Economía

¿Montoro el permisivo? Cataluña y tres Comunidades del PP duplican el déficit del resto en periodo electoral

Cataluña, Valencia, Murcia y Extremadura registran un déficit muy alejado del objetivo marcado por Hacienda. Montoro se muestra incapaz de controlarlas a pesar de financiarles muchos de los gastos a través del FLA y el Pago a Proveedores.

El viernes antes de las vacaciones de Semana Santa. No había mejor día para publicar los datos que demuestran la incapacidad del Gobierno a la hora de controlar las cuentas de unas Comunidades Autónomas lanzadas a la carrera electoral. En lugar de recortar el déficit al 1 por ciento del PIB, durante el transcurso de 2014 las regiones lo han aumentado y se sitúa en el 1,66 por ciento, unos 1.600 millones de euros más que en el ejercicio anterior.

Tan sólo Navarra, País Vasco y Canarias cumplen, con la coincidencia de que dos de ellas son forales y por lo tanto obtienen más ingresos. Galicia ha errado por los pelos. Y el resto de las 17 ha incumplido clamorosamente.

Pero sobre todo hay cuatro regiones que destacan muy por encima del resto. Cuatro Autonomías que se han desviado muchísimo del objetivo del 1 por ciento y duplican el déficit que se ha registrado de media en el resto. Murcia con un 2,82%, Cataluña con un 2,58%, Extremadura con un 2,44% y Valencia con un 2,39%. Casualmente, todas del PP salvo la del soufflé catalanista. Desde luego hay mucha disparidad entre los resultados de unas y otras, admitía Montoro durante la rueda de prensa después del Consejo de Ministros.

Las excusas ya nos la sabemos. Los gobiernos autonómicos gestionan la educación y la sanidad, donde es más difícil meter la tijera. Sus ingresos dependen de la construcción y ésta no retorna para alimentar las arcas. Los gastos en intereses de la deuda se les han disparado incluso si Hacienda les ayuda. Debido a las liquidaciones, se han visto obligadas a devolver unos 1.400 millones de euros de otros ejercicios al Gobierno central. Y, para colmo, en 2014 recibieron un 1,5 por ciento menos de transferencias del sistema de financiación. Esto es, perdieron unos 1.200 millones de euros de ingresos que sólo se han compensado con unos 700 millones más exprimidos mediante los tributos propios.

Para abundar en esta argumentación, precisamente se suele recordar que hay más problemas a la hora de controlar el déficit en el arco mediterráneo, donde se concentró la burbuja inmobiliaria, la cual reportaba pingües beneficios a las arcas autonómicas por sus impuestos sobre las transmisiones patrimoniales y los actos jurídicos documentados. Pero entonces, ¿qué pasa con Andalucía, Baleares o Canarias? ¿Por qué éstas vigilan las cuentas mejor que otras?

A la vista de los datos, más bien parece que hay algunas Comunidades que han renunciado a controlar sus cuentas con unas elecciones por delante. En el caso de Cataluña, sus prestaciones sociales han crecido un 23 por ciento, casi 200 millones más de euros. Las inversiones aumentan un 19 por ciento, otros 200 millones de euros de más. A pesar de que acumula una cuarta parte de todo el gasto en subvenciones de las CCAA, la Generalitat apenas reduce esa partida, que se sitúa en los 523 millones. Y gracias a las sucesivas ayudas de Hacienda, sus desembolsos en intereses se han mantenido congelados.

A favor de la Generalitat hay que decir que ha recibido menos transferencias del sistema de financiación y que ha tenido que aportar al fondo de suficiencia. Pero aun así, con 5.152 millones de euros de déficit acumula prácticamente el 30 por ciento de todo el desfase presupuestario generado por las Comunidades.

Si bien Murcia y Valencia están supuestamente mal financiadas en términos per cápita, las dos Comunidades destacan entre las incumplidoras. Valencia ha subido el gasto en remuneraciones de asalariados un 2 por ciento, unos 125 millones de euros más que en el ejercicio anterior. Y sus transferencias sociales en especie también han aumentado en otros 100 millones de euros. Respecto a Murcia, esta región acusa un alto gasto en personal sobre PIB al tiempo que sus ingresos repuntan menos y ha tenido que devolver dinero de liquidaciones.

Pero quien tiene el mayor capítulo de desembolsos en personal sobre PIB es Extremadura, aunque a decir verdad también cuenta con un PIB muchísimo más reducido. La comunidad ha elevado el gasto en la mayoría de las rúbricas a pesar de que ya no contaba con un ingreso extraordinario como sucedió en 2013 con la tasa bancaria. Aun teniendo un elevado gasto en plantilla, destina unos 50 millones más euros al capítulo de remuneración de asalariados y otros 60 millones más a transferencias sociales en especie. Sólo se ha rebajado la inversión y la partida de consumos intermedios.

Al mismo tiempo que todas estas flagrantes incumplidoras salvo Murcia han subido el gasto, todas salvo Extremadura han sido capaces de engordar sus ingresos por impuestos propios. Y todas han precisado de la ayuda de Hacienda para financiarse. El Ministerio ha financiado el grueso de las facturas de estas Comunidades a través del FLA y el Pago a Proveedores. Sin embargo, por más que Montoro diga que así las ataba en corto, se ha mostrado completamente incapaz de hacerlo.

Enfrentado con un fracaso evidente, el titular de Hacienda excusó los malos resultados de las Autonomías argumentando que en 2014 recibieron menos ingresos del sistema de financiación. "En 2015, el ajuste de las Comunidades será algo más fácil porque ingresarán un 3 por ciento más de recursos financieros", concluyó Montoro.


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