Economía

La CNMV conocía que La Caixa, CAM, Bancaja y Caja España vendieron preferentes hasta un 70% por encima de su valor

Hasta ahora sólo se conocía la alteración en el precio de las preferentes de Bancaja. Vozpópuli ha tenido acceso al informe completo, sin tachaduras, que la CNMV ha enviado al juez Andreu. En él se detalla como la entidad catalana había sufrido una inspección del regulador en 2011 o se deja al Banco de España que tome las medidas oportunas sobre las irregularidades en la CAM.

Manifestación contra las preferentes.
Manifestación contra las preferentes.

No fue la única irregularidad detectada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en 2011 en su informe sobre la comercialización de preferentes por parte de la banca. Pero sí, sin duda alguna, la más lesiva para sus clientes minoristas. En este documento interno, al que ha tenido acceso Vozpópuli, el regulador bursátil constató que cuatro entidades (La Caixa, CAM, Bancaja y Caja España) habían comercializado preferentes hasta un 70% por encima de su verdadero valor.

Hasta el momento, sólo se conocía la mala praxis de Bancaja en la alteración del precio de determinadas emisiones de preferentes. La entidad presidida por José Luis Olivas intercambiaba entre sus clientes dos emisiones de preferentes, por valor de 600 millones, un 70% por encima de su valor. Así consta en el documento interno que la CNMV ha aportado al juez Fernando Andreu en la pieza separada del caso Bankia que investiga en la Audiencia Nacional el presunto fraude de las preferentes.

El informe que ha recibido Andreu tiene tachaduras en la información sobre el resto de entidades. Este medio ha tenido acceso al documento original en el que se constata que otras tres entidades también elevaron cuantiosamente el precio de algunas de sus emisiones de preferentes para su comercialización. Así, la CAM intercambiaba estos productos de forma interna con sus clientes a un precio del 100% cuando el departamento de Estudios de la CNMV tenía constatado que valían hasta un 70% menos. Idéntica práctica constató en algunas emisiones de Caja España (63% por encima de su valor) y La Caixa (hasta un 55% superior a su precio real). En menor medida, la CNMV también constata que Ibercaja había colocado una emisión de deuda subordinada por encima de su valor.

El regulador también constata graves irregularidades en otras dos entidades: CAI, ahora integrada en la fusión de Caja 3-Ibercaja, y Banesto. En el caso de la Caja de Ahorros Inmaculada (CAI), la CNMV abre una investigación al detectar que colocaba aquellas preferentes que no vendía entre sus clientes a los fondos de inversión de Ahorro Corporación Gestora. Mientras, la filial del Santander no sólo comercializaba su única emisión de preferentes hasta un 13% más cara de su verdadero valor, sino que la propia entidad reconoce que no ofrece información del precio a sus clientes.

A continuación, se detalla parte del resumen que el departamento de Supervisión de la CNMV, realizó en julio de 2011, sobre aquellas entidades en las que se había detectado las irregularidades más graves sobre precio. Destaca el guiño del regulador a Caja Madrid de quien reconoce que ya ha comenzado a sacar del mercado una emisión (2004) de preferentes.

LA CAIXA

La Caixa era el principal emisor de productos híbridos a minoristas, con un saldo vivo de casi 12.500 millones en 2011. En concreto tiene 3 emisiones de preferentes, la más reciente de 2009 (1.897 millones, diferencial 350 pb) que coexiste con emisiones antiguas con condiciones peores (3.000 millones con diferencial 6 pb). La emisión de 2009 fue valorada por la CNMV en diciembre de 2010 entre el 90/99%, mientras que la emisión de 2000 se valoró en torno al 45%.

Todas ellas se comercializaban en el mercado secundario interno a un precio del 100% y con una prioridad de case por oficinas.

La CNMV realizó una inspección a La Caixa en 2011. Tras ella, la entidad catalana se comprometió con el regulador a introducir sus emisiones de productos híbridos posteriores a 2009 en la plataforma SEND. Para el resto de clientes, La Caixa explicó que “valoraría mecanismos y herramientas que permitan el cruce de operaciones con una adecuada gestión de los potenciales conflictos de interés que pudieran surgir entre la entidad y sus clientes, procurando salvaguardar de la forma más objetiva posible, los intereses de los inversores, sin menoscabo de la liquidez demandada por nuestros clientes”.

Por otra parte, La Caixa comunicó su decisión de incorporar filtros en las herramientas informáticas de contratación que alerten al gestor comercial y al propio cliente, con anterioridad a la contratación de productos, de la existencia de productos con características y riesgos similares con mejores condiciones.

CAM

CAM mantenía 3 emisiones de preferentes y una de subordinada perpetua con un saldo vivo de 1610 millones y un volumen de negociación proporcionalmente elevado. Estas emisiones presentan condiciones muy diferentes: la emisión de preferentes de 2009 (diferencial 590 pb) valorada por Estudios (octubre 2010) en el 85% coexistía con emisiones más antiguas cuyo valor en esa misma fecha se cifraba en una horquilla del 30% al 40%. Todas ellas se comercializaban en un mercado secundario con precio fijo del 100%.

Un año antes del informe de la CNMV, el regulador ya le advirtió de mala práctica de comercialización en el curso de una inspección abierta a la entidad en 2010.

