Economía

Cataluña dispara su plantilla durante los seis años de crisis: 40.300 empleados públicos más según la EPA

Cataluña, Navarra, Región de Murcia, Islas Baleares y la Comunidad Valenciana aumentan su número de empleados públicos desde que comenzó la crisis, allá por el tercer trimestre de 2007, cuando se alcanzaron las mayores cotas de empleo de España. Desde entonces, el número de asalariados del sector privado desciende un 22 por ciento frente al escaso 2,3 por ciento que ha disminuido en el público.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas (c), junto al los consellers de Economía, Andreu Mas Colell (i), y de Empresa y Empleo, Felip Puig.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas (c), junto al los consellers de Economía, Andreu Mas Colell (i), y de Empresa y Empleo, Felip Puig. EFE

A pesar de los recortes en el sector público, cinco autonomías aumentan su número de asalariados desde que comenzó la crisis: Cataluña, Navarra, Región de Murcia, Islas Baleares y la Comunidad Valenciana todavía no se han ajustado por debajo de los niveles anteriores a La Gran Recesión, según los datos facilitados por la Encuesta de Población Activa.

Y entre ellas la que más ha elevado su plantilla en medio del órgado independentista es Cataluña, con 40.300 empleados públicos más que en septiembre de 2007, unos 35.000 contratados por encima que la siguiente. En el segundo lugar de este poco decoroso ranking figura Navarra, con 5.400 trabajadores añadidos. Murcia engrosa sus filas de empleados en 5.600, Baleares en 4.300 y Valencia en 1.600.

Por porcentaje sobre el total, Navarra es la que más incrementa su personal, un 13,7 por ciento, seguida de Cataluña, con un 11 por ciento, Baleares, un 7,9 por ciento, Murcia, un 7,2 por ciento, y Valencia, un 0,6 por ciento.

De hecho, el Plan de Estabilidad enviado a Bruselas ya recoge que las CCAA vuelven a elevar sus partidas de personal un 1,6 por ciento en 2014, frente a la reducción del 0,6 por ciento incluida en los presupuestos del año anterior. Las próximas elecciones autonómicas de mayo de 2015 ya se notan en las cuentas públicas.

Estos datos contrastan con el recorte de 54.000 empleados públicos que ha emprendido en el mismo periodo la Comunidad de Madrid, alcanzado al 11,2 por ciento de sus efectivos. Y otras regiones también han acometido esfuerzos importantes de acuerdo con las cifras de la EPA. Así, Castilla -La Mancha se ha desprendido de unos 16.900 asalariados, el 10 por ciento de su plantilla. En términos porcentuales, Extremadura ha propinado el mayor tajo de todas al recortar el 13,6 por ciento de sus recursos humanos, en concreto 13.600 trabajadores.

Las cifras de Cataluña constatan que Artur Mas no se ha atrevido a meter mano a la herencia recibida del Tripartito. Y así las cosas, no es de extrañar que haya tenido que suprimir otra vez una paga extra en 2014. No obstante, Cataluña conserva menos empleados públicos que Madrid pese a contar con las Fuerzas de Seguridad entre sus competencias y por lo tanto en su plantilla, unos 405.000 frente a los 431.000 de la región capitalina. Si bien hay otro elemento muy importante que puede explicar este hecho: la comunidad presidida por Artur Mas ha desarrollado un sistema de Sanidad dependiente de los hospitales privados, recurre mucho a ellos y, en consecuencia, eso reduce mucho su plantilla. Precisamente la misma estrategia que intentó poner en práctica la Comunidad de Madrid.

Las Comunidades Autónomas arrancaron la crisis con 1,599 millones de empleados en total, apenas 3.000 por encima de los efectivos con los que cuentan ahora. Sin embargo, el pico de contratación se alcanzó durante el mandato de Zapatero, en el tercer trimeste de 2011, cuando pese a los embates de los mercados y el déficit disparado las Comunidades se lanzaron a contratar y tocaron los 1,851 millones de trabajadores, unos 255.000 más que en la actualidad.

A mediados de 2012, con España bajo el ataque de los mercados y el foco puesto en el descontrol de las Autonomías, el Gobierno de Rajoy adoptó una serie de medidas en Educación y Sanidad para que las Comunidades pudiesen gestionar mejor sus plantillas y así prescindir de personal no funcionario, de tal forma que buena parte de los ajustes se centraron en estos ámbitos, tal y como se puede comprobar en la tabla a continuación extraída del Programa de Estabilidad recién presentado en Bruselas.

Recortes en Sanidad y Educación

Por otra parte, aunque con un alcance bastante limitado, el Ejecutivo también ha impuesto un cierre de entes públicos que de acuerdo con las cifras proporcionadas por Hacienda ha conllevado la pérdida de 5.401 empleos en el conjunto de las CCAA. Y en este apartado la comunidad catalana vuelve a destacar de forma muy negativa: a fecha de julio de 2013, Cataluña acumula 400 empresas públicas según la base de datos de Hacienda, cuando salvo Andalucía ninguna otra Comunidad llega siquiera a los 200 entes. Y si bien es verdad que hay hospitales entre esas empresas, también hay organismos tan variopintos como las agencias de meteorología y de protección de datos, cuya disolución propone la reforma de las Administraciones diseñada por Moncloa.

Aunque no todo va a ser culpa de las CCAA. La Administración central tampoco se queda corta y mantiene 523.400 empleados frente a los 512.000 anotados a finales de 2007. Incluso con la no reposición de la mayor parte de las jubilaciones, el Estado central engordó su plantilla en más de 13.000 asalariados durante el primer trimestre según la EPA. Y la cosa se puede poner peor después de que el Ministerio de Hacienda haya concedido a los ayuntamientos que cumplan con el déficit la capacidad para contratar de nuevo con la vista puesta en los comicios municipales del año que viene.

Durante los últimos seis años de crisis, mientras que el número de asalariados del sector privado ha descendido un 22 por ciento, el sector público únicamente ha disminuido un escaso 2,3 por ciento.


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