Economía

El Gobierno socialista concedió en 2007 un premio a Gowex por valor de 200.000 euros

Los galardones a Gowex proliferaron desde el principio. Ya en 2006, la Empresa Nacional de Innovación que pertenecía al Ministerio de Industria concedió a la empresa de wifi un crédito participativo de 500.000 euros. Y en 2007 la misma ENISA le otorgó un premio a la innovación valorado en 200.000 euros, que entregó en mano el ministro Joan Clos y que además ofrecía una línea de financiación adicional de 800.000 euros. Durante años, el cuento avanzó sin que nadie levantase las alfombras.

El consejero delegado de Gowex, Jenaro García, recibe en el 2007 un premio a la Innovación de la mano del entonces ministro de Industria, Joan Clos
El consejero delegado de Gowex, Jenaro García, recibe en el 2007 un premio a la Innovación de la mano del entonces ministro de Industria, Joan Clos

Los galardones a Gowex proliferaron desde el principio. Ya en 2006, la Empresa Nacional de Innovación que pertenecía al Ministerio de Industria concedió a la empresa de wifi un crédito participativo de 500.000 euros. Y en 2007 la misma ENISA le otorgó un premio a la innovación valorado en 200.000 euros, que entregó en mano el ministro Joan Clos y que además ofrecía una línea de financiación adicional de 800.000 euros. Durante años, el cuento avanzó sin que nadie levantase las alfombras.

Los trofeos se sucedieron sin pausa desde entonces, y con ellos el aumento del crédito y las subvenciones por tratarse de una de esas empresas de la llamada economía sostenible. También en 2006, Gowex es finalista de los premios Príncipe Felipe a la Excelencia Empresarial. En 2008, el Oseo Anvar por su innovación. Tres años más tarde, es proclamada Mejor Empresa en el Día de Internet 2011. En 2012, su consejero delegado y presidente, Jenaro García, recibe el premio a emprendedor del año entregado por Ernst & Young, la misma consultora que se encarga de que Gowex presente puntualmente ante el Mercado Alternativo Bursátil toda la información necesaria.

En 2013, la Comisión Europea distingue a Gowex como una de las ganadoras de los ‘European Small and Mid-Cap Awards’. Y este mismo año Crédito y Caución le brinda la mención especial a su trayectoria. El mismísimo Mariano Rajoy le concedió hace no mucho en Bilbao un premio como reconocimiento a su proyección internacional. La lista se hace interminable. Incluso la Casa Real con el entonces príncipe Felipe al frente lo paseó por Estados Unidos como un ejemplo del emprendedor español.

Y entre galardón y galardón, nadie le mira los bajos a la compañía de wifi. Hasta que una opaca firma de análisis dedicada a desmontar mentiras y apostar contra ellas en bolsa aplicó la lupa a los números de Gowex con unos resultados devastadores. Gotham City publicó un informe el pasado martes en el que sostenía que el 90 por ciento de los ingresos de Gowex simplemente no existían. Titulado ‘Let’s Gowex: Pescanova Charade’, dicho estudio afirma que el principal cliente de Gowex era… Gowex a través de sus propias filiales. En definitiva, según Gotham la compañía de Internet sencillamente inflaba los ingresos de forma artificial. Por ejemplo, la empresa que gestiona Jenaro García comunicó a los inversores que ingresaría 7,5 millones de dólares por los servicios de wifi prestados a la ciudad de Nueva York. Sin embargo, el propio ayuntamiento de la ciudad estadounidense confirmó que el contrato sólo ascendió a los 200.000 dólares.

Por si fuera poco, el documento de Gotham también apuntaba que las cuentas de todas las empresas similares arrojan pérdidas. En cambio, Gowex ofrecía hasta ayer una rentabilidad por empleado mayor que Google. Por no hablar de que la casa de análisis también investigó la cifra de puntos de conexión de wifi que alega mantener Gowex, y llegó a la conclusión de que el número es mucho menor al declarado, unos 5.000 en lugar de unos 100.000... ¿Y no podía haber hecho nada de esto una casa de análisis española?

Un desenlace de infarto

En cuanto se conocen estas aseveraciones el pasado martes, en dos días el valor se desploma y pierde la friolera de 867 millones de euros sobre el parqué. La compañía no ofrece datos que respondan de manera irrefutable a las conclusiones de Gotham. Al final, el jueves se suspende la cotización. Y el pasado sábado, Jenaro, el iluminado según algunas personas que lo conocían, se derrumba, pide perdón y confiesa haber falseado las cuentas "al menos" durante los últimos cuatro años. Un Consejo de Administración con sólo cuatro miembros acepta la dimisión de su fundador y principal accionista y declara el concurso de acreedores. La verdad se destapa. Los inversores y deudores pueden ponerse a la cola al tiempo que Jenaro se enfrenta en los tribunales a los delitos de estafa y falsedad documental entre otros. "Pido perdón a todos. Lo siento de todo corazón", afirmaba en su cuenta de Twitter el presidente de la hasta ayer principal compañía del Mercado Alternativo Bursátil. Su mujer, a cargo de las relaciones institucionales de la compañía, bien podría estar también involucrada, insinuaba la casa de análisis Gotham.

Y la pregunta obligada es cómo una empresa dispara en cuatro años su capitalización bursátil desde los 36 millones hasta los 1.400 millones sin que nadie cuestione un modelo de negocio bastante dudoso, basado en el internet gratuito cuando mucha gente tiene el 3G o el 4G en su dispositivo móvil. Por el momento, un vistazo rápido a sus estados financieros nos puede dar una idea aproximada. En sus cuentas de pérdidas y ganancias, las subvenciones imputadas ascienden a los 302.202 euros en 2013 y los 535.644 euros en 2012. La información financiera de Gowex también establece que la deuda bancaria creció de los 4,5 millones en 2012 a los 16,8 millones en 2013, la mitad de ésta obtenida a través del ICO. El pasivo con proveedores saltó de los 8 millones en 2012 a los 23 en 2013. Todo lo cual permitió a su vez que el gasto en personal subiese, desde los 2,7 millones en 2012 hasta los 4,3 millones de euros en 2013.

A costa de deuda y subvenciones, Gowex iba tirando. Pero ahora las responsabilidades yacen en la puerta de numerosos agentes que se revelaron incapaces de detectar que la mayor parte de los 182,6 millones de ingresos alcanzados en 2013 eran puro humo. Las conclusiones de Gotham ya situaban en el centro de la polémica al auditor, M&A Auditores, que sólo cobraba unos 40.000 euros al año pese a que la compañía anunciaba una facturación millonaria. Demasiada poca minuta para una empresa de tantos vuelos.

¿Y la supervisión?

Por su parte, la Comisión Nacional del Mercado de Valores tan sólo comenta que está estudiando los procedimientos de admisión al Mercado Alternativo Bursátil y el papel de las auditoras. Aunque en realidad se desentiende de su responsabilidad porque no es el regulador del MAB, el cual se autorregula bajo la supervisión de Bolsas y Mercados de España, BME.

Tras la quiebra de Zinkia, Bodaclick y ahora Gowex, la imagen del MAB queda muy tocada justo cuando hacía falta como fuente alternativa de financiación. Y no hablemos de la Marca España, que presenta serios y generalizados problemas de supervisión entre preferentes, cajas de ahorros, el MAB o Pescanova. Todo apunta a que el MAB fue para Jenaro García una fuga hacia delante en medio de la crisis, un estigma que puede acechar ahora a cualquier empresa que cotice en este mercado destinado al tamaño medio.


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