Economía

Montoro entrega a Cataluña el 25% de todo el aumento de la financiación autonómica

En pleno órdago soberanista, el ministro aumenta la financiación a la Comunidad catalana en un 12,12% frente al 8,74% que se incrementa para la media de las Comunidades. Sin embargo, los 1.861 millones entregados por Montoro todavía se antojan insuficientes para recortar por sí solos el desfase presupuestario de la región.

Montoro, junto al secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, durante el Consejo de Política Fiscal.
Montoro, junto al secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, durante el Consejo de Política Fiscal. EFE

Montoro ha tendido la mano una vez más a Cataluña. De los 7.455 millones que aumenta la financiación autonómica para 2016, los catalanes se llevarán el 25%, unos 1.861 millones de euros más. En pleno órdago soberanista, el ministro eleva la financiación a la Comunidad catalana en un 12,12% frente al 8,74% que se incrementa para la media de las Comunidades.

En principio, semejante alza obedece a los anticipos de los ingresos esperados y a las liquidaciones de 2014, las cuales se computan a favor de las CCAA porque las arcas públicas finalmente se comportaron mejor de lo previsto. Sin embargo, nadie sabe muy bien cómo calcula este reparto el Ministerio de Hacienda, y algunas Comunidades se quejan abiertamente de cierta arbitrariedad (ver la tabla recogida debajo del texto). "No tiene sentido que Cataluña se lleve un alza del 12 y Madrid del 7 por ciento. ¿Acaso los ingresos de Madrid no crecen tanto como los de Catalaña? ¿Y cómo puede ser que a la hora de repartir el IVA se asigne mayor ratio de consumo a Andalucía que a Madrid?", comentaba alguien.

No obstante, el Ministerio niega la mayor e insiste en que el criterio aplicado es estrictamente objetivo. "No hay discrecionalidad en la forma de distribuirlo", contestó Montoro en la rueda de prensa posterior al Consejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano en el que se discuten las grandes líneas de la política fiscal de las Autonomías.

Por si no fuera poco, Hacienda volvió a conceder intereses tipo cero a los gobiernos autonómicos acogidos a los fondos de rescate en 2016, otro cable que supone una ayuda encubierta a la consejería de Andreu Mas-Colell, el titular de las finanzas públicas catalanas. No en vano, de los 2.900 millones calculados en ahorros por la eliminación de los intereses, bastante más de la mitad se los embolsa Cataluña, la Comunidad más endeudada en términos absolutos. 

Dicho esto, la mejora de la financiación autonómica no será suficiente para que la el govern presidido por Artur Mas sea capaz de rebajar el déficit hasta el 0,3% del PIB exigido en 2016. Cataluña registró el año pasado un agujero presupuestario por valor de 5.152 millones de euros, un 2,58% del PIB. Y este año el déficit podría situarse en el rango del 1,8%-2,3% del PIB, según las estimaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. O sea, que de acuerdo con las estimaciones de la Airef la Generalitat lo debería rebajar hasta el ámbito de los 4.000 millones en 2015. Sólo que de cara a 2016 todavía le queda la ingente montaña de reducirlo hasta el entorno de los 400 millones de euros. Lo cual a su vez quiere decir que, a todas luces, estos 1.861 millones inyectados por Montoro todavía se antojan insuficientes para recortar por sí solos el desfase presupuestario de la región.

A pesar de todo, los 1.861 millones entregados por Montoro todavía se antojan insuficientes para recortar por sí solos el desfase presupuestario de la región

En la votación de los objetivos de déficit, sólo las cinco Comunidades del PP más Ceuta y Melilla dieron su respaldo al Ministerio de Hacienda. Como es costumbre, las regiones forales se abstuvieron. Y las Autonomías del PSOE votaron junto a Cataluña en contra de esos objetivos de déficit que consideran mal repartidos. A su juicio, el Estado debería reducir su meta de déficit y entregar ese margen sobrante a las Comunidades, las cuales tienen un alto porcentaje de gastos difíciles de recortar porque lo dedican a Sanidad, Educación y Servicios Sociales. O al menos eso alegan todas. Montoro en cambio sostiene que la Administración central tiene que apechugar con casi todo el ajuste que hay que abordar de aquí a 2018.

Superávit en siete Comunidades

A pesar del rechazo de la mayoría, la meta de déficit del 0,3% del PIB se aprobó gracias al voto cualificado que ostenta el Ministerio de Hacienda. Es más, varias Comunidades se verán encorsetadas por la entrada en vigor de la regla de gasto contemplada en la Ley de Estabilidad Financiera. Con la intención de que no se acumulen nuevos desequilibrios, ésta prevé que los desembolsos no puedan aumentar por encima de una tasa de crecimiento del PIB a medio plazo calculada por el Ministerio de Economía. Pero las consecuencias de su aplicación pueden ser bastante sorprendentes: de acuerdo con los cálculos formulados por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), hasta siete Comunidades podrían verse abocadas a presentar un superávit presupuestario en 2016 al no poder aumentar los desembolsos como quisieran. "Nada de gastar más. Hay disponibilidad para reducir el déficit porque hay más crecimiento del previsto. (...) La regla de gasto ya opera en los ayuntamientos. Es una buena noticia que empiece por fin a aplicarse a las Comunidades", destacó el titular de Hacienda.

De acuerdo con los números de la Airef, Andalucía, Canarias, Castilla y León, Galicia, Navarra, País Vasco y La Rioja probablemente tengan que dedicar buena parte de su margen de gasto para amortizar deuda porque no lo puedan utilizar al objeto de engordar partidas presupuestarias. Están atenazadas por la regla de gasto. Y así no es de extrañar que las Comunidades socialistas afectadas enseguida arremetieran contra Hacienda y la rigidez de la Ley de Estabilidad Financiera. El mensaje que enarbolaron resultaba fácil: Montoro prioriza la devolución de deuda a la apurada situación de los ciudadanos, repetían a la salida del Consejo de Política Fiscal y Financiera.

De esta forma, Montoro consigue en realidad brindar un poco más de margen a las Comunidades más asfixiadas con el déficit por la puerta de atrás. Como buena parte de ellas tendrá que obtener un superávit en 2016, entonces esos excedentes bien podrían compensar los incumplimientos de las cinco que al parecer de la Airef lo tendrán mucho más difícil: Baleares, Extremadura, Cataluña, Murcia y Valencia.

Salvo por esas cinco comunidades, el dinero que entregó este miércoles Montoro debería ser suficiente como para que el ajuste que afrontan las CCAA el año que viene fuese prácticamente inexistente. Si las Autonomías en bloque han de rebajar su déficit en unos 4.000 millones desde el 0,7 por ciento del PIB hasta el 0,3 por ciento, el ministro les puso sobre la mesa más de 7.000 millones gracias a la mejora de la recaudación. De esos 8 puntos de incremento, unos 2 puntos se deben a los anticipos del año que viene y seis a la liquidación de 2014.

Curiosamente, a pesar de estar lanzados en pos de la independencia y de afirmar que no cumpliría con la meta de déficit porque ello implicaría un recorte de 1.500 millones de euros, en el colmo de las incoherencias Mas-Colell pidió ante el Consejo que se aprobase su Plan Económico Financiero, la hoja de ruta a la que se compromete para reducir el agujero presupuestario. "Saben que hay que gestionar el día a día. No se va a producir esa desconexión, y los catalanes van a tener garantizada la financiación de sus servicios", aseguró Montoro. 


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