Economía

Carbures se imputó 19 millones de euros por un contrato basado en una patente que no tiene

¿Temor a un nuevo caso Gowex? El fabricante de piezas de fibra de carbono se anotó ingresos por un contrato que no había firmado y cuya patente no posee. De hecho, no rubricó el acuerdo hasta hace escasos días en China, delante del mismísimo Mariano Rajoy. La auditora cuestiona que Carbures se apunte como ventas transacciones con empresas que en realidad son filiales.

El director general de Carbures, Javier Moreno, firma el cierre de la alianza con Yongtao Gu, representante de la compañía china Shengyang Hengrui, ante la mirada de Mariano Rajoy y su homólogo chino.
El director general de Carbures, Javier Moreno, firma el cierre de la alianza con Yongtao Gu, representante de la compañía china Shengyang Hengrui, ante la mirada de Mariano Rajoy y su homólogo chino. Carbures

Carbures imputó en sus cuentas del primer semestre 19,6 millones de euros por un contrato que aún no había firmado y que se basa en una patente que no tiene aprobada, tal y como consta en la Oficina Española de Patentes y Marcas.

El 1 de julio de 2014, el mismo día que la ilusión de Gowex se desmoronaba, Carbures, la otra empresa estrella del Mercado Alternativo Bursátil popularmente conocido como MAB, anunció la firma de un contrato por valor de 71 millones de euros. Éste concedía a la empresa Shenyan Hengrui el desarrollo de lineales y piezas de automoción en China mediante la tecnología RMCP, patentada por Carbures según comunicó la compañía.

Gracias al acuerdo, el fabricante de componentes de fibra de carbono se apuntó en su informe del primer semestre unos 19,6 millones de euros más de facturación pese a que la firma todavía no se había estampado. Ese contrato y la consolidación de dos empresas del grupo permitían a la compañía gaditana multiplicar por siete sus beneficios hasta los 11,4 millones. Todo pintaba mucho mejor de cara al próximo salto al mercado continuo, una huida del MAB alentada por las dudas de los inversores sobre este índice.

Sin embargo, semejantes números esconden una realidad muy diferente. La patente en la que se basa el contrato con la empresa china todavía no existe. Pese a que en diversos documentos públicos Carbures sostiene que posee la patente de la tecnología RMCP, si se consulta la Oficina Española de Patentes y Marcas se comprueba que la patente no ha sido concedida. Es más, fue denegada a finales de 2013, se recurrió en abril y el proceso de concesión no se reanudó hasta mayo de 2014. En la actualidad, el proceso avanza… Pero la patente no está concedida. De acuerdo con la opinión de varios expertos consultados, técnicamente sólo es una solicitud en curso. “En cualquier caso, la foto que se dibuja en el expediente indica que se trata de una petición discutible. Por no hablar de que es una patente española y por lo tanto apenas tiene fuerza”, explican.

Pero ahí no queda la cosa. El acuerdo con la empresa china se anunció el 1 de julio. Y el contrato se rubricó el 25 de septiembre en Pekín, ante la atenta mirada del mismísimo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el primer ministro chino, Li Keqiang, en un acto organizado por el Ejecutivo del gigante asiático y la embajada española.

No obstante, a pesar de que el acuerdo sólo se suscribió hace escasos días, Carbures se anotó por adelantado una buena parte de la facturación de este contrato entre los meses de enero y junio: “De los 71 millones de euros del contrato de venta de lineales a Hengrui sólo se han reconocido 19 millones por criterios contables, reconociéndose el resto en función de las entregas previstas de lineales y royalties”, declara Carbures en su informe referido al primer semestre de 2014.

Curiosamente, los royalties se contemplan como parte del negocio aunque no se haya asegurado la patente. Y para mayor inri, los citados 19 millones prácticamente equivalen a la mitad de la cifra de negocio de Carbures en los seis primeros meses del año.

Este martes, la cotización de la sociedad dirigida por Rafael Contreras era suspendida tras reconocer en un hecho relevante que el auditor alberga dudas sobre las cuentas. En concreto, PwC cuestiona por un lado los 19 millones computados gracias al contrato con la compañía china. 

Y por otro pone en duda que varios socios comerciales de Carbures puedan ser considerados terceros. Es decir, el auditor estima que estas compañías en realidad están vinculadas a Carbures y por lo tanto han de consolidarse en las cuentas, lo que obligaría a la empresa gaditana a dejar de contabilizar como ingresos algunas transacciones.

Hasta el punto de que en el peor de los casos Carbures admite que en el ejercicio 2013 podría perder un 40 por ciento de su cifra de negocio, unos 11 millones de euros. Lo cual a su vez implicaría que el grupo acabase con unos 7 millones de euros de pérdidas en lugar de los 1,85 millones de euros de beneficios registrados en 2013.

La incertidumbre en torno a las cuentas y las prácticas de Carbures revivieron ayer en el MAB lo acaecido hace tres meses con Gowex. Salvo Facephi, todos los miembros del mercado alternativo hundieron aún más sus valoraciones, con Ibercom a la cabeza cediendo el 19,72%.

Bionaturis, de la que Contreras es accionista significativo y consejero, secundó a Ibercom con un recorte del 16,03%, seguida de Ebioss, del 13,79%, Catenon (-8,65%), Neuron (-8,20%), Altia (-7,74%), Eurona (-6,55%), NPG (-6,39%), Euroespes (-4,55%), 1Nkemia (-3,41%), Imaginarium (-2,29%), Promorent (-1,79%) y Merlin Properties (-0,91%).


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