Economía

La marcha de Luis de Guindos, aplazada hasta junio de 2015, cierra la puerta a una crisis de Gobierno

Guindos acaricia ya la presidencia del Eurogrupo. Sin embargo, su nombramiento no entrañará una salida del Ejecutivo porque lo más probable es que el cargo no se establezca con dedicación exclusiva hasta junio de 2015, apuntan fuentes europeas.

De Guindos junto al presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker
De Guindos junto al presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker EFE

Guindos acaricia ya el ansiado puesto de presidente del Eurogrupo en sustitución del holandés Jeroen Dijsselbloem. El ministro español concita el respaldo para el cargo de la mayor parte de países. Sin embargo, todavía tendrá que aguardar al menos unas seis semanas para que el nombramiento se pueda hacer efectivo. Las tensiones con Rusia y el juego de poderes entre izquierdas y derechas han hecho prácticamente imposible que en esta ocasión se pueda escoger a un presidente del Consejo y un Alto Representante de la Política Exterior, las jefaturas que ahora hay que acordar antes de consensuar un presidente del Eurogrupo.

Pero incluso si Guindos sale elegido en el próximo Consejo Europeo de finales de agosto, lo más probable es que no abandone el Gobierno hasta junio de 2015. La razón estriba en que en un primer momento sólo ocupará el puesto a tiempo parcial, tal y como ya se configura en la actualidad. Y para hacerse con esa posición a tiempo completo muy seguramente tendrá que esperar hasta el día de renovación del cargo en junio de 2015. Según fuentes europeas, ésa es la fecha en la que se podrían intentar redefinir las condiciones del puesto al objeto de convertirlo en un trabajo con dedicación exclusiva, precisamente a lo que aspiraba Guindos pero que no ha conseguido por más que lo haya vendido por tierra, mar y aire.

El hartazgo de Guindos

Desde hacía meses, Guindos se aburría en el Gobierno. Imagínense en esos momentos en los que España no era Uganda y Guindos tenía que pelear en las acaloradas citas europeas por conseguir un poco de tregua. Pero esos tiempos se han acabado. Casi se diría que el titular de Economía ha perdido la inyección de adrenalina y sufre una suerte de síndrome post-rescate. De ser el gran emisario y traductor de las recomendaciones de Bruselas, a encontrarse… ¡a la sombra de Montoro! Del ordeno y mando en el sector financiero incluyendo la destitución de un presidente de caja de ahorros a fuerza de filtraciones, a no tener apenas qué llevar al Consejo de Ministros.

Aburrido en el Gobierno, Guindos inició una campaña como él acostumbra: de tanto decirlo se asume que es una realidad y todo el mundo acaba dándolo por hecho   

No es de extrañar que el aburrimiento se tornase en hartazgo. Había que buscar una salida en tanto en cuanto no podía regresar al sector privado por el periodo de incompatibilidades. Y Guindos le había cogido el gusto a eso de los pasillos europeos. Así que ni corto ni perezoso puso en marcha su maquinaria de comunicación, tan ducha en el arte de seducir a los medios por los cenáculos de la corte. Es la estrategia ‘Made in De Guindos’: de tanto decirlo como una confidencia se asume que es la realidad y al final todo el mundo lo acaba dando por hecho.

Después de haber fracasado en su primer intento de optar a la presidencia del Eurogrupo, Guindos no se dio por vencido. En cuanto vio la oportunidad que presentaba el cambio de Comisión, otra vez comenzó a hacer campaña para auténtico mareo de su equipo, que no sabía a que atenerse respecto a su futuro profesional. Al poco, surgió la estampida de altos cargos de Economía hacia puestos mejor remunerados en el extranjero.

La cuestión monetaria

Y precisamente lo del peculio no es un asunto menor. Cada minuto que Guindos sigue en el Gobierno es un minuto en el que la caja registradora del plan de pensiones no trabaja. Como ministro, Luis pierde dinero e incluso se ve obligado a rascarse el bolsillo y tirar de ahorros. Ahora bien, si le hacen presidente permanente del Eurogrupo, entonces se embolsaría un sueldo europeo, varias veces más voluminoso. Unos emolumentos que no cobraría mientras continúe como ministro en el Gobierno de España. De ahí también la importancia de hacer del empleo una cosa full-time.  

¿Y cuándo se podría convertir el cargo en una ocupación con carácter exclusivo? Pues la estrategia se antoja bastante más fácil una vez asegurado el puesto de presidente del Eurogrupo a tiempo parcial. Tan sólo hay que esperar a junio de 2015, fecha en la que toca renovar ese puesto de forma oficial. Para entonces, con el apoyo de Francia e Italia, Guindos podrá esgrimir que hay unas elecciones a la vista en España y que sería mejor otorgarle el puesto con carácter permanente y a tiempo completo, de forma que no haya que escoger a otro a los pocos meses porque se produzca un cambio de Ejecutivo en España. Y voilà, ¡trabajo a tiempo completo para el señor ministro conseguido!

El factor Dijsselbloem

Sólo que la estudiada cadena de movimientos aún pende de un hilo. El holandés Jeroen Dijsselbloem todavía tiene que dejar la presidencia del Eurogrupo para convertirse en comisario del nuevo Ejecutivo europeo. La Comisión en ciernes ha sido muy criticada por tratarse de un club de caballeros que no cuenta con mujeres, razón por la cual el nuevo presidente de la Comisión busca la incorporación de más féminas. Y así las cosas, también cabe la posibilidad de que intente rellenar la cuota de Holanda con la actual ministra de Exteriores en lugar de con Dijsselbloem, lo que puede dar al traste con los planes de Guindos.

Una vez asegurado el puesto a tiempo parcial, Guindos podrá intentar convertirlo en permanente al renovarlo en junio de 2015. Pero todo depende de que el holandés salga

En ese escenario, habría que intentar un nuevo movimiento de ficha. Y este plan b consistiría en sacar a concurso la dirección del nuevo fondo de liquidación de bancos, sillón en el que entonces bien podrían terminar Dijsselbloem o incluso el propio Guindos. Como se puede comprobar, todos y cada uno de los pasos y alternativas están cuidadosamente estudiados.

Sin crisis de Gobierno

Sea como fuere, Guindos tardará en trasladarse a Bruselas con carácter permanente. Salvo sorpresas, por lo menos hasta junio de 2015. Y ello cierra la puerta a que haya una crisis de Gobierno. Vierte un jarro de agua fría a las aspiraciones de Álvaro Nadal de salir del banquillo y tomar la cartera de ministro. Y frena las maniobras de la vicepresidenta Soraya para reforzar el Gobierno con más piezas afines.

Fiel a su carácter y ajeno al ruido del circo mediático, Rajoy puede concluir la legislatura manteniendo a prácticamente todos sus ministros, algo insólito en la corta historia de la democracia española. “Cambiar a alguien del Ejecutivo sería para Rajoy como reconocer que se ha equivocado. A su juicio, todos los ministros lo han hecho muy bien y como premio quiere que sigan todos hasta las elecciones”, asegura un buen conocedor de los entresijos de La Moncloa.


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