cuyo sistema financiero es el más señalado actualmente, confiesan que necesitarán capital. En Francia y Alemania, apenas un 3% y 4%, respectivamente, de los ejecutivos encuestados (103 alemanes y 30 franceses) temen tener que conseguir capital. La seguridad sobre el aprobado general es máxima en Alemania: un 93% de los banqueros asegura que sus respectivas entidades aprobarán con nota tanto el AQR como el test de estrés.

El resultado global muestra que un 8% de los ejecutivos europeos encuestados, en total 25 banqueros, reconocen que sus entidades tendrán que ampliar capital, mientras que otros 57 financieros se mueven en la duda.

La revisión de la calidad de los activos efectuará una auténtica radiografía del estado de las 128 mayores entidades europeas antes de que Mario Draghi tome el control de su supervisión. El AQR incluirá la valoración adecuada no sólo del activo en sí, sino del colateral y las provisiones relativas (se incluyen los préstamos morosos, los refinanciados y la exposición a la deuda soberana).

Nueva tasación del ladrillo

Uno de los elementos clave del AQR será la revisión de los colaterales y las garantías que respaldan a los activos de riesgo, con especial atención en el caso de los activos inmobiliarios8. Una importante de esas garantías debe tener valoraciones con una antigüedad inferior a un año.

Las carteras de deuda pública, que se someterán a diferentes quitas en función de cómo estén catalogadas, junto a los créditos, participadas, inmuebles y un largo etcétera, forman parte de los más de 160.000 activos que se procederán a examinar en el ejercicio de revisión de activos (Asset Quality Review, AQR) que afectará a las principales 128 entidades europeas.

El examen del AQR se efectuará en función del balance de las entidades a 31 de diciembre pasado. Sin embargo, las normas metodológicas de la EBA contienen una ventaja para las entidades rescatadas europeas, que favorecerá a Bankia, Novagalicia, Catalunya Caixa y BMN.

Estos cuatro bancos no serán examinados en función de su balance a 31 de diciembre pasado, como sucede con el resto de entidades, sino que podrán adaptar su balance tanto para el AQR como para los test de estrés en función de los respectivos planes de reestructuración impuestos por Bruselas. Así, como las proyecciones de los escenarios de los test se efectúan a 3 años, estas cuatro entidades podrán computarse las desinversiones en negocios no estratégicos y reducción de gastos, por cierre de oficinas o reducción de plantillas, previstos en los planes con Bruselas. De esta manera, se reducen los activos ponderados por riesgo de las entidades y elevan sus niveles de solvencia.

El BCE dará entre seis y nueve meses a las entidades que no alcancen los mínimos de capital en las pruebas de resistencia para cubrir estos déficits. Las necesidades identificadas en el análisis de la calidad de los activos o en el escenario base de la prueba de resistencia deberán cubrirse en el plazo de seis meses. Mientras, los déficits que resulten en el escenario adverso de la prueba de resistencia tendrán un plazo de nueve meses.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba