Economía

Anticorrupción aparcó hace un año el pelotazo del nuevo Mestalla con empresas de Rato en la trama

El Ministerio Público cuenta, desde mayo de 2014, con dos informes forenses sobre esta operación elaborados por KPMG y Herbert Smith Freehills, encargados por el nuevo equipo directivo de la entidad. Incluso el perito Víctor Sánchez cita esta operación en su informe como uno de los 17 expedientes sospechosos enviados a la Fiscalía. 

Rodrigo Rato, en una de sus últimas declaraciones en la Audiencia Nacional.
Rodrigo Rato, en una de sus últimas declaraciones en la Audiencia Nacional.

El frustrado 'pelotazo' del nuevo Mestalla lleva aparcado en el cajón de la Fiscalía Anticorrupción desde hace casi un año. Una operación en la que participaban empresas ligadas a Rodrigo Rato, a través de la sociedad NewcoVal, una firma al 50% entre Bankia y la constructora Grupo Aedifica, donde se integra la sociedad de la cuñada del exvicepresidente del Gobierno de José María Aznar. El proyecto urbanístico fue uno de los 17 expedientes denunciados ante la Fiscalía Anticorrupcción por el nuevo equipo gestor de la entidad, el 9 de mayo de 2014. Desde entonces, el Ministerio Público no ha realizado ningún tipo de movimiento en relación a esta operación, bien incorporándola como posible pieza separada del caso Bankia, bien abriendo un nuevo frente judicial, según confirman varias fuentes conocedoras del proceso a Vozpópuli.

La nueva dirección de Bankia envió a Anticorrupción los dos 'forensic' que encargó a KPMG y Herbert Smith Freehills para ahondar y diseccionar el entramado de esta operación. Incluso, de ella llega a hablar el perito del Banco de España Víctor Sánchez Nogueras en el informe en el que asegura que las cuentas presentadas por la entidad en la salida a Bolsa eran falsas. En la página 3 de su escrito, Sánchez Nogueras asegura que "el nuevo equipo gestor envío el 9 de mayo de 2014, 17 expedientes denunciados ante la Fiscalía así como aquellas otras que han dado lugar a que el Grupo BFA/Bankia se persone en causas ya abiertas en defensa de sus intereses. Entre ellos destacan Grupo Calabuig (Costa Bellver, Capital Costa), Grupo Ramón Salvador, Grupo Royactura, Urbanika, Grupo Salvador Vila, Grupo Grand Coral, Grupo Aedifica, Grupo Share Capital, todas ellas de carácter inmobiliario".

Como reconoce el forensic de KPMG, una de las 12 empresas que conforma el Grupo Aedifica, creado en 1974 para realizar proyectos inmobiliarios, tanto civiles como industriales, estaba ligado a Rodrigo Rato. Se trata de la firma Jardines de la Ribera del Tajo SL. La firma fue creada en junio de 2006 y en su accionariado figura una maraña de sociedades en la que participa Inmobiliaria Coso SL, "una sociedad relacionada con la familia Salazar-Simpson, familia de la esposa de don Ramón Rato", hermano ya fallecido del político. Una circunstancia esta última que los autores del documento mencionan en, al menos, tres ocasiones. Precisamente, Jardines de la Ribera del Tajo figuraba en la relación de deudoras de la propia Bankia por "un saldo impagado" de 2,5 millones de euros, como informó este medio la pasada semana. Todo ello en la etapa en la que el que fuera director gerente del FMI ocupaba la presidencia de la entidad.

La Fiscalía no ha realizado ningún tipo de movimiento en relación a esta operación, bien incorporándola como posible pieza separada del caso Bankia, bien abriendo un nuevo frente judicial

El pelotazo, abortado en septiembre de 2012 cuando se hizo cargo de Bankia el nuevo equipo gestor, había sido aprobada en diciembre de 2011, cuando la crisis del sector de la construcción estaba en pleno apogeo. La misma contemplaba la creación de NewcoVal, una sociedad al 50% entre el propio banco y la constructora Grupo Aedifica, donde se integra la sociedad de la cuñada de Rato, para asumir la gestión del proyecto urbanístico consistente en la terminación de las obras del Nuevo Mestalla, en la actualidad un proyecto fantasma que necesita más de 100 millones de euros para su finalización, la gestión del desarrollo inmobiliario con posterior venta de la edificabilidad del solar donde se encuentra el actual estadio del Valencia, así como los compromisos asumidos por el equipo de fútbol con las administraciones local y autonómica consistentes en el traslado de la ciudad deportiva de la localidad de Paterna a la de Náquera. Una operación que superaría los 300 millones de inversión y que ponía en un serio riesgo a Bankia, puesto que la entidad financiera era la única firma que procedía a financiar el proyecto en su primera fase. Un riesgo pese a los problemas de liquidez que atesoraban las empresas participantes. 

