El PSOE reorienta su oferta económica para evitar el "asalto populista al poder" de Podemos

Sánchez quiere desarmar el radicalismo de Podemos y sus recetas económicas de los 60

El secretario general del PSOE quiere quitar a Pablo Iglesias el disfraz socialdemócrata que se ha puesto para conquistar la hegemonía de la izquierda y su primera tarea va a consistir en reorientar la política económica con la que concurrirá a las próximas elecciones generales. El objetivo es demostrar que Podemos está instalado en la radicalidad y carece de marchamo ideológico.

Pedro Sánchez conversa el pasado martes con varios vecinos afectados por la riada del Ebro
Pedro Sánchez conversa el pasado martes con varios vecinos afectados por la riada del Ebro EFE

En opinión del sociólogo José Félix Tezanos, el PSOE debe proponer en el programa electoral un nuevo contrato social similar al que supuso el New Deal de Roosvelt en los años treinta en Estados Unidos o el consenso keynesiano alcanzado tras la Segunda Guerra Mundial. Tezanos, cuyos razonamientos están siendo tenidos muy en cuenta por Pedro Sánchez, considera que en España se dan todos los ingredientes para una tormenta perfecta debido al clima de “alta inflamabilidad social”, a la fuerte irritación popular, a la exaltación de las emociones públicas, el culto a los liderazgos fuertes y claros y las tendencias de organizaciones como la de Pablo Iglesias hacia la demagogia y el simplismo programático, ingredientes todos ellos que pueden llegar a nuclear, en su opinión, un “proyecto claro de efectos catastróficos”.

El sociólogo, director de la revista Temas, concluye que las condiciones están dadas para que España camine de nuevo por la senda “de los suicidios históricos”, tanto por la extrema derecha como por la extrema izquierda. Los riesgos de los “asaltos populistas al poder no deben tomarse a broma y, a su juicio, es preciso reaccionar desde el PSOE a ellos con nitidez y contundencia, sin dejar espacio a los silencios astutos ni a los “tactismos cobardes”.

El PSOE quiere demostrar que Podemos se ha afincado en la extrema izquierda, pero carece de ideología

Al acto del lunes en el Congreso donde el PSOE abordará esta visión de la coyuntura junto al líder socialista, están invitados los economistas Emilio Ontiveros y José Carlos Díez, además del grupo de catedráticos y ex ministros que vienen colaborando con este partido en la elaboración de su programa electoral desde la nueva etapa iniciada en el congreso extraordinario de julio. El objetivo último es desenmascarar a Podemos, que aparece como segunda fuerza política en numerosas encuestas, y quitarle el disfraz socialdemócrata que ha empezado a lucir en algunas de sus recetas económicas para hacerse con el electorado socialista en las próximas contiendas electorales. En el fondo, admiten fuentes socialistas, de lo que se trata es de demostrar que Pablo Iglesias está afincado en la extrema izquierda y carece de una identidad ideológica definida.

Estos son algunos de los argumentos que el equipo de confianza de Sánchez enarbola para evidenciar que Podemos está anclado en los discursos económicos de la izquierda de los años sesenta.

