Economía

Bronca en la cumbre con el BCE: Alemania se niega a que un experto independiente valore el ladrillo de sus bancos

La cumbre, del pasado miércoles, entre la banca europea y el BCE por los test de estrés acabó enfrentando a Francia y Alemania con el supervisor.

Mario Draghi, presidente del BCE.
Mario Draghi, presidente del BCE.

La del pasado miércoles 26 iba a ser una reunión meramente técnica sobre los próximos exámenes a la banca. Sin embargo, la cumbre entre el Banco Central Europeo y las entidades acabó convirtiéndose en un enfrentamiento entre Francia y Alemania con Vitor Constancio, vicepresidente del BCE por el constante cambio de la metodología del ejercicio de revisión de los activos de la banca europea, el conocido como ‘Asset Quality Review’ (AQR, en inglés), la prueba previa a los test de estrés, y la nueva tasación que debe hacerse del ladrillo. Así lo confirman fuentes presentes en un encuentro en el que la banca española, a través del director financiero de Liberbank, únicamente planteó una duda sobre los escenarios del test de estrés.

El primer enfrentamiento se produjo con los representantes de los bancos franceses que criticaron al BCE que no haya fijado aún unos criterios definitivos para el AQR. El portavoz francés afeó al próximo supervisor único el continuo cambio de normas y calendario que está sufriendo el proceso. "Es una vergüenza cómo se está llevando a cabo porque está suponiendo una carga de trabajo inaceptable", se quejaron los franceses ante Constancio y otros cuatro representantes del BCE, entre los que se encontraba Ramón Quintana, ex director general de Supervisión del Banco de España.

Quintana ocupa una de las cuatro direcciones generales del organigrama del Mecanismo Único de Supervisión junto Stefan Walter, hasta ahora jefe de política de supervisión de la consultora Ernst & Young; Jukka Vesala, que ha sido subdirector general de la Autoridad de Supervisión Financiera Finlandesa y Korbinian Ibel, hasta ahora en el control de riesgo de Commerzbank. Todos ellos acompañaron a Constancio en la reunión del pasado miércoles.

El otro foco de la disputa la protagonizó el BCE con la representación alemana. Esta se mostró totalmente contraria a que un experto independiente deba de realizar la nueva tasación de los activos inmobiliarios como exige el ejercicio de revisión de activos. Una negativa que contrasta con la fuerte presión que ejerció Alemania a que fueran precisamente expertos independientes quienes valorasen el ladrillo existente en los balances de los bancos españoles con motivo del rescate bancario.

La banca alemana adujo como justificación que cada entidad cuenta con una división interna que evalúa los riesgos y actualiza las valoraciones de su cartera inmobiliaria. Algo que, por otra parte, existe en la mayor parte de los bancos europeos. Ante la dura queja alemana, que en algún momento llegó a plantear que se negaba a la entrada de los expertos independientes, el vicepresidente del BCE les replicó que no debían temer por este examen independiente si las divisiones internas realizaban una supervisión exigente y actualizada de su ladrillo.

Nueva tasación del ladrillo

Uno de los elementos clave del AQR será la revisión de los colaterales y las garantías que respaldan a los activos de riesgo, con especial atención en el caso de los activos inmobiliarios. El BCE explica que una parte importante de esas garantías debe tener valoraciones con una antigüedad inferior a un año. Este mandato obligará a los bancos europeos, entre ellos a los españoles, a reevaluar su exposición al sector inmobiliario.

Desde el sector se apunta que los bancos españoles esperaban que el BCE les permitiera limitar las nuevas valoraciones a propiedades utilizadas como colateral y a viviendas objeto de una ejecución hipotecaria con el fin de reducir costes y tiempo. En este sentido, el Banco de España habría defendido en sus comunicaciones con el BCE que debería permitirse a los bancos apoyarse en gran parte en las valoraciones realizadas en 2012 en el marco de los test de estrés realizados en colaboración con Oliver Wyman, que revelaron un 'agujero' de 60.000 millones de euros en el sector, y que serían actualizadas.

Sin embargo, el BCE ha solicitado nuevas valoraciones sobre los activos inmobiliarios que no hayan sido objetivo de una tasación independiente en 2013. En este sentido, representantes del sector bancario expresaron su confianza en que no habrá sorpresas graves, tanto del AQR como de las valoraciones, ya que "la mayoría de las carteras están bien cubiertas con provisiones". "Con todo lo que se ha transferido a la Sareb y revisado en los últimos 12 meses existen muchas referencias frescas para cada ciudad y tipo de activos", señaló otra fuente.

El AQR someterá a revisión un total de activos ponderados por riesgo, aquellos que sirven de referencia para el cálculo de los niveles de solvencia, por valor de 3,72 billones de euros, equivalentes al 58% del total de toda la banca europea. Y estima que en el ejercicio se revisarán una media de 1.250 carteras de crédito por cada entidad. En total, 160.000 carteras a nivel europeo.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba