Economía

La Justicia vuelve a fallar contra Bankia por su salida a Bolsa: acumula ya tres condenas por mala comercialización

La entidad ha devuelto 290.000 euros a cuatro clientes que solicitaron la devolución de su dinero por deficiencias en la comercialización de los títulos en la OPV de 2011. Los jueces han dado la razón a tres de ellos. Bankia decidió restituir la inversión del cuarto sin necesidad de sentencia judicial.

Rodrigo Rato, ex presidente de BFA-Bankia e imputado por la Audiencia Nacional por el caso Bankia, el día de la salida a Bolsa.
Rodrigo Rato, ex presidente de BFA-Bankia e imputado por la Audiencia Nacional por el caso Bankia, el día de la salida a Bolsa. EFE

En apenas dos meses, Bankia se ha visto obligada a devolver a cuatro clientes sus inversiones en la salida a Bolsa de la entidad en 2011. El monto no es elevado: 288.000 euros. Sin embargo, la Justicia ha abierto una vía de reclamación que, a principios de año, parecía cerrada. Como sucedió con las preferentes, pese a que nada tienen que ver estos productos híbridos con los títulos bursátiles, los jueces están empezando a fallar a favor de los afectados si se demuestra que hubo mala comercialización de las acciones. La última sentencia, dictada por un juzgado de Coslada (Madrid), es buena prueba de ello.

La venta se realizó a iniciativa de Bankia, por una llamada de teléfono del comercial de confianza sin que los compradores fueran conscientes del producto en el que estaban invirtiendo, concluye la sentencia. “Se produjo un error en el consentimiento sobre un elemento esencial”, reza el fallo judicial, que indica que el perfil de los demandantes era conservador, ya que habían sido titulares de depósitos durante los últimos 37 años. Y el error era excusable habida cuenta de la escasa formación financiera de los compradores, un matrimonio de 65 y 67 años de formación elemental, él comercial publicitario y ella ama de casa.

Según la sentencia, en este caso se llegó a producir un error material porque por teléfono se informó a los afectados de que comprarían 6.000 acciones y finalmente la comercial formalizó la compra sólo de 4.425. El juzgado de Coslada condena a Bankia a devolver los 64.425 euros invertidos.

La resolución judicial también declara nula la adquisición de participaciones preferentes porque tampoco se informó del riesgo de la operación y se consideran probadas las irregularidades en los test de conveniencia. Para empezar porque la comercial de Bankia “traducía” las preguntas, es decir, no permitió que fueran los propios interesados las que leyeran y contestaran las preguntas. Y para seguir porque el test y la compra/venta se produjo en la misma “unidad de acto” sin que tuvieran tiempo para reflexionar sobre el riesgo de la inversión que iban a realizar.

Preferentes y acciones, en la primera sentencia histórica

Este mix de inversión, preferentes junto a acciones, también se colocó a un matrimonio de Oviedo que se convirtieron en los primeros afectados en conseguir la devolución de su dinero por parte de Bankia. Esta resolución, adelantada por Vozpópuli el pasado 18 de febrero, condenó a la entidad a devolver a una familia los 38.000 euros que invirtieron en la compra de títulos de la oferta pública de venta (OPV), además de otros 60.000 euros en preferentes. La sentencia no fue recurrida por Bankia.

En su exposición, el magistrado del Juzgado de Primera Instancia número 10 de Oviedo basa la condena en dos circunstancias. Por un lado, recalca que los trabajadores de la entidad reconocen que vendieron a los afectados "unos valores muy demandados, puesto que se estaban vendiendo por debajo de su valor". "Lo que notoriamente no era cierto", asegura el magistrado. La segunda circunstancia que critica el juez se basa en cómo la entidad incitó a los afectados a solicitar una cantidad de títulos superior a la que realmente deseaban, en base a que "seguramente habría un prorrateo sobre las peticiones, dada la elevada demanda de acciones que estaba teniendo lugar". Sin embargo, los afectados tuvieron que 'comerse' la sobrepetición de acciones al no existir prorrateo finalmente.

"Ello unido al hecho, no negado por la demandada (trabajadora de la entidad), de que los demandantes intentasen ponerse en contacto con la entidad bancaria el último día de la oferta con la intención de anular la orden, reconociendo la citada testigo que, cuando habló con ellos alrededor de ese día, le manifestaron esta voluntad, demuestra que los clientes firmaron las órdenes en junio de 2011 en la creencia de que las cantidades recogidas en ella tenían carácter provisional, siendo la cantidad que realmente iban a invertir la que resultase del prorrateo que en el banco les había comunicado que se iba a realizar", explica la sentencia.

"Todo ello hace pensar que los actores sufrieron, al tiempo de firmar las órdenes", prosigue el fallo judicial, "un error tanto sobre la cantidad de títulos que adquirían y de dinero que invertían como sobre el valor de dichos títulos, inducidos a pensar por la entidad que la cantidad que finalmente invertían sería inferior a la reflejada en los títulos y que el valor de estos era muy superior al precio que iban a pagar por ellos".

Falta de consentimiento en Girona

La falta de consentimiento también resultó clave en la tercera condena a Bankia. En estas ocasión, el juez de Primera Instancia 3 de Blanes (Girona) anuló la adquisición de acciones de Bankia por parte de una clienta de la entidad al considerar probada la falta de consentimiento por parte de la demandante, una señora de 82 años con estudios básicos y que en el momento de la compra se encontraba convaleciente de un ictus cerebral.

La resolución también anula la suscripción de participaciones preferentes y deuda subordinada que la demandante adquirió -como en el caso de las acciones- siguiendo las instrucciones de su yerno, empleado de Caixa Laietana y, posteriormente, de Bankia. La compra se realizó en julio de 2011 por un importe de 6.000 euros, momento en el que Bankia desarrollaba una intensa y agresiva campaña de captación de accionistas entre sus clientes minoristas. Se da la circunstancia de que la adquisición se formalizó mientras la afectada se encontraba en plena convalecencia por un ictus cerebral del que no recibió el alta médica hasta meses después de haber suscrito dichas acciones.

Bankia devuelve el dinero sin sentencia contraria

En el cuarto caso, no hizo falta sentencia de por medio. Bankia decidió devolver a dos hermanas de Badalona los 90.000 euros que su padre de 92 años invirtió en la salida a Bolsa, comprando más de 25.000 acciones. Las dos hermanas denunciaron a la entidad porque uno de sus trabajadores llevó los papeles de la adquisición de acciones hasta el domicilio de su padre para que los firmara sin concederle la suficiente información.

Bankia, por contra, cuenta con tres fallos judiciales favorables en los que los afectados intentaron recuperar su inversión en la salida a Bolsa alegando mala comercialización.

La entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri cuenta con una bolsa de 230 millones destinada para resarcir las sentencias desfavorables tanto por la comercialización de híbridos como de acciones. A partir de esta cantidad, será Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz del grupo, quien asumirá el pago a los afectados. Un movimiento que la entidad se niega a explicar.


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