Ante estas irregularidades, la CAM informó que había contratado a un consultor para que formule propuestas, incluyendo la mejora de las emisiones antiguas (fijar interés mínimo según las condiciones actuales del mercado) y dejar fluctuar los precios. Se estimaba que los nuevos procesos podían estar implantados en un plazo de 6 a 12 meses (desde su escrito de abril de 2011).

Sin embargo, la CNMV reconoce que “ante el nuevo escenario de la reciente intervención por el Banco de España, se debería valorar la conveniencia de esperar hasta que se aclare la situación de la entidad”.

CAJA ESPAÑA

Caja España tenía 2 emisiones de preferentes de 2009, con un diferencial cercano al 7% y un saldo vivo de 300 millones, valoradas por el departamento de Estudios en torno al 95% (precio de cruce en torno al 100%). Estas emisiones coexisten con una emisión de 2004 (112 millones de saldo vivo) valorada por la CNMV en un 37%, que se estaba casando a precios en torno al 96%. En 2009, la entidad realizó una oferta de compra del 100% para esta emisión.

BANCAJA

Bancaja tiene 2 emisiones de preferentes antiguas con saldo vivo de 600 millones, diferenciales de 20 pb , valoradas por el departamento de Estudios, a febrero de 2011, en torno al 30%. También tiene una emisión de deuda subordinada de 2009 (1000 millones, spread de 390 pb), valorada en un rango de 81/89%.

Bancaja comercializa estos productos de forma interna en el mercado secundario con un precio del 100% (bandas 98-102% fijadas por la entidad). La CNMV reconoce que en el curso de una inspección anterior ya se le había señalado esta mala práctica. Pese a la advertencia realizada con anterioridad, el regulador bursátil se limita a reiterar a Bancaja que “debe adoptar de forma inmediata mecanismos para impedir que se materialice este conflicto de interés especialmente grave”.

CAI (integrado en Caja 3)

Contaba con 2 emisiones vivas de deuda subordinada con vencimientos en 2013 y 2019, y un saldo vivo conjunto de 162 millones. Dado que se trata de emisiones de 2003 y 2007, sus spreads son bajos (25 y 45 pb).

El canje se realiza de forma interna en el mercado secundario con un precio fijo del 100%. A pesar de reconocer que el precio de su sistema es fijo, la CAI no informa de proyectos de modificación de procedimientos.

La CNMV detectó una grave irregularidad. Si la CAI no encontraba compradores entre sus clientes permite a los fondos de Ahorro Corporación Gestora (ACG) que adquieran estos productos. El informe explica que se iba a dar traslado de esta circunstancia a la Dirección de Supervisión de IIC. “Se valorará en su momento si se hace referencia a esta práctica en el requerimiento que se les envíe o se realiza alguna otra actuación separada.

IBERCAJA

Ibercaja tenía únicamente 2 emisiones de deuda subordinada previas a 2009, con un saldo vivo de 550 millones. Una de ellas cotizaba, según la CNMV, en niveles razonables (aproximadamente el 65%) mientras que la otra, de un valor similar, cotizaba a previos superiores (83%), cuando el servicio de Estudios del regulador determinó que su valor era del 70%.

Adicionalmente, la entidad presidida por Amado Franco contaba con cuatro emisiones antiguas (entre 1988 y 1992) de deuda subordinada cotizadas en la Bolsa de Madrid, con cupones fijos entre 3,5% y 4%. Estas emisiones se cruzaban al 100%, incluyendo en ese precio el cupón. La CNMV dio traslado del estudio de esta situación a Mercados Secundarios.

BANESTO

Banesto contaba con una emisión de preferentes de 2009 con un diferencial de 230 pb (497 millones de saldo vivo). La emisión salió con una advertencia sobre su valor y de acuerdo con la valoración solicitada al departamento de Estudios a 31/12/2010 el valor razonable se mantenía a esa fecha por debajo del nominal (85-87%)

La filial del Santander, sin embargo, comercializaba estas preferentes en el mercado secundario con precio fijo del 100%. Según la entidad, este precio es fijado por los clientes, aunque sus archivos internos no parecen considerar la posibilidad de precios diferentes (se trata de un sistema manual controlado a través de hojas de cálculo en las que sólo figura una columna de importe, sin distinguir entre número de títulos y precio). La entidad reconoce que no ofrece información al cliente sobre el valor ni acredita o justifica de ningún modo que el precio de case en sus sistemas internos sea el valor razonable.

CAJA MADRID

Caja Madrid contaba con una única emisión de preferentes reciente (2009), de volumen elevado (3.000 millones) con un cupón del 7%. Adicionalmente, tenía una emisión de deuda subordinada a 10 años (inicio 2010) con un cupón del 5%. Ambas emisiones se negocian a precios cercanos al 100%. Finalmente, continuaba viva otra emisión de preferentes de 2004, que no admitía compras de nuevos clientes y estaba siendo recomprada poco a poco por la entidad.

Pese a que no disponía de un sistema formalizado y recurrente de vigilancia del valor de su emisión, la entidad había informado telefónicamente que el departamento de cumplimiento normativo encargó una valoración a un experto independiente para comprobar que los precios de cruce no se habían alejado significativamente del valor razonable. Caja Madrid consideraba que su sistema era adecuado y no señaló proyectos de mejora.


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