Economía

España vuelve a pintar en Europa: tendrá un sillón en la autoridad bancaria única

El subgobernador Restoy o algún técnico de la división de supervisión internacional del Banco de España son los candidatos a ocupar este puesto. La economía nacional volverá a tener voz en una institución tras la salida de González Páramo del BCE.

Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España y presidente del FROB
Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España y presidente del FROB

La salida de José Manuel González Páramo, nuevo consejero de BBVA, del Banco Central Europeo (BCE) en 2012 dejó a España sin ningún sillón de peso en las instituciones europeas. La situación cambiará con la creación de la futura autoridad bancaria única europea, que está operativa dentro de un año, y tendrá en otras funciones la responsabilidad sobre los futuros rescates bancarios. España volverá a contar con un puesto fijo en el consejo de supervisión, entre los ocho miembros que compondrán el máximo órgano de gobierno de la unión bancaria dentro del BCE.

Entre los ocho consejeros, se designará al presidente y vicepresidente. Habrá otros tres sillón de carácter fijo (uno de ellos asignado a España). Los otros tres consejeros tendrán carácter rotatorio por un año entre los países europeos más pequeños. Francia, Alemania o Italia también tendrán voz y voto permanente, según explican fuentes del sector.

El Banco de España tendrá que decidir en las próximas semanas el nombre del representante español en este nuevo órgano. Luis María Linde, actual gobernador, parece descartado. Fernando Restoy, actual subgobernador y presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), es uno de los posibles aspirantes, al igual que alguno de los técnicos responsables de la división de supervisión internacional del organismo con sede en Cibeles.

La responsabilidad del mecanismo de supervisión única recaerá sobre el BCE, que tendrá control directo sobre los bancos de la eurozona, aunque se desarrollará conjuntamente con las instituciones de supervisión nacionales. Tras las negociaciones, y la insistente petición de Alemania, las tareas de política monetaria y supervisión bancaria del BCE permanecerán "estrictamente separadas" a fin de evitar posibles "conflictos de intereses" entre los objetivos de la política monetaria y las labores de supervisión.

Para la implementación de este acuerdo, se creará un consejo de supervisión, en el que España ha logrado asegurar su sillón, que preparará las funciones de vigilancia del BCE y al que también tendrán acceso, en igualdad de condiciones, los Estados de la Unión que no pertenezcan a la eurozona y quieran inscribirse bajo la supervisión del BCE.

Composición del consejo de supervisión

Este Consejo de supervisión incluiría, además, un presidente, elegido por el Consejo —sin que ninguno de los miembros del Consejo de gobierno pueda serlo—, y un vicepresidente, elegido de entre los miembros del Comité Ejecutivo del BCE. El presidente disfrutaría de un mandato de cinco años no renovables. En este Consejo de supervisión podría participar, además, un representante de la Comisión Europea como observador (artículo 19.6) 63. Y, en este sentido, el BCE ha sugerido que se incluya, también como observadores, a representantes de los bancos centrales nacionales que realicen funciones de supervisión auxiliares a las de las autoridades nacionales competentes cuando así lo prevean las disposiciones legales. 

Este Consejo de supervisión se encargaría de "preparar las tareas relativas a la supervisión. [...] Las propuestas de decisión del consejo se considerarían adoptadas a menos que fueran rechazadas por el Consejo de gobierno del BCE". Las decisiones del Consejo de supervisión se adoptarían, como regla general, por mayoría simple de sus miembros, cada uno de los cuales dispondría de un voto . El artículo 18.3b de la propuesta de Reglamento prevé, además, la creación un comité de conciliación que resolvería las diferencias de posición manifestadas por las autoridades competentes de los Estados miembros en relación con una objeción del Consejo de gobierno a una propuesta del Consejo de supervisión. Este comité incluiría un miembro por Estado que haya adoptado el euro, elegido por cada Estado miembro entre los componentes del Consejo de gobierno y del Consejo de supervisión, y decidiría por mayoría simple.

Hasta el momento, el BCE se organiza internamente en un Consejo de Gobierno, un Comité Ejecutivo y un Consejo General. El Consejo de Gobierno es el órgano fundamental del BCE, compuesto por los miembros del Comité Ejecutivo, esto es, el Presidente del BCE, el Vicepresidente y otros cuatro miembros, así como por los gobernadores de los bancos centrales nacionales de los Estados miembros que han adoptado el euro.


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