Economía

Draghi no quiere otro golpe de mano como el de FG: promueve una medida anti 'cese-exprés'

El BCE estudia implantar un último mecanismo de control para evitar que los presidentes de los bancos tengan libertad absoluta a la hora de provocar terremotos en la cúpula de las entidades. Draghi pretende llamar a consultas al consejero (tanto sea ejecutivo o no), como al alto directivo saliente (especialmente si se trata del máximo responsable de auditoría o riesgos), para que explique las causas de su cese. 

Mario Draghi, presidente del BCE.
Mario Draghi, presidente del BCE.

Aún está en fase de debate. Pero la mayoría de las entidades dan por segura su puesta en marcha. El Banco Central Europeo (BCE) estudia implantar un último mecanismo de control para evitar que los presidentes de los bancos tengan libertad absoluta a la hora de provocar terremotos en la cúpula de las entidades. Dentro de la nueva normativa sobre el gobierno corporativo de las entidades, la institución presidida por Mario Draghi pretende llamar a consultas al consejero (tanto sea ejecutivo o no), como al alto directivo saliente (especialmente si se trata del máximo responsable de auditoría o riesgos), para que explique las causas de su cese. Esta medida se conoce como 'exit meeting' que tiene como objetivo evitar más golpes de autoridad como el que ejerció Francisco González hace unas semanas en BBVA.

Ángel Cano, exconsejero delegado de BBVA, hubiera tenido que viajar a Francfort para someterse a las preguntas de los responsables del Mecanismo Europeo de Supervisión (MUS), en caso de haber estado implementado este mecanismo de control. Precisamente, las formas en las que se produjeron los movimientos en la cúpula de BBVA, que han provocado malestar en el seno del BCE, han elevado el debate sobre la necesidad de esta medida. Lo que menos gustó en el BCE fue que González diseñase el cambio en la cúpula sin una consulta previa.

"Estos 'exit meeting' se conciben dentro del nuevo mecanismo de comunicación que quiere implantar el BCE cuando se producen cambios de calado en los órganos de control de las entidades", explican fuentes comunitarias. Según se ha comenzado a trasladar a las entidades, el supervisor europeo quiere conocer estos cambios en cuanto llegue la propuesta de sustitución de consejeros a la Comisión de Nombramientos y Retribuciones. Será en ese momento cuando el BCE decida si activa estas 'reuniones de salida' y llame a los consejeros-directivos salientes para que viajen a Francfort.

Cano hubiera tenido que viajar a Francfort para someterse a las preguntas de los responsables del MUS si hubiera estado implementada esta medida

Las entidades aún tienen dudas si el BCE se guarda la posibilidad de deshacer un cambio una vez escuchadas las explicaciones en estos 'exit meeting'. "Desconocemos si el supervisor europeo llegará a tener derecho de veto sobre alguna decisión concreta. Pero está claro que la medida ejercerá de freno en las tentaciones de los presidentes porque saben que tendrán que razonar sus medidas ante el BCE", sostienen fuentes del sector.

Una de las líneas rojas del supervisor europeo es evitar la discrecionalidad de los presidentes de las entidades en sus decisiones sobre cambio de consejeros. Con especial incidencia si se trata de consejeros ejecutivos. Los estatutos del Mecanismo Único de Supervisión le confieren la potestad de hacer comentarios y evaluar la idoneidad de los cambios en los Consejos de las entidades significativas, como es el caso de BBVA, en tres situaciones: Con la autorización inicial (es decir, después de la concesión de una nueva licencia); Tras un cambio en la composición del órgano de dirección (cuando hay ceses y designación de nuevos miembros, además de cuando se produce la renovación de un mandato); En caso de que existan nuevos hechos que pueden afectar a una evaluación inicial.

Uno de los aspectos fundamentales del control sobre el gobierno corporativo de las entidades aparecerá en las conclusiones del informe que prepara el MUS y que debe estar sobre la mesa del Consejo de Gobierno del BCE para finales del próximo junio, según confirman fuentes del sector.

Por el examen del BCE pasarán los jefes de la banca española. Ana Patricia Botín, Francisco González, Isidro Fainé, José Ignacio Goirigolzarri, Ángel Ron o Josep Oliu serán entrevistados por los inspectores del BCE. En algunos casos, tendrán que desplazarse a la sede de la institución que preside Mario Draghi, en Francfort, para completar esta entrevista. Pero no sólo los presidentes tendrán que pasar esta prueba, también la mayoría de consejeros delegados, además de consejeros coordinadores (en aquellas entidades que cuenten con esta figura), o responsables de la comisión consultiva de riesgos o auditorías.


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