El proyecto no contaba con ningún tipo de sentido financiero. De hecho, como reconoce el forensic de KPMG, dos de las 12 empresas que conforma el Grupo Aedifica, creado en 1974 para realizar proyectos inmobiliarios, tanto civiles como industriales, presentaban pérdidas en los ejercicios 2009 y 2010, siendo las de este último casi 3 veces mayores que en 2009. Los números rojos de Terrenys Beguda Alta y Sama Nein se elevaban hasta los 3,4 millones de euros. Además, otro dato que muestra la peligrosidad de la operación es que el 85% de la deuda financiera del grupo, que alcanzaba a cierre de 2010 los 102,6 millones de euros, estaba contraída con Bancaja. Precisamente la auditora KPMG pone el énfasis en este aspecto. "La estructura de dicho endeudamiento entre largo y corto plazo se ha modificado de forma sustancial de un año a otro (2009 a 2010), en el sentido de que mientras en 2009 un 70% de la deuda era a largo plazo, en 2010 dicho porcentaje llega a ser de un 89%. Esta modificación podría significar que el Grupo ha obtenido refinanciaciones y carencias para sus préstamos con entidades bancarias con el fin de aplazar el pago de los mismos", sostiene el informe de la consultora.

"Saldos impagados"

Los datos con los que contaba Bankia, a 26 de julio de 2012, reflejaban que la entidad contaba con un capital dispuesto en relación con las sociedades del Grupo Aedifica de 112,8 millones. De esta deuda, un total de 11 millones representan saldos impagados, relacionados principalmente con operaciones de Residencial Náquera Golf, por 7 millones de euros; y Jardines de la Ribera del Tajo SL, por 2,5 millones. Del total del resto de la deuda, 98 millones estaban clasificadas por Bankia como riesgo subestándar (con alta probabilidad de impago), con una dotación de provisión entre un 15% y un 25%, de acuerdo con la estimación realizada por los analistas de crédito del banco.

¿Por qué se realizó esta operación? Ante la falta de sentido financiero, el proyecto se aprobó en un momento de importantes tensiones internas dentro de la incipiente Bankia. Concretamente, en la dura lucha de poder que mantuvieron José Luis Olivas y Rodrigo Rato, presidentes de Bancaja y Caja Madrid, respectivamente, que culminó con la salida del expresidente de la Generalitat de la entidad. "Rato sacó adelante la operación para ganar puntos ante el mundo del empresariado valenciano en ese contexto de disputa con Olivas", sostienen fuentes conocedoras del proyecto. En el contexto también hay que tener en cuenta que la aprobación de esta compra de terrenos se produjo casi en paralelo a la intervención del Banco de Valencia por parte del Banco de España.

"Se sugiere prudencia"

Jardines de Ribera del Tajo SL es el ejemplo de un 'pelotazo' que tenía un difícil argumentario para justificarlo. La firma fue creada en junio de 2006 y en su accionariado figura una maraña de sociedades en la que participa Inmobiliaria Coso SL, "una sociedad relacionada con la familia Salazar-Simpson, familia de la esposa de don Ramón Rato", hermano ya fallecido del político. Una circunstancia esta última que los autores del documento mencionan en, al menos, tres ocasiones. El forensic de la auditora también reitera varias veces que esta empresa tenía un endeudamiento a corto plazo de más de 3,8 millones de euros y que en los correos internos de Bancaja, entidad que terminaría integrándose en Bankia, figuraba que tenía "problemas con el urbanismo". "A 26 de julio de 2012 la sociedad aparece con un saldo vencido e impagado de casi 2,5 millones de euros, clasificado por Bankia como deuda morosa". El mismo documento de la consultora califica su "riesgo comercial" de "medio alto". "Se sugiere prudencia", añade al hablar de la concesión de créditos.

Domiciliada en Toledo, Jardines de Ribera de Tajo tiene como objeto la promoción de terrenos y un capital social de 2,7 millones de euros. El número de sus trabajadores a 2010 se reducía a uno. Además de su participación en el 'pelotazo' de Valencia, la empresa estaba relacionada con un proyecto en el municipio de Mocejón, en la provincia de Toledo. En un correo electrónico remitido por un directivo de Bancaja a otro de Caja Madrid el 24 de marzo de 2011, y que se ha incorporado al sumario del 'caso Bankia', se habla precisamente de este proyecto que iba a incluir un campo de golf, un hotel, una casa club, un boulevard que la uniría con el municipio, un parque fluvial además de la urbanización. Según se detalla en el 'email', la financiación del mismo estaba prevista hacerla con un tercio "de fondos propios" y el resto "de financiación ajena". El mensaje mostraba sus dudas sobre la viabilidad para obtener esos fondos ajenos.


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