  • De anticapitalistas y bolivarianos, a socialdemócratas. La expresión es del diputado socialista y profesor universitario Pedro Saura, quien recuerda a Podemos que todos los partidos socialdemócratas han abandonado los postulados de los años sesenta porque ahora la economía es mucho más abierta y los márgenes de maniobra de las políticas nacionales son menores. “No debe olvidarse que la globalización es un factor importante para explicar el aumento de las desigualdades y por ello se necesitan políticas a escala europea y mundial”, añade. En su opinión, el debate pendiente más importante descansa en la estrategia de crecimiento de la economía española, no sobre cuán grande es el déficit, sobre todo cuando la deuda pública se acerca al 100% del PIB. En síntesis, una España más moderna debe pasar, a su juicio, no por una austeridad, sino por una equidad expansiva, por fortalecer el papel de las empresas, acabar con el capitalismo de amiguetes y el desarrollo de un patrón de crecimiento menos intensivo en energía. El PSOE comparecerá a las próximas elecciones con una nueva reforma del mercado laboral y un programa fiscal global para ingresos y gastos acompañados de planes públicos que cumplan eficazmente con la redistribución de la renta. La receta de Podemos en este capítulo se resume en postulados tan genéricos como la apuesta por una reforma tributaria “orientada a la distribución de la riqueza” y en su compromiso de suprimir “todas las posibilidades de elusión fiscal para grandes fortunas y corporaciones empresariales”.
  • Soluciones urgentes para la vivienda y el paro. En el PSOE se define la situación como de “emergencia nacional” y se trabaja en ofrecer soluciones viables y de corto plazo para el problema del paro y el deterioro del Estado del bienestar, teniendo en cuenta que los votantes “calculan los tiempos políticos”. Tezanos propone que para diferenciarse de Podemos, lo haga con recetas claras, como aquellas que nacieron en Norteamérica en los años treinta cuando se consideraba insostenible un paro del 20%. Para aquellos que contemplan con enorme preocupación e inseguridad el futuro de sus familias y de sus hijos no vale, asegura el sociólogo, quedarse en propuestas programáticas desdibujadas, generalistas  o indescrifrables sobre el euro o la deuda pública, aspectos que para la mayor parte de los ciudadanos “resultan verborrea insulsa”. “Hay que dar respuestas ante problemas tan acuciantes y concretos que no pueden ser para un futuro tan alejado como el que prometen aquellos que cifran las soluciones en crecimientos económicos del 2,5% del PIB o sitúan la solución de los problemas a 20 años vista”, resume.
  • Alerta temprana a los pensionistas. El exministro de Trabajo Valeriano Gómez propone que el PSOE ponga el altavoz en el deterioro que sufre el sistema público de pensiones después de que el fondo de reserva haya sufrido una reducción del 40% de su volumen durante el último trienio debido a la pérdida de 450.000 afiliados a la Seguridad Social. Los ingresos con los tipos actuales de cotización no es previsible que superen el 10% del PIB, pero los gastos rebasarán el 13% dentro de dos décadas, razona en sus conclusiones Gómez, por lo que la sostenibilidad del sistema aconseja financiar con impuestos los esfuerzos que surjan, en lugar de rebajar las cotizaciones sociales. En su programa, Podemos se limita a proponer a los pensionistas la derogación de la última reforma hecha por el Gobierno y la “prohibición de privatizar o recortar el sistema público”.
  • El gasto principal, para la educación. Los socialistas van a exponer durante este ciclo electoral que arranca el próximo día 22 con las elecciones andaluzas que las soluciones que ha ofrecido el PP a la crisis económicas son tan dañinas para el país como las que se proponen aplicar desde Podemos. El catedrático de economía política Antón Costas llega a la conclusión de que la gestión del PP en su etapa de Gobierno demuestra que las devaluaciones salariales, las reducciones de los costes de contratación y despido,las rebajas de impuestos y el recorte de gasto social, aunque mejoran a corto plazo la rentabilidad del capital, empobrecen a la mayoría de la población, debilitan la demanda agregada y provocan estancamiento y paro. El equipo que asesora a Pedro Sánchez considera que en los próximos años en España el programa público de gasto más importante debe ser el de la educación. El catedrático de la Universidad de Valencia Francisco Pérez considera imprescindible introducir cambios en el sistema educativo que mejoren los resultados en competencias, saber hacer, extendiendo la evaluación de estas políticas con este objetivo para orientar la asignación de recursos por resultados. En el apartado educativo, el programa de Podemos solo es preciso en la prohibición de cualquier tipo de subvencióno ayuda a la enseñanza privada, incluida la concertada, y en la gratuidad de la enseñanza para la etapa obligatoria.

“No existe proyecto político como tal si no está sustentado en un programa económico creíble y adaptado a nuestro tiempo”, concluye Pedro Saura. “A Podemos hay que recordarle que el mundo ya no es el de los años sesenta ni el de los ochenta porque la globalización y los cambios tecnológicos se han convertido en un fenómeno central. De ahí que al abordar aspectos como el de la productividad no podamos quedarnos en términos vagos, hay que ir a cuestiones concretas como el número de empresas, su tamaño, su organización, el apoyo a los distintos sectores y conseguir su acceso a la innovación”, resume